Caminos en el aire: la cultura aeronáutica de José Gavidia

José Gavidia./informaValencia.comJosé Gavidia./informaValencia.com

Entrevista con el divulgador  que realizó más de 300 reportajes en la radio de la UPV

Viernes, 18.12.20

A.M.-  José Gavidia, director y presentador del programa Caminos en el aire de UPV TV, ha recibido el Premio Aviador Piñeiro por difundir la cultura aeronáutica.

¿Cómo surge “Caminos en el Aire”?

Corría el año 2006 cuando yo desarrollaba un programa radiofónico de entrevistas a entidades valencianas e invité a la Fundación Aérea de la Comunidad Valenciana para glosar sus actividades de difusión de la aviación. Ellos me invitaron a un festival aéreo y  filmé algunas imágenes que puse  a disposición del Área de Comunicación de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV TV) por si les servían. El director de programas, Salvador Barber, y el director técnico Ignacio Despujol, me comprometieron a desarrollar un programa fijo de temática aeronáutica en la emisora de TV abierta y en la página web de la UPV. Fueron tan convincentes que yo piqué en el anzuelo, y con esa decisión quedaron comprometidas todas mis horas de los siguientes 11 años.

¿Qué facilidades encontró para llevar adelante el proyecto?

Encontré lo más importante y necesario. La UPV puso  a  disposición del proyecto los estudios de grabación y las antenas de la UPV TV , sus cámaras y la colaboración de sus técnicos, que me fueron “entrenando” y tolerando mis deficiencias de principiante en TV. Merece destacarse la constante y desinteresada disponibilidad de Fran J. Sánchez Calvo, Verónica Micó, Carmen Revillo, etc. etc ….  (En los capítulos de gracias siempre se olvida alguien. Ruego disculpas).

Pero es inexcusable dedicar un renglón con letras de oro a una persona recientemente desaparecida que ha dejado honda huella en mí por su calidad humana, superior a su graduación militar y nivel  social. Hablo del Exmo. Sr. Don Juan de Garay Unibaso, General de División del Ejército del Aire , que supo bajar de su nivel para ser mi amigo.

¿Qué dificultades y facilidades encontró?

La principal dificultad consistió en conseguir lo antes posible una cota de espectadores lo más elevada posible. La fórmula para conseguirla fue la de siempre: TRABAJAR. Conseguí reunir las direcciones de correo electrónico de casi 1.000 entidades relacionadas con el mundo aeronáutico en todos sus aspectos (deportivos, comerciales, militares, culturales,  técnicos, etc. ) a los que enviaba un correo cada semana con la invitación a sintonizarnos por TV (alcance área de la Comunidad Valenciana) o por la red, abarcando con especial interés a los países americanos de habla española. Los resultados fueron sorprendentes en un tiempo record y fui felicitado por la UPV por el inesperado nivel de espectadores y descargas. Una respuesta tan exitosa me motivó para reafirmar mi compromiso.

Entidades como el Colegio Oficial de Ingenieros Aeronáuticos, la compañía aérea de bandera valenciana “Air Nostrum”, la entidad AENA (Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea, más tarde ENAIRE) nos ofrecieron algunos apoyos económicos y de otra especie, mucho más apreciados como respaldo moral que por sus cuantías. Con ellos y con nuestra aportación económica personal fuimos haciendo lo que podíamos para cubrir los gastos de desplazamientos para filmaciones por toda España y países como los Estados Unidos o Francia. Debo mencionar la actitud colaborativa del programa hermano “Volando por TV” de la TV de Buenos Aires (Argentina) y su director Hector Piro y de la TV chilena “Modo Charlie” que incluían en sus espacios la difusión de “Caminos en el Aire”  incrementando así notablemente nuestro alcance.

La pregunta ha sido por las dificultades que encontré y he de decir que hoy en día todavía me duele personalmente la nula colaboración de dos entidades aeronáuticas muy importantes y próximas (alguna de ellas  dentro de casa) que, en nuestro criterio y en el de otros, tenían  una clara obligación moral de no habernos ignorado cuando solicitamos su colaboración no dineraria. A diferencia, la Escuela de Ingenieros Aeronáuticos de la Universidad Politécnica de Madrid nos ofreció una colaboración que, por dificultades técnicas y distancia, no pudimos utilizar, pero la agradecemos.

¿Con qué éxitos se ha sentido más satisfecho en esa aventura?

