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Opinión

Galiana

Oltra y Galiana abren el baile. - FM

Francisco Mares

04.10.20

Fray Luis Galiana fue un teólogo, filólogo y dominico natural de Onteniente (uno de los tres feudos de la Educación en la provincia de Valencia junto con las borgianas Gandía y Xátiva).

Galiana fue hijo de médico, galeno, pero solamente vivió 31 años en tiempos del prerromanticismo, tiempo que aunque no comulgaba con su espíritu le influyó en su obra criticada por su mal gusto sobre todo en su Onologio o historia de los burros. Su texto más célebre es Rondalla de Rondalles y no se puede dejar de recordar por alusiones al maestro Enric Valor y sus Rondalles Valencianes, esas que se transmitían a la vora del foc cuando no había medios de intoxicación.

No es de Luis Galiana ni de Galileo Galilei y ni si quiera de la maestra María Galiana de quien pretende hablar este artículo, resistente al alud de noticias que actúan como censura de lo que fue noticia en realidad.

La semana pasada fue protagonista Carlos Galiana, al protagonizar uno de esos episodios que no hay que tapar con otras noticias sumergiéndose en la entropía.

Carlos Galiana es un actor de teatro amateur y callejero que dio el salto a la política el año 2012 en el Bloc, pasando al año siguiente a Compromís. Hasta aquí todo correcto, pues los actores pueden pasar con su versatilidad de la extrema derecha a la extrema izquierda sin despeinarse. Sobre todo si es en otro de esos saltos meteóricos que se han producido en la nueva política. Su compañero Vicent Flor pasó igualmente a dedo de profesor de la Uned y técnico del MUVIM a director de la IAM ganando más que el presidente de la Generalitat Valenciana, siendo poco más que mileurista. Así sucede al tenerse un cargo que es un encargo.

Actualmente, Galiana es concejal de Mercados, Fallas e Innovación. Entre las responsabilidades inasumibles y confesables del cargo hay más de 20 y tan dispares como Vocal del Consejo Asesor del Observatorio Astronómico de Valencia, vocal del Consejo Social de la UPV y vicepresidente de la Junta Municipal de Patraix, etc, etc, etc… No extraña pues que, desbordado de funciones, ya que además sigue con el teatro, se aprovechara la ocasión para hacer lo que mejor se le da: fingir ser otro como es natural mediáticamente.

La formación del edil es la de Licenciado en Arte Dramático por la ESAD, cuya sede se halla en el seno de la UPV, dónde también fue profesor, en Agrónomos, Ribó y los animadores de Oltra hacían sus terapias de risoterapia

Galiana, sustituyendo al procesado concejal de aguafiestas Fuset, tenía que dar ante la Comisión Europea el discurso final de la candidatura de Valencia como capital europea de la Innovación. Las capitales finalistas eran seis con Valencia y salvo Viena, eran cuatro medianías no exentas de encanto. La ganadora fue la hermosa Lovaina (Bélgica). El proyecto de Valencia no había convencido ya antes de la intervención de Galiana pero su actuación lo ha puesto difícil a los de años venideros, pues Valencia ha quedado señalada para la CE. El equipo de Galiana sabía que su voz apenas la conocían los 5 o 6 de su compañía, asistentes a las funciones de los teatrillos de barrio, cuya logística se mantiene con extensión de las funciones de asistencia allí donde más hay y más influencia tiene: en la calle (y con ideas emergentes e innovadoras pilladas y recicladas donde ni Paco Lobatón buscase). No obstante y por consiguiente, Valencia aprovechará el sueldo de finalista para su proyecto de Missions 2030.

Las finalistas disponían de un discurso final y la innovación de Valencia consistió en un play back teatral. Galiana aprovechó el uso de la mascarilla para ser doblado en inglés por un profesor de Las Naves, otro referente bíblico plagado de polémicas, y lo hizo sin escatimar la gestualidad como si él fuera el emisor y el receptor en un doble de sí mismo.

La noticia fue recogida por los medios con disparidad de opiniones, siendo las más críticas y reveladoras las de los diarios de la oposición.

