Con suaves caricias del alma

Foto: Rosa Muriel

Rosa Muriel / ASÍ ES LA VIDA

11.12.20

He contado mis años y he descubierto que tengo menos tiempo para vivir de aquí en adelante que el que he vivido hasta ahora. Me siento como aquella niña a la que regalan una bolsa de caramelos, los primeros se los come feliz, pero, cuando se da cuenta de que quedan pocos, comienza a saborearlos profundamente.

Pero mucho cuidado, también existen caramelos podridos, amargos, pegajosos, de los que te pueden amargar la vida y tus ilusiones, mejor deshazte de ellos porqué te llevan a una vida muy triste, vacía, aburrida, sin ilusiones y nunca jamás podrás llegar a ser feliz y alcanzar tus deseos. Tíralos, porqué te puede esperar el más dulce y exquisito caramelo. Si soy sincera, yo los tiré.

Y ahora ya no tengo tiempo… Ya no tengo tiempo para soportar personas absurdas que, a pesar de su edad cronológica, no han crecido. Me molestan los envidiosos, que tratan de desacreditar a los más capaces, para apropiarse de sus puestos, sus talentos y sus éxitos. Quiero la esencia, mi alma tiene prisa. Tengo pocos caramelos en la bolsa…

Uno de ellos es un caramelo secreto, al que reservo con mucho cariño. Quiero vivir al lado de gente humana, muy humana. Que no se vanaglorie con sus triunfos. Que no se considere elegida antes de tiempo. Que defienda la dignidad humana. Y que desee únicamente caminar al lado de la verdad y de la honradez.

Lo esencial es lo que hace que la vida valga la pena vivirla. Quiero rodearme de gente que sepa tocar el corazón de las personas.
Gente a quien los duros golpes de la vida le han enseñado a crecer con suaves caricias a su alma.

Sí, tengo prisa para vivir con la intensidad que nada mas que la madurez puede dar. Pretendo no malemplear ni tan solo uno de los caramelos que me quedan. Estoy segura que serán más exquisitos que los que me he comido hasta ahora. Mi meta es llegar al final satisfecha y en paz con mis seres queridos, y con mi conciencia. Deseo que la tuya sea la misma, porque, de cualquier manera, también llegarás.

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