Vivir sin vergüenza

Fotografía Carmen BenlliureFotografía Carmen Benlliure

Rosa Muriel / ASÍ ES LA VIDA

03.02.21Rosa Muriel

Soy una sinvergüenza. Sí, ahora me atrevo a decir que no me da vergüenza decir «no», cuando todos esperaban que diga «sí». Cuando me retiro de un lugar porque no es afín con mi energía. Cuando les digo a las personas que en su metro cuadrado pueden hacer lo que quieran, pero en el mío, no.

Cuando no acepto imposiciones de creencias o presión de grupos o imposición de miedos, dolor y sufrimiento y digo… No.

No me da vergüenza cuando me acepto como soy, me visto como quiero, como lo que quiero y voy donde quiero. No me da vergüenza llevar el pelo como quiero. Cuando escribo lo que siento y lo que quiero. Cuando recojo las frutas que generosamente los árboles nos entregan. No, ya nada de eso me da avergüenza.

Aprendí que si no te gusta como soy, lo que hago y el sitio donde estoy, entonces te dejo ir con amor y respeto, y no me da vergüenza decirte qué la puerta de mi corazón está abierta para quién quiera estar y está lista para quien quiera salir.

Mi vida es muy sencilla y muy tranquila. A mi amor lo recibiré con los brazos abiertos, pero sin personas tóxicas que estorben en nuestro camino, nos jodan la vida, nuestra historia, y a eso digo NO. NO ROTUNDO Y CON MAYÚSCULAS.

Y sí, soy una «sinvergüenza»…

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