‘El Botánico implanta su ideología hasta en los bebés recien nacidos’

Ribó cerró accesos y dirigió a los valencianos según su conveniencia durante la procesión cívica del 9 d'Octubre/DEFENEMRibó cerró accesos y dirigió a los valencianos según su conveniencia durante la procesión cívica del 9 d'Octubre/DEFENEM

Entrevista con Marisa Pérez y Jessica Hernández, presidenta y vicepresidenta de Defenem Valencia

Valencia, domingo 21.11.21

F. MARES ALIAGA

El pasado 9 de octubre prescribió  un cordón sanitario por el centro de Valencia al programarse a la hora de las manifestaciones un «vistoso y virtuoso» desfile de moros y cristianos, propio del último Berlanga, acólito del poder más que el primero, al cual el festival de mediometrajes La Cabina de la UV, alíada ya con el CEU y por supuesto con la GV, amén de con una ramilleta de empresas, han hecho este fin de semana un homenaje vía congreso de apenas publicidad y asistencia para bienestar  de los familiares, amigos y amantes que se parten y reparten plácidamente los dividendos.

El plano secuencia cortó el centro de la ciudad en dos, como el mar rojo y congregó e inmovilizó a la muchedumbre, desviando su atención y presencia de las protestas que transcurrían a unos metros como para no darse cuenta. Fuera de Valencia, el atractivo para no acudir estaba en las fallas de Alaquàs y Alzira, programadas ese fin de semana como si fueran las de Turís, que como cada año son una semana después de las de Valencia y también este año a pesar de suceder el primer fin de semana de septiembre. Todo ello dificultó todavía más la visibilidad de las manifestaciones alternativas a las del sindicato de Compromís (ya solo con dos esteladas al principio de la foto para no disgustar ni a apocalípticos ni a integrados) o de la izquierda  juvenil que (ya por estar cambiando la voz de la pubertad o por falta de ensayo y convicción) desafinaban el canto de G. Agulló «ni oblit ni perdó».

El buscón de alguna de las marchas que no fueran esas o esas para protestar en contra, lo tenía difícil en el carnaval del caos que se montó en la ciudad la tarde del sábado 9-10. Para quien suscribe lo dicho, y porque no hay mal que por bien no venga, la revelación fue conocer a Emy, una brasileña que no podía avanzar ni cruzar por ningún lado por la esquina del irlandés St Patrick que hay frente a la acera de enfrente del Octubre CCC, sede de ACPV y de todo el entramado de entidades que promueven las manifestaciones del 9-10 y del 25-4.

Naturalmente, hubo que echar una mano y un ramo de flores para abrir camino entre la maleza  y unas  semanas después, en la previa del puente siguiente de Halloween, el ramo de flores lo iba a devolver Marisa con una comitiva en dirección a la estatua ecuestre de Jaume I en el Parterre ante el cual, caballerosamente había que preguntar si volvemos  al 9-10 en vísperas de Hallowen. La respuesta fue que así fue «porque el  9-10 fue un horror».

Marisa Pérez y Jessica Hernández son respectivamente la  presidenta y vicepresidenta de Defenem Valencia. Hoy, por galones, las preguntas son para la presidenta que nos explica como revivió el 9-10 por Hallowenn.

¿Qué es Defenem Valencia y a qué dedica el tiempo libre?

-Es una asociación sin ánimo de lucro. Somos apolíticos y empezamos un año después de empezar Ribó al ver la deriva catalanista que estaba cogiendo Valencia y sus dirigentes. Nosotros hemos salido a hacer manifestaciones en contra de la AVL, de las subvenciones a entidades catalanistas, concentraciones en el ayuntamiento para defender nuestras tradiciones y el bilinguismo porque somos españoles y valencianos. En Valencia hay muchas asociaciones valencianistas y pocas defienden el castellano y el valenciano, sino que  tienen la deriva de que todas seamos valencianistas.  Nosotros hablamos español pero hay socios que también hablan el valenciano aunque es el de las Normas del Puig.

