Opinión

Narcisos en vinagre

Vicente Torres

Vivimos unos tiempos en los que si uno da una patada en el suelo brota un número considerablemente mayor de narcisistas que en otras épocas.

Les comentaba a unos amigos que el mayor que he conocido fue uno que me dijo en Facebook una de las frases más divertidas que se pueden leer: «Tu sabiduría te ha permitido ver la mía.». Pero en una ocasión que le llevé la contraria me borró, porque su tiempo es muy valioso y no podía perderlo conmigo, adujo. Me privó con ello de asistir a una interminable serie de mensajes de autobombo que me producían regocijo.

Pero poco después de haberlo señalado me arrepentí, porque recordé a otro de uno de cuyos libros escribí una reseña muy cariñosa, pero en ella no le reconocí su superioridad sobre Darwin, motivo por el que ha roto toda relación de amistad conmigo y ya han pasado años y su rencor pervive.

Otro narcisillo, aparentemente de tono menor, fue uno que a unas amistades nuevas les dijo, entre otras informaciones sobre su persona, lo siguiente: «soy sensible a los halagos.», poniendo énfasis en el soy, alargando la o, y también en la siguiente palabra, y en este caso fue la i la beneficiada, en cuya pronunciación hizo la voz más aguda. Como dijo Hamlet, si nos tuvieran que tratar según nos merecemos, nos molerían a palos a todos. Tengo la seguridad de que esta persona haya leído Hamlet, e incluso puede que más de una vez, pero no lo ha hecho para aprender, sino para poder decir que la ha leído.

Sin olvidar a quien me dijo: «Que mire la wikipedia y verá quién soy», y ese ‘soy’ en su boca, parecía más grande que el sol. Pero no hacía falta mirar la wikipedia.

Tampoco falta el que siento un clasista cabal intenta convencer a los demás, y a sí mismo, de que es campechano y asequible a todos. Si no fuera porque daría muchas pistas si lo hiciera, explicaría las maniobras con las que pretende disimular su egoísmo.

En el mundillo de los poetas también abundan, aunque en este caso hay ocasiones logran reconvertir en obras de arte esa admiración que sienten por sus propias personas.

print

About the author

InformaValencia

Add Comment

Click here to post a comment

ES NOTICIA…

El Mundo.es

Verde, que te quiero verde, puede recitar este Betis, que dominó, tuteó, resistió y redujo al Madrid en un acto calamitoso para Cristiano, con síndrome de abstinencia, y Zidane, que recompuso al equipo como si hiciera una pizza: amontonó delanteros de la misma forma que se echan ingredientes sobre la masa. Quique Setién, en cambio, gestionó los tiempos hasta acabar el partido del mismo modo que empezó, con la pelota y una sinfonía de toques antes del remate de Sanabria. Tanto pensar en los récords históricos y universales, en lo trascendental, el Madrid, a siete puntos del Barça en cinco jornadas, tiene, hoy, un problema doméstico y terrenal.(El Mundo.es)

Informa Valencia

Campeonato Nacional de Liga

Liga Santander

Siga la marcha de la Liga Nacional de Fútbol de Primera División en nuestras páginas.

Sígueme en Twitter