Mercaderes y esperanzas

Fotografía Rosa Muriel

Rosa Muriel / ASÍ ES LA VIDA

28.05.21Rosa Muriel

Nunca imaginé que un puesto de frutas y verduras diera tanto de sí en un mercado. El vendedor ambulante de frutas y verduras acostumbrado a tratar con todas las mujeres que lugar en lugar van a su puesto a comprar sus productos, suelta con gracia su diálogo coloquial y sus típicas frases para candonguear a toda aquella que se acerca por allí.

Patatas nuevas, berenjenas frescas, tomates, pepinos, cebollas sin lágrimas… a todo le suelta su coletilla, «guapa,mira que verduras tengo, las mejores del mercado «, «llévate un kilo y te regalo medio», «que guapa estás con ese vestido, te pongo un kilo de tomates o dos» «que bien te sienta ese peinado, quieres una piña o dos».

Ellas todas huecas y contentas de oír como el vendedor les regala los oídos. Algunas veces su diálogo coloquial, cuando ya tiene confianza con la clienta, se suelta un poco más, y es que la confianza es lo que hace.

Cerezas a 5€ el kilo, -con la parada de frutas y verduras con varias señoras-, le suelta sin titubear a una de ellas… «buenorra» otra que estaba a su lado…»tú eres maja», ¿como? ¡señor vendedor de fantasía y lengua suelta! La cagaste. Porque la cara de «haba» que se le quedó a la «maja» fue acojonante. Pobre.

Y es que los vendedores de humo y lengua suelta son así, es su forma de «Marketing coloquial de ventas», que a veces son cansinos y a todo el mundo no les cae bien este tipo de Marketing. He de confesar que a mi nunca me ha pasado, pero si lo tomas con «gracia»……

“La diferencia entre la palabra adecuada y la casi correcta, es la misma que entre el rayo y la luciérnaga». Mark Twain

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