Amadeo Salvo, Aurelio Martínez y Peter Lim

Manuel Huerta

09.05.21

La campaña que no cesa, la manipulación de los aficionados que continúa y Peter Lim que se vuelve a equivocar hablando del Valencia donde no debe. Al menos, podría contratar a un asesor de imagen que le aconseje lo que no debe hacer en estos momentos, y no dejarlo todo en manos de sus delegados en el club, que como él, con la misma idiosincrasia y educación, permanecen impasibles, chulescos y parapetados en la cuestión económica.

Ayer, los valencianistas volvimos a vivir una jornada contra el equipo. Por parte de la prensa, durante toda la semana. Por parte de los aficionados que se manifestaron cívicamente porque no era la ocasión, jugándose el club lo que se juega esta tarde ante el Real Valladolid (es de suponer que esos cinco mil seguidores también estarán hoy en Mestalla para recibir al equipo y alentarle con el fervor que demuestran en otros sitios), durante la tarde del sábado. Y por parte del señor Amadeo Salvo, que como si de un político se tratara, tiró de oportunismo para intentar lavar su imagen de culpable con un lamentable y falso mensaje.

«El futur es nostre». Para que el lema fuera creíble o ilusionante debería haber sobre una mesa cuanto menos los 200 millones que Lim ha puesto o avalado hasta ahora ¿Quien los pone? Porque sin falleros no hay falla. «Lim Go Home»: no hace falta repetirlo. Lim está en su casa rascándose aquello, esperando que esos aficionados «por lo que siente compasión», sean capaces de reunir una cantidad atractiva para el empresario. Pero mucho bla, bla, bla, mucho sentiment y como decía mi madre «de forment ni un gram».

Y lo que más jode es ver a periodistas ya talluditos, que saben o deberían saber lo que es una empresa, alentando a la masa con proclamas a lo Guevara o Iglesias, embutidos en un «no pasarán» tan romántico como trasnochado. Ché ¿pero a que estamos jugando? Vuelvo a repetir pero en serio ¿hay alguien en Valencia que responda a esos «valores» a los que alude con desahogo supino Salvo, que vaya a poner el dinero para comprar al Valencia CF S.A.D.?

Porque si que lo que pretenden con esta iniciativa que dura ya cerca de dos años, orquestada por quién está orquestada, es que Lim baje el precio, van dados. Y si lo consiguiesen ¿luego qué? ¿Otro Paco Roig que vendió su ‘sentiment’ al mejor postor? ¿Otro Vicente Soriano que lo único que pretendía era enriquecerse? ¿Otro Manuel Llorente que trabajó siempre única y exclusivamente para su amo, llámese Bancaja, sin importarle una mierda el «futuro nostre»? Ya lo dice en su entrevista Peter Lim, menudos valencianos…

Pero es que no hace falta que lo diga Lim. También lo ha repetido hasta en dos ocasiones Javier Tebas: «la gestión de Peter Lim en el Valencia es muy buena». Y lo ha confirmado Florentino Pérez: «estamos arruinados». Y yo le pregunto a esos cinco mil valencianistas de ayer y a todo el valencianismo, que pasaría si una familia que, con motivo de la crisis del 2008 o con la de la pandemia, que han perdido sus trabajos, que han perdido algunos hasta sus casas, que no pueden pagar un seguro médico privado o han tenido que vender el coche para comer y han tenido que llevar a sus hijos a la educación pública del catalanizador Marzá porque ya no pueden pagar el colegio concertado, le dicen que tiene que volver a pedir dinero a familiares o amigos para renovar el pase de su Valencia CF. Pues que, lógicamente lo ultimo sería el fútbol, tanto en Mestalla como la cuota de abono por televisión porque están arruinados.

El Valencia estaba en la ruina en 2013 -por cierto, para el ignorante de las redes, entonces sí, casi en causa de disolución- y llegó Lim para salvarlo, nos guste o no nos guste. ¿Que tenía que haber hecho el Valencia para no caer en manos de Lim ni de ningún otro empresario o grupo de empresas, o fondo de inversión, que como el asiático y desde el más riguroso sentido empresarial, ignora el «a fondo perdido» que representa hoy un club de fútbol que no sea TOP 10 y aplica una estricta política de contención del gasto…? concurso de acreedores. Como otros importantes clubes de España y Europa hicieron y hoy están saneados: Atlético de Madrid, Espanyol, Celta o Levante por ejemplo. Y ¿porqué no se hizo? Porque el Valencia tuvo la mala suerte de estar dirigido por dos personas colocadas por Bancaja para impedir que el agujero fuera todavía mayor: un empresario puesto a dedo y cliente del banco posteriormente rescatado con dinero de todos los españoles, Amadeo Salvo, y un político del PSOE, Aurelio Martínez, que para nada quisieron asegurar que ese contrato del que habla Salvo se cumpliese, porque de lo contrario seguramente no habrían hecho la operación. Y los dos salen de rositas de esta situación sin que los periodistas los menten por si acaso vuelven ellos y los chanchullos.

Y luego hay otra cosa. Una operación de venta de este importe supondría la autorización expresa de la Comisión Nacional del Mercado de Valores, que dudosamente la aprobaría a un comprador que no avalase con suficiente patrimonio personal, tratándose de un dinero que sale de España a un país extranjero ¿que empresario o grupo va a avalar una operación de este calibre con su patrimonio personal y rendir después cuentas a Hacienda? ¿Cuánto dinero, además del que pida Lim, hace falta para terminar el campo nuevo y «fabricar» un equipo capaz de jugar en Europa? ¿Y todo esto va a contar con la aprobación de Bankia, que ahora cobra regularmente su préstamo?

Ya lo dijimos aquí mi amigo Antonio Silvestre y yo. Lo mejor será bajar el tono, esperar que Lim no se harte y venda a alguien peor. Y eso sí, pedirle que vuelva a generar un estructura capaz y profesional como la que creó en su día con Mateu Alemany. El fútbol de hoy se balancea entre el disparate de Florentino y la necesidad de potenciar las escuelas para que siga siendo apasionante para todos y no solo para unos pocos mangantes. Y si no, no será fútbol, será NBA, NFL o Tour de Francia, algo que desde luego a mí no me gustaría que pasase.

 

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