Luis Enrique y Deschamps, dos ganadores natos

Luis Enrique, seleccionador nacional de España/SEFÜTBOLLuis Enrique, seleccionador nacional de España/SEFÜTBOL

La más que razonable actitud del asturiano con la prensa oficialista del Madrid genera cierto desepago hacia la selección entre los seguidores del equipo español pero los jugadores lo adoran y confían ciegamente en él

Valencia, domingo 10.10.21

ANTONIO CASAÑ

El seleccionador español Luis Enrique Martínez tiene una versión amable y divertida, y una seria y muy profesional, de un hombre al que se le encomendó reconstruir a una selección agrietada y que lleva toda la vida ofreciendo una cara amarga y con una importante pizca de soberbia ante la canallesca madridista.

Normal. No son capaces de admitir que ni uno solo de los jugadores del equipo del Bernabeu está para ser internacional porque, así de siemple, hay otros futbolistas en bastante mejor forma, tanto física como técnicamente. Además, fuera de las redes de Florentino Pérez, nadie de nostros queremos recordar al técnico asturiano por su amabilidad (con quién no la merece) y sí por sus éxitos al frente de La Roja.

Luis Enrique está obsesionado por hacer jugar al once nacional como un equipo. «Pocas veces se ha visto una selección tan unida y en donde todos vayan tan de la mano», relatan desde Las Rozas. «Yo lo considero mi padre, es como nuestro padre», aporta Ferran Torres, una de las apuestas del asturiano, cuyas decisiones también confunden a la afición porque por la Ciudad del Fútbol han desfilado varios jugadores con los que a priori nadie contaba.

Otro acierto más del ex entrenador del Barça, que tiene en esa condición el principio de todas las maldiciones de los altavoces del madridismo. La última sorpresa, la de llevar a Gavi, que con apenas tres ratitos en el fútbol de élite, le ha salido, de momento, estupendamente, por algo será. Pero no deja de llamar la atención su manera de proceder y la forma en la que confecciona sus listas. Él, ajeno a ese debate mediático, golpea duro con eso de que ni lee, ni ve ni escucha porque sabe más que la mayoría de los que opinan, y es evidente que no le falta razón.

Lo que ya es inconcebible es la actitud de muchos aficionados del Real Madrid que incluso llegan a desear que España tropiece por el mero hecho de ver que al entrenador le va mal. Es lo que cocinan día sí y otro también los medios de la capital. Luis Enrique tiene contrato hasta después del Mundial de Catar y nadie duda de que es el hombre idóneo para relanzar a España.

Didier Deschamps

Didier Deschamps

El exjugador del Valencia CF, Didier Deschamps, seleccionador francés, es junto al brasileño Mario Lobo Zagallo y el alemán Franz Beckenbauer los tres únicos hombres que han conseguido ser campeones del mundo también en el banquillo después de hacerlo como jugadores en su selecciones. El francés, entrenador de la constelación de estrellas que hoy reta a España en San Siro, ha vivido siempre abrazado al éxito, conquistando metas que parecían imposibles.

En su primera aventura transformó por completo al Mónaco, que pasó de luchar por evitar el descenso a disputar la final de la Champions. Después demostró su amor por la Juventus, club donde también jugó, haciéndose cargo del banquillo después de confirmarse el descenso administrativo a la Serie B. Consiguió el ascenso a la primera pese a comenzar el curso con -9 puntos, fruto de la sanción, y a que muchas de sus estrellas habían huido en estampida. No se paró ahí, y de nuevo se hizo cargo de un exequipo en apuros, el Olympique de Marsella, para devolverle su grandeza, haciéndole campeón tras 18 años sin títulos.

A la selección gala llegó sustituyendo a Laurent Blanc, y a estas alturas ya es el entrenador con más partidos al frente de los ‘bleus’. Contra España cumplirá 122. Nuestra selección es, precisamente, el rival con el que presenta un peor balance. Se ha enfrentado a ella cuatro veces y suma un solo triunfo en un amistoso. Nunca ha ganado en partido oficial.

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