No se puede hablar de “éxito” cuando el objetivo se pone a una altura y esa altura no se alcanza, pero, si consideramos como éxito el nivel de aceptación público, debo agradecer las distinciones que, coincidiendo curiosamente en un breve espacio de tiempo, nos llegaron desde entidades tan importantes como la Federación Valenciana de Deportes Aéreos, la Asociación Española de Pilotos de Aeronaves Ligeras (AEPAL), el Aeroclub de La Llosa – Valencia o el  “Premio Aviador Piñeiro” del Festival Aéreo de Vigo otorgado por su director Pablo González, miembro del Consejo Nacional de Festivales Aéreos de España, una distinción que con anterioridad a nosotros solo se había otorgado al equipo de paracaidismo Alas (vuelo con alas de tela), a la patrulla Águila representativa del Ejército del Aire de España en todo el mundo,  a AENA (Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea) y al Servicio de Guardacostas de Galicia, que tantas vidas han salvado en naufragios de buques. El FAV aduce para esta concesión que «vemos en Caminos en el Aire una labor continua y emprendedora que creemos es merecedora no sólo de nuestro premio, sino de muchos más». No vamos a discutir unas opiniones tan halagüeñas para nosotros. Con esos contenidos, editamos un programa con un título taurino: “La Semana Grande de Caminos en el Aire”.

¿De dónde viene su afición por la aviación?

Es natural en el ser humano desear precisamente lo que no se puede tener. En los primeros años de mi juventud, como tantos otros muchachos, mi amigo Emilio  Navarro y yo sentimos el deseo de emular a Ícaro y volar, pero no con plumas, sino con aeronaves. Al efecto nos pusimos en marcha para realizar un curso de “vuelo sin motor” que  el Ejército del Aire dispensaba en Monflorite. Para ello nos desplazamos al Ministerio del Aire en Madrid para obtener realizar las pruebas médicas oportunas. Todo iba bien, hasta que me presentaron unas láminas con dibujos de colores que me descubrieron lo que yo ignoraba: El daltonismo, es decir, la ceguera parcial de colores, especial  y precisamente el rojo y el verde y me rechazaron. Mi amigo realizó los cursos hasta el nivel “C”, pero se licenció en Química y nunca volvió a volar más que en aviones de pasaje.  Cuando un joven se enamora de una muchacha y es rechazado, lo mejor que puede hacer es olvidarla para no sufrir. Eso exactamente hice yo con la aviación. El resto de la historia está relatado en el principio de esta entrevista.

¿Qué es lo que más le ha sorprendido del proyecto?

Aunque ya lo sabía, he podido comprobar que las personas solo somos lo que hacemos. En este caso, no he sido yo el que le ha abierto puertas al programa, sino que, al contrario, el programa es el que me ha abierto caminos en el aire y en la tierra, contactos valiosos con gentes estupendas, de gran calidad y del más alto nivel, amistades que perduran e incluso me ha permitido volar en una gran variedad de aeronaves, desde un paramotor a un dirigible. Ahora que nadie nos oye, le diré en secreto ( porque es ilegal) que hasta he podido pilotar algunas de ellas.  Pero … ¡Silencio! Lo negaré.

 ¿Qué cambiaría? ¿Qué repetiría?

Con toda franqueza le diré que, por encima de los sinsabores (que los hubieron), lo único que cambiaría es mi edad. Como dice un deseo tantas veces expresado, incluso con música, lo que me gustaría es … ¡Volver a empezar!  Y aprovechar lo aprendido. Y, como soy docente, enseñarlo, transmitirlo.

¿Cuántos programas de aviación existen?

España no es un país con vocación aeronáutica. Es algo que me duele decir. Salvo algunos hitos más o menos importantes, no nos hemos incorporado nunca al desarrollo de la aviación ni a otros desarrollos. Otros lo hicieron. Así nos va. Programas del corte de Caminos en el Aire deben haberlos por el mundo, pero en España no conozco ninguno con un formato semejante y con más de 300 reportajes, cada uno con contenidos próximos a una hora . Éso explica el éxito de Caminos en el Aire. Que yo conozca, el cineasta Antonio Resines realizó tiempo atrás un buen reportaje sobre el famoso vuelo trasatlántico  del avión Bernard 191GR (El Pájaro Amarillo) para el Canal de Historia pero desconozco si siguió produciendo temas aeronáuticos.

¿Por qué Caminos en el Aire merece un reconocimiento?

No seré yo quien juzgue lo que merece este programa. Los reconocimientos llegaron y nosotros los aceptamos y los agradeceremos siempre.

¿Es la aviación una afición o una forma de vida?

Puede ser una forma de vida, pero siempre partirá de una afición, de una vocación, de una “llamada”. Creo que fue Leonardo da Vinci quien dijo aproximadamente que

“Quien ha experimentado el goce de volar, vivirá para siempre con la vista puesta en el cielo y con el ansia de volver allí”.

Yo siento esas ansias todos los días.

A veces firmo algún escrito con un pseudónimo:  ÍCARO

¿Quieres encontrarnos?    Estamos aquí:

https://www.upv.es/rtv/tv/caminos-en-el-aire

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