RELATOS

Légamo

…hueles a nube, a algodón de azúcar, a caramelo de flan. A qué coño salió mal. A qué mierda el orgullo que me impidió ir tras de ti cuando me dijiste que querías más

Leer más

Las lágrimas y la flor

Decía mi abuela que el abuelo de su abuela contaba que un anciano las trajo en barco desde el lago de Como, de un vergel en el que pastaban Amalteas y crecían frutas de colores



Larimar

De alguna manera, tus labios y tu forma de recibir los míos fueron el parangón de lo que mata y lo que hiere



Erial

Nunca me prometiste que lo nuestro iba a ir a más, lo sé, pero ¿qué te hubiese costado haberme dejado una rendija por la que colarme?


Dolina

Esa magia tuya de mover piezas, encajando entrante con saliente, todo lo tuyo con todo lo mío, sin esfuerzo, sin plano y sin margen de error


Donosura

No querer querer es una jodienda como otra cualquiera, sobre todo cuando sabes que queriendo, quizá tu vida sea un escenario de usos múltiples



En el nombre del padre

‘Yo los maté, Padre. Necesitaba confesárselo y que me justifique ante el Señor. Me duele por mis hijos. Lo hice por mis hijos. No me entrego en comisaría por mis hijos’


Jacinta

Uno de los relatos seleccionado por el jurado de la primera edición del Premio Internacional de Cuentos Breves ‘Maestro Francisco González Ruiz’



Dédalo

«Como si tu ser sintiese la necesidad de ser feliz y parecerlo, de ser jovial y compartirlo, de ser bonita sin pretenderlo»