El secreto de los milagros

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Antonio Gil-Terrón Puchades

19.06.21

No pensar en todo aquello que nos agobia, y que con nuestros medios nos es imposible solucionar. ¿Imposible, verdad?

Así pues, pensemos más bien en lo que nosotros sí podemos hacer por solucionar los “imposibles” de los demás.

No miremos por nosotros, sino por aquellos que están peor que nosotros; aquellos que aplastados por la vida ya no pueden dar un paso más. Aquellos caídos que incapaces de levantarse por sí solos, van quedando abandonados detrás.

Ayudar a levantarse a quien tendido en el suelo, ya no se puede alzar. Ayudar a caminar a quienes por si solos no pueden ya.

Consolar y hacer compañía a aquellos que consumidos por la soledad, ya no esperan nada de la vida, por ya no tener nada que esperar…

Ayudar en la medida de tus posibilidades a todos aquellos que puedas ayudar. A veces basta con una sonrisa…, un abrazo; un poco de cariño; una simple llamada de teléfono a aquel del que nadie se acuerda ya.

Se artífice de milagros, solucionando los problemas de aquellos que ya no pueden más, y verás como otros, desde más arriba, te ayudan a saltar esos muros que te encierran y ahogan, y de los que por ti solo, te es imposible escapar.

Hallar la normalidad sin agobios en esta vida, es más fácil de lo que puedas imaginar. Simplemente no esperes a necesitar ayuda, anticípate y dedícate tú a ayudar, y así, ayudando, evitarás ser tú a quien tengan que ayudar, la mayoría de las veces, tarde y mal.

Anticípate y auxilia a los demás, para que nunca tengas que verte seco de lágrimas, tendido en el suelo, con la gente pasando por tu lado sin mirar.

Al final lo que siembres, es lo que recogerás.

Sé que es difícil de hacer lo que pido, porque va contra el natural y egoísta instinto de supervivencia; el famoso “Primum vivere deinde philosophari”; pero haz la prueba y verás. Al fin y al cabo, no tienes nada que perder, y sí mucho que ganar.

En tu mano y solo en tu mano, está.

NOTA: No revelo hoy nada nuevo que muchos no sepan ya; y los que a estas alturas de la vida, aún no lo saben, no creo que por mis palabras vayan a cambiar. En cualquier caso, lo he intentado.

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