Fallece el teniente coronel Pedro Alfonso Casado

El teniente coronel Pedro Alfonso Casado que recibió un disparo en la cabeza el pasado viernes en Santovenia de Pisuerga, en Valladolid se encuentra en estado irreversible, según los médicos./GUARDIA CIVILEl teniente coronel Pedro Alfonso Casado que recibió un disparo en la cabeza el pasado viernes en Santovenia de Pisuerga, en Valladolid se encuentra en estado irreversible, según los médicos./GUARDIA CIVIL

Recibió un disparo en la cabeza el pasado viernes en Santovenia de Pisuerga, en Valladolid, cuando se disponía a negociar con el homicida

Martes, 05. 07. 22

A. CASAÑ

El teniente coronel Pedro Alfonso Casado que recibió un disparo en la cabeza el pasado viernes en Santovenia de Pisuerga, en Valladolid ha fallecido este martes, tras pasar las últimas horas en estado irreversible, según había señalado los médicos.

Este jueves, la delegada del Gobierno en la Comunidad, Virgina Barcones, señalaba que el jefe de la UEI de la Guardia Civil lucha en un hospital por «sobrevivir a un sinsentido». Barcones señalaba que «este guardia civil ejemplar cumplía con su deber, defendía la vida de otras personas y para ello, ponía en riesgo la suya. Como había hecho siempre a lo largo de su brillante carrera como Guardia Civil».

Asimimo, la delegada del Gobierno ha aseverado que por expreso deseo de la familia no se facilitará el parte sobre el estado del teniente coronel, que recibió un disparo el pasado sábado cuando un hombre se atrincheró en una vivienda tras matar presuntamente de un disparo a otro en la localidad vallisoletana de Santovenia.

Según ha explicado la Delegación del Gobierno este domingo en un comunicado, en torno las 23:30 horas del jueves una llamada a los servicios de emergencias alertó de una reyerta con unas doce personas implicadas y armadas con palos; otro alertante añadió que seis o siete personas estaban pegando a otra, armadas con palos y cascos.

Cuando los agentes llegaron fueron informados de que un hombre y una mujer tuvieron que ser atendidos tras la reyerta en un centro sanitario de lesiones leves.

Un dispositivo de la Guardia Civil se mantuvo en el lugar y poco antes de las dos menos cuarto de la madrugada del viernes, cuando estaban indagando sobre lo sucedido, escucharon una detonación en el interior del portal número 8 de la calle Alfredo Martín, en torno a la cual se había producido la reyerta anterior.

Disparo a ciegas

Ese fue el disparo que acabó con la vida de D.A.P., de 45 años, que fue localizado de inmediato por los agentes, que lo encontraron aún con vida en el rellano de la planta baja y que le practicaron una reanimación cardiopulmonar aunque falleció poco después, ya con los servicios sanitarios presentes.

De acuerdo a la misma fuente, el fallecido era uno de los que había acudido al centro de salud para ser atendido tras la reyerta y a quien, cuando se disponía a subir a su vivienda en la tercera planta, el presunto homicida, que vive en la planta baja, le disparó.

«El fallecido iba acompañado por un hijo mayor de edad sobre el que también intentó disparar pero no lo consiguió porque se le encasquilló el arma», según el comunicado.

Ante la llegada de la Guardia Civil, P.A.S.H., sobre el que pesan numerosos antecedentes penales por tráfico de drogas, amenazas o robo con fuerza, entre otros, se atrincheró en su vivienda y dijo que tenía rehenes en el interior. Los agentes entonces tomaron posiciones, acordonaron la zona y comenzaron a negociar, tanto por teléfono como a través de la puerta.

Sobre las siete de la mañana llegó al lugar la Unidad Especial de Intervención (UEI) de la Guardia Civil que tiene su base en Valdemoro (Madrid), a la que se había avisado, en unos momentos tensos ya que a las 6:30 horas se escuchó una detonación dentro de la vivienda.

A las 8:15 horas, un disparo realizado “a ciegas” desde dentro de la vivienda a través de la puerta cerrada alcanzó al teniente coronel Pedro Alfonso Casado, jefe de la Unidad Especial de Intervención (UEI) allí desplazada, que fue trasladado inmediatamente al Clínico de Valladolid en una ambulancia que había en el lugar, a instancias de la Guardia Civil.

Las negociaciones continuaron y a las 13:00 horas se logró que P.A.S.H. dejara en libertad al rehén, que dijo que era su yerno, sin ningún daño físico, aunque hizo creer que tenía a otra persona retenida.

Sobre las dos de la tarde del viernes el presunto homicida acabó entregándose sin oponer resistencia, y durante toda la negociación «manifestó estar muy alterado, algo que él mismo atribuía a la falta de estupefacientes que consumía de forma habitual».

En el interior de la vivienda se encontró el arma utilizada para realizar los disparos, el citado fusil Mauser de alto calibre, antiguo, de cerrojo.

Una trampa cruel de malnacido

Eran las seis de la tarde en Santovenia de Pisuerga (Valladolid). Las mujeres del “Chiqui” y Dionisio – el asesino y el asesinado – discuten en plena calle por un supuesto asunto de celos. A las once de la noche, el “Chiqui” y otras cinco personas propinan una paliza a Dionisio y su mujer. Dionisio acude al hospital y al regresar a su casa, sobre la una de la mañana, el “Chiqui” le dispara mortalmente. Cuando llega la policía, el “Chiqui” se atrinchera junto a un rehén toda la noche y tras largas negociaciones, sobre las 8:15 de la mañana, un disparo a través de la puerta impacta en la cabeza del teniente coronel Pedro Alfonso Casado y jefe del operativo. Hoy hemos conocido que su pronóstico es grave y sus heridas son irreversibles e incompatibles con la vida. Finalmente, a las 14:15 de la tarde, el “Chiqui” se entrega y se encuentra en prisión provisional sin fianza.

El periodista de investigación Nacho Abad ha analizado en ‘El Cascabel’ de TRECE los horribles sucesos: “La familia del teniente coronel ha pedido que los partes médicos no se hagan públicos, pero son de extrema gravedad”. Pedro Alfonso Casado es jefe de la Unidad Especial de Intervención que fue una de las unidades especiales al frente de la lucha contra ETA.

Algunos medios apuntaban que el disparo contra el teniente coronel fue fortuito, pero, lejos de la realidad, Nacho asegura que no fue mala suerte:“Cuando está atrincherado el “Chiqui” dentro de su vivienda y dice que tiene un rehén, comienza la negociación. Él pide heroína y el mediador, el negociador y el teniente coronel se encuentran protegidos al otro lado de la puerta. Le ofrecen traerle metadona y se oye un disparo dentro de la casa y es cuando le piden una prueba de vida del rehén para darle la metadona. El “Chiqui” abre un poco la puerta para que vean que está bien y es cuando el teniente coronel se asoma y él asoma el cañón por la rendija y, a muy poca distancia, le dispara en la cabeza. No esperaba que tuviera el arma preparada. Es una trampa cruel de malnacido y no tiene ningún sentido que le pegues un disparo en la cabeza cuando no vas a poder escapar”.

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