Literatura

Álabe

Era imposible que un cometa rutilante, con polvo de estrellas por colita, no tuviese a un tonto mirando por el telescopio



Glera

Los amigos no se besan en la boca, ¿sabías? Me dijiste al día siguiente sin preámbulos ni anestesia…



Vulturno

Tú te me cuelas entre las rendijas, deliciosa llama que todo lo vuelve hambre, que todo lo vuelve incendio, almenara en la que todo arde, incluso las promesas de esto no mira, esto no se…


Sibila

Ese beso, que si ocurre, explota, lanzando todo por los aires, movida pangeática, continentes a su bola y a la deriva





Las lágrimas y la flor

Decía mi abuela que el abuelo de su abuela contaba que un anciano las trajo en barco desde el lago de Como, de un vergel en el que pastaban Amalteas y crecían frutas de colores



Larimar

De alguna manera, tus labios y tu forma de recibir los míos fueron el parangón de lo que mata y lo que hiere




Erial

Nunca me prometiste que lo nuestro iba a ir a más, lo sé, pero ¿qué te hubiese costado haberme dejado una rendija por la que colarme?




Dolina

Esa magia tuya de mover piezas, encajando entrante con saliente, todo lo tuyo con todo lo mío, sin esfuerzo, sin plano y sin margen de error


Donosura

No querer querer es una jodienda como otra cualquiera, sobre todo cuando sabes que queriendo, quizá tu vida sea un escenario de usos múltiples