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Opinión

Benvinguts al Bagés

El Bages es una comarca situada en el centro de Cataluña, forma parte de la provincia de Barcelona y su capital es la ciudad de Manresa.- Img. Wp
El Bages es una comarca situada en el centro de Cataluña, forma parte de la provincia de Barcelona y su capital es la ciudad de Manresa.- Img. Wp

Francisco Mares /CRÍPTICO

31-08-2020

Don Cipote se tapó con una mano el trasero, cartera incluida, al tiempo que, levantando la vista al cielo, tras escudriñar en el mosaico los colores rojo, azul y amarillo de la nueva camiseta del FCB, vió en la camiseta de Nada es imposible que no era tan alto el extraño como le pareció en la primera impresión al girