Opinión

El felipismo sociológico

Felipe González (I) y Alfonso Guerra en una imagen de archivo/INFORMA
Felipe González (I) y Alfonso Guerra en una imagen de archivo/INFORMA

VICENTE TORRES

14. 08. 23

Al contrario que la inmensa mayoría, García-Trevijano y Albiac no se habían conformado con el relato e hicieron su propio diagnóstico sobre la situación. Fue en un programa de Tve. Dijeron que el franquismo sociológico había sido superado por el felipismo sociológico, más eficiente que aquel.

El franquismo había ocupado las instituciones, pero en plan aficionado, simplemente para evitar que grupos desafectos al Régimen pudieran hacer lo mismo y para boicotearlo. Lo del felipismo ya fue en plan profesional, con la intención de perpetuarse en el poder como PRI mexicano. Felipe González, al que la opinión pública le regaló la condición de demócrata sin que hubiera demostrado ningún mérito para ello, quería tener todo bajo control, los medios, los jueces, los sindicatos…

Que Albiac y García-Trevijano dieron en la diana lo demuestra la trifulca que se armó en el Congreso. Está en el diario de sesiones: No debería ser posible que en la televisión pública, pagada por todos, se puedan hacer semejantes afirmaciones.

Loading...

Por su parte, El País de Polanco se descolgó con un furibundo editorial.

Si no hubiera sido cierto lo que dijeron, lo habrían dejado correr, sabiendo que no iba a ninguna parte.

Pero sí, el felipismo sociológico existe, ahora transmutado en sanchismo.

Felipe González, al refundar el partido, no lo dotó de unos ideales -tampoco se le notó que los tuviera cuando se redactaba la Constitución-, ni de unos hábitos democráticos, sino de ansias de control y de afán por los cargos. La falta de ideales ha sido suplida por los dogmas.

Ahora se ve, en la situación en que estamos, que a los socialistas no les incomoda el gobierno Frankenstein 2. Y eso a pesar de que destacados intelectuales de izquierdas, que hasta el momento siempre habían votado al PSOE, pidieron el voto para Feijóo, que es el menos malo. Sánchez no es que sea malo, es que debería estar encerrado. Sánchez dice, burlándose: niegan el cambio climático, como si dijera: niegan el sol. Pero basta con que Sánchez hable del cambio climático para que todo el mundo sepa que es una estafa.

Agregar comentario

Haga clic aquí para publicar un comentario

Campo de Golf El Castillejo, Alcalá de la Selva