Relatos

Tu boca

… esa que tímidamente me pide que tiene hambre de algo que no es comida y que yo capto al segundo


Éter

Aquel universo en el que girar en torno a ti era como una ficha de la noria, un viaje único y delirante, pero del que saldrías despedido a golpe de bocinazo, campana y se acabó


A mi pianista

La melodía sonaba triste, como tristes parecían tus ojos, viajaba de tu ventana a mi terraza. Según tocabas, la intensidad iba subiendo y yo capté que algo te ocurría


Báratro

Que no quiera verte y quiera verte es ya mi forma de aceptar que por mucho que me empeñe, tú en mí eres gula y necesidad que no cesa



Martina ama a escondidas

Lo sabía por experiencia, y no por la suya sino por Diana, que había tenido tres relaciones, una por cada año de instituto y lo único que había sacado de ello eran malas notas y…


Légamo

…hueles a nube, a algodón de azúcar, a caramelo de flan. A qué coño salió mal. A qué mierda el orgullo que me impidió ir tras de ti cuando me dijiste que querías más


Vesania

Lástima que tú aun no te hayas dado cuenta de que estar contigo, nena, es mi estado civil favorito


Borneo

Estoy loco por ti, Laura. Pero loco hasta la demencia senil, que me vas a gustar mientras viva y quizá también cuando haya muerto, que hay amores que se llevan en la piel por muy…


Adarve

Hay historias que nacieron para ser contadas en pretérito perfecto, oda a un principio que sabe a fin, me sé uno más entre los muchos damnificados por esta mierda que se llama amor sin feedback


Aljófar

Esas letras malditas, pura pupa y enredo, porque, aunque me esconda entre las rimas y los estribillos, ahí estamos tú y yo en cada verso


Álabe

Era imposible que un cometa rutilante, con polvo de estrellas por colita, no tuviese a un tonto mirando por el telescopio


Glera

Los amigos no se besan en la boca, ¿sabías? Me dijiste al día siguiente sin preámbulos ni anestesia…


Vulturno

Tú te me cuelas entre las rendijas, deliciosa llama que todo lo vuelve hambre, que todo lo vuelve incendio, almenara en la que todo arde, incluso las promesas de esto no mira, esto no se…


Sibila

Ese beso, que si ocurre, explota, lanzando todo por los aires, movida pangeática, continentes a su bola y a la deriva


Las lágrimas y la flor

Decía mi abuela que el abuelo de su abuela contaba que un anciano las trajo en barco desde el lago de Como, de un vergel en el que pastaban Amalteas y crecían frutas de colores



Larimar

De alguna manera, tus labios y tu forma de recibir los míos fueron el parangón de lo que mata y lo que hiere



Erial

Nunca me prometiste que lo nuestro iba a ir a más, lo sé, pero ¿qué te hubiese costado haberme dejado una rendija por la que colarme?