Cardenal Cañizares: ‘La ley Celaá nace muerta y la muerte no genera vida, ni proyectos de futuro’

El Cardenal Cañizares durante la presentación de la Comisión diocesana/V.GutiérrezEl Cardenal Cañizares durante la presentación de la Comisión diocesana/Archivo/V.GUTIÉRREZ

«Es un día de duelo por no considerar el español como lengua vehicular en todos los centros para la tarea educativa y de aprendizaje para vivir y convivir en una Nación»

Domingo, 29.11.20

Antonio Casañ.-  En su carta semanal a la Archidiócesis de Valencia, el cardenal arzobispo don Antonio Cañizares vuelve a referirse a la nueva ley educativa, la LOMLOE (popularmente conocida como Ley Celaá), que pretende aprobar el Gobierno sin el consenso de la comunidad educativa y apoyado en los pactos con aquellos partidos que tienen como objetivo «acabar» con el Estado y con nuestro modelo de convivencia, tal y como han manifestado algunos de los líderes de las formaciones políticas en las que se refugia Pedro Sánchez.

Reproducimos a continuación algunos extractos del texto de la misiva del prelado valenciano.

«Día de duelo: ley Celaá»

«La ley nace muerta, y la muerte no genera vida, ni proyectos de vivir y de futuro, ni esperanza para sobrevivir y avanzar, progresar, como cabría pedir y exigir, reclamar y esperar de una nueva legislación educativa, o de una legislación para una reforma educativa; nace muerta porque no ha habido diálogo, sino exclusión y rechazo, y así no nace del pacto social y educativo que cabría esperar en democracia».

«La propuesta legislativa del Gobierno social comunista de Sánchez e Iglesias, ha sido aprobada por el Congreso de Diputados con la mayoría de un solo voto en su favor y con el apoyo, entre otros, de Bildu, en cuya memoria hay muerte, violencia, distorsión, destrucción, privación de libertad y odio, lo más contrario a la educación y a nuestra Constitución de la Concordia».

«La propuesta pone en entredicho libertades fundamentales como la de elegir por padres y alumnos el tipo de educación que desean libremente conforme a sus convicciones religiosas y morales, o como la libertad de cátedra de profesores en el ejercicio de la docencia siempre que no dañe o impida la de padres y alumnos, libertad para crear y dirigir centros por parte de personas e instituciones que tienen que ver con el ámbito educativo, y libertad para ser educados en libertad sin imposiciones partidistas doctrinarias que la impidan».

Cadenal Arzobispo Antonio Cañizares, Gran Canciller de la UCV/Arch.

Cadenal Arzobispo Antonio Cañizares, Gran Canciller de la UCV/Arch.

«Con esta Ley son marginados sectores muy vulnerables de la sociedad, como son discapacitados o necesitados de educación especial en instituciones propias para ellos; con esta ley se va a ver con mayores dificultades la integración en colegios de sectores marginales o marginados como los provenientes de migraciones, o de diferentes etnias».

«Día de duelo por no considerar la lengua de todos españoles, como lengua vehicular en todos los centros para la tarea educativa y de aprendizaje para vivir y convivir en una Nación. Y me pregunto aún más, ¿va ser capaz de aunar para edificar juntos, en unidad, la sociedad de la concordia y de la paz, la sociedad del futuro cuando nace y se aprueba en un contexto de “guerra escolar”, como en el que nos encontramos, o de memoria de un pasado traumático? ¿Y se va a permitir como se debe una consideración integral de la persona ofreciendo y propiciando una educación religiosa confesional, conforme con lo que exige esta materia por naturaleza propia y exigencias escolares?».

«Estamos como se ha dicho, ante una emergencia educativa, porque los pactos de este Gobierno no respetan ni la Constitución, ni los Tratados internacionales, ni los Acuerdos Iglesia-Estado, que también son Tratados internacionales. Ellos, el Gobierno actual, saben a priori que la Ley será tachada de inconstitucional, pero entre tanto dan pábulo a las huestes de Podemos y Nacionalistas para conseguir sus objetivos de aprobar los Presupuestos».

Como reflexión final, el cardenal Cañizares propone en su misiva las medidas que deben adoptarse ante esta situación.

«Debemos establecer un diálogo sincero, transparente, verdadero y constructivo, con respuestas que superen la situación y buscar entre todos salidas y soluciones a la emergencia educativa que vivimos, y hallar juntos caminos que superen las deficiencias de esta Ley y la mejoren sustancialmente. Este camino pasa por exigir y presionar exigiendo hasta el límite de lo tolerable lo que corresponde como exigencias no renunciables de alumnos, padres, profesores, instituciones educativas, incluida la Iglesia. Pedir y reclamar de fuerzas políticas y sociales, medios de comunicación social, empresarios y sindicatos, asociaciones, los apoyos necesarios y legítimos tendentes a este fin. Habrá que informar objetivamente, con verdad, la realidad, y hemos de hacer llegar esta información verdadera a los no convencidos, a todos los españoles, que están mal informados».

«Por encima de todo, debemos ser nosotros y nuestros centros los que primeros y más fielmente cumplan las exigencias que pedimos a la Ley. Ofrecer a toda la sociedad una alternativa para la enseñanza en nuestro tiempo válida tanto para la escuela de iniciativa social libre y confesional concertada o no como para la escuela de iniciativa estatal o pública, o la de iniciativa social libre concertada no confesional o la estrictamente privada: una alternativa de educación válida para todos, y así, entre todos, edificar una humanidad y sociedad nueva con hombres y mujeres nuevos y renovados a la luz de su verdad. Hay que luchar insistentemente, sin bajar la guardia, hasta conseguirlo, con esperanza, porque educar siempre debe abrir a la esperanza, y con ese ánimo, estoy y estamos…».

Be the first to comment on "Cardenal Cañizares: ‘La ley Celaá nace muerta y la muerte no genera vida, ni proyectos de futuro’"

Leave a comment

Your email address will not be published.