El 26 de septiembre, Las Provincias títuló la noticia ‘ “El caloret de Galiana”, refiriéndose a que Galiana fue muy punzante tras el discurso del ‘caloret’ de Rita Barberá en la cridá de 2015 y también lo fue contra el inglés sui generis de Ana Botella.

ABC, también en su artículo del 26  de septiembre, titulaba “Mónica Oltra y Carlos Galiana abren el baile en Compromís”, que se refiere a cómo Compromís reventaba la presencia de Rita Barberá en los mercados y sugiere como Galiana se abrió paso en la política como concejal experto en la organización de eventos, asistiendo como ”amigo íntimo, compañero de juergas y pareja de baile ” de Oltra, tête à tête como ilustra la foto del artículo, en esos eventos y otras fiestas que en aquellos tiempos no estaban reprimidas.

El mercado es clave, pues la cocina es la antesala de la política y todos comen muy bien al pillar sillón. La operación Kitchen, nombre de la agencia de publicidad del ‘Haz que pase’ del PSOE y continuación del serial de la operación Taula, rebrota cuando el PSOE está amenazado por una moción de censura que tuvo sus prolegómenos en los mercados, cuando se invitaba al público a reprobar los discursos de Rita, dando al teatro una proyección de su influencia social y utilidad al servicio de la política de la coacción in situ.

La versión oficial periodística disculpó a Galiana por medio de Carolina Punset, asesora de Ximo Puig, como ironiza Es diario en su artículo del 26 – 9 ”Carolina Punset sale de su letargo con una insólita defensa de Galiana”. La ex líderesa de Ciudadanos, tocado por el PSOE previo acuerdo entre Madrid y Valencia, justificó al edil por estar en un país donde ”nadie sabe inglés” y le libró incluso de disculparse.

La Vanguardia, el 25-9, en un artículo de redacción muy breve y neutro, evitaba todo análisis y daba toda la información en el título : “Galiana pide disculpas”.

Dos días después la propia La Vanguardia se resarcía con el mejor artículo de la serie por parte de Víctor-M. Amela: “Manuel Vilas y María Galiana”. El artículo aprovecha el estreno de Hit en TVE y la simbiosis del apellido Galiana (María Galiana es una de las creadoras de una serie vinculada a la producción de Cuéntame y surgida de un laboratorio de ideas como el que impidió el revival de Carlos Iglesias al presentar un Franco 14 pesetas como serie postergada ante un proyecto similar como fue Cuéntame). Amela no dice esto pero haciendo una digresión digna del Guzmán de Alfarache, compara el debate posterior a la serie con La clave que aguantó desde 1976 a 1985 ”año en que Alfonso Guerra lo liquidó, un castigo por haber denunciado una corruptela del ayuntamiento – socialista- de Madrid, y además por plantear un debate sobre el referéndum de ingreso de España en la OTAN…con partidarios del no. (¡discúlpenme el excurso! )”.  La digresión no es gratuita pues lo que dice a continuación, con buenas palabras, es que el debate de TVE es una farsa que utiliza la honestidad de los profesores Vilas y Galiana (inspirada más que inspiradora del proyecto, al ser invitada a engendrar la idea allí donde se gesta y reparte el pastel de la cultura entendida como industria de la progresía )

El acceso de los actores a la política no es nuevo pues todos los políticos lo son. Si hablamos de actores de profesión, menos Grace Kelly, todos han sido secundarios : Reagan o Swarzenegger son los más famosos. En España, el que ha mantenido un mejor nivel en uno y otro campo ha sido Tony Cantó, que pasó de Vecinos por Torrelodones a UPyD y a Ciudadanos. Otros muchos sellan su compromiso con la política participando en saraos como la Plataforma para la Reelección de Zapatero (PAZ) aunque ello no obsta a que algunos como Miguel Bosé se retracten. El último en ser invitado al reparto es Fernando Simón, un urgenciólogo de los que se gastan en La secta, elevado como montañero de la Huesca templaria y alpinista a portavoz oficial de la pandemia y, ante las críticas destructivas injustas – hay que decirlo-, mitificado en compensación con camisetas y protagonismo en el encomiable Planeta Calleja de este viernes.

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