Parchis
Opinión

Una caricia

Img. Rosa Muriel

Rosa Muriel / ASÍ ES LA VIDA

01-09-2020

¿Alguna vez has sentido que alguien te ha tocado el alma? Con esas manos que curan. Si es así, vuelve allí, quédate allí y haz de ese encuentro un momento eterno. Que no se rompa con el paso del tiempo, ni con los inviernos que a veces habitan en tu interior, ni las oscuras noches sin luna que a veces se instalan en el  corazón. Si ella te ha tocado no la dejes escapar,  no la sueltes, es un gran regalo que se recibe gratuitamente.

Manos que acarician, ojos que tocan el corazón, dedos que transmiten nuevas sensaciones en pieles derrochando vida, porque las caricias curan, regeneran, alivian, calman, relajan. Sentido que nos hace vibrar el corazón al contacto de la piel de esa persona que se acerca, que te acaricia, que te mira y demuestra sus sentimientos con las sutiles sensaciones que todo lo envuelve y lo transforma.

Porque las caricias, rompen barreras y cadenas. Dan fuerza, expresan dolor o alegría, dan paz. Consiguen calentar  el corazón helado, o restañar el corazón roto, abatido, y lo eleva.  Consiguen cambiar el corazón de piedra en uno de carne  y lo restauran.

print

Agregar comentario

Haga clic aquí para publicar un comentario