Parchis

La actitud del PSOE

Núcleo duro del PSOE, noche electoral/Img. rtve

Vicente Torres

28-11-2019

La izquierda es necesaria. Me refiero a la izquierda democrática, porque la comunista está de sobra en todas partes.

Lo de demostrar superioridad moral, tan propio en gentes de la izquierda, es propio de personas que no tienen ninguna moral. Una cosa es que el PSOE sea necesario y otra muy distinta que haya quien piense que por pertenecer o votar a este partido pueda considerarse superior moralmente al resto. La superioridad hay que demostrarla con las obras.

Por otro lado, los dirigentes que ha venido teniendo el PSOE durante el periodo democrático, que aún disfrutamos y que los comunistas y los nacionalistas quieren que se termine, se arrogan una legitimidad frente a las fuerzas de la derecha que es indemostrable. Demuestran mala fe con esta actitud.

Quieren hacer creer que no tuvieron ninguna culpa en el estallido de la cruel guerra civil, que tan nefasta fue para España y tuvo consecuencias tan desastrosas.

Pretenden imponer el pensamiento de que su comportamiento en aquellos tiempos fue modélico y que sufrieron un atropello colosal. No se dan cuenta de que el comportamiento sectario y vengativo que vienen demostrando desde el advenimiento de la democracia induce a pensar otra cosa.

González, o Glez., como le llamaba Umbral, seguramente es peor persona que Zapatero y Sánchez, pero no es tan burro como esos dos. No se le ocurrió reescribir la historia, como pretenden estos, porque al hacerlo reconocen que no tienen razón. Si pensaran que la tienen, simplemente dejarían hacer a los historiadores, permitirían que las cosas sigan su curso, que la vida fluya. Como no es así, quieren imponer su versión de los hechos y si pudieran impedirían toda posibilidad las cosas de modo distinto al que a ellos les conviene.

El PSOE es necesario, pero necesita democratizarse, desprenderse de caudillos como Sánchez y de estúpidos como Zapatero. Y, sobre todo, desprenderse del nacionalismo que se le ha incrustado a causa de su pasión por el juego sucio y ventajista.