¿Tenéis ayudas de alguna clase?

-Ninguna. Vivimos de las aportaciones de los 50 socios.   Al parecer, somos enemigos de Ribó, Galiana y Marzà porque nos tildaron de extrema derecha no siéndolo. Ahora estamos hablando con otras asociaciones para ayudarnos a impulsar una marcha contra los PPCC y reivindicar que somos Reino de Valencia o Comunidad Valenciana.

Donde sí que hubo  ayuda fue el fin de semana pasado en el congreso del PSPV en Benidorm para reelegir a Ximo Puig como candidato sin oposición, donde por cierto el logo del congreso era una cruz parecida a la de Inocente Inocente y al SAMU, pues el «papá estado» prometió 64. 000 euros para impulsar la educación infantil de 0 a 3 años.

Al respecto, la presidenta opina como un servidor:

-Eso es implantar la ideologia de género a los bebés recien nacidos. Es engañar a los padres que creen que les van a ayudar y lo que van a hacer es un lavado de cerebros a sus hijos para que como robotitos hagan lo que ellos quieran.

¿Qué hicistéis el 9 de Octubre?

-El 9 de octubre fue horrible porque fuimos al Ayuntamiento, queríamos ver como bajaba nuestra Senyera porque somos valencianos y tenemos derecho a estar ahí. Este señor (Ribó) nos puso vallas, nos limitó nuestra libertad  y nos hizo ir por donde él quería. Después de verla nos metieron por unas calles que nos desvíaban por todos los lados por detrás del Parterre, hasta que por fin logramos salir a la calle de la Paz. Y tampoco por las calles que por allí daban acceso al Parterre se podia entrar porque estaba vallado y con policía.

– «Y aunque te fueras a casa no te dejaban salir por ningún lado», subraya Jessica Hernández. 

Indicativa del laberinto  que  hizo del camino un maratón de los que se corren en Valencia desde 2015 para quemar las energías, ante puentes y fiestas señaladas, el paseíllo del horror recuerda cuando con todo ya montado y contratado se negó el penúltimo día el permiso del festival de paellas universitarias Marenostrum, desplazado junto a un vertedero de basuras en Alboraia y todos se tuvieron que ir para casa pero allí en vez de marcha, se fue a marchas forzadas para desmontar todo lo invertido y organizado hasta el final e incluso de paso, se vengó el botellón adjudicando sin contrata, para dejarlo todo impecable, la limpieza de los solares y vertidos.

Marisa retoma el doble y múltiple sentido del camino invertido por las calles del epicentro por delante y por detrás  del derecho y del revés: «Por la calle que va del Parterre a Capitanía nos dejaron entrar al revés y cuando quisimos entrar se nos negó el acceso. Nos dijeron que no y que saliéramos a la calle Colón y una vez allí nos condujeron hacia el Corte Inglés para salir otra vez al Ayuntamiento y ahí se terminó todo. Fue horrible porque yo no he visto como es posible que nosotros que somos valencianos estemos encerrados y no tengamos la libertad de poder pasear por nuestras calles y otros que son de fuera pueden hacer su manifestación e insultarnos mientras. 

Compromís decora el ambiente alrededor del miting de Casado en Valencia/FM

Compromís decora el ambiente alrededor del miting de Casado en Valencia/FM

¿Algún otro recuerdo de la VLC negra y de mala sombra en que sobrevivimos?

-Fuimos a un pleno del ayuntamiento y me chocó que la policía me preguntó si llevaba una camiseta reivindicativa recalcando que no se podía acceder ni con camisetas ni con pancartas.

¿Y no tenéis pensado manifestaros como se hacía antes con camisetas de Barbaritat Valenciana o algo por el estilo?

-Nosotros no somos así. No somos la ultraderecha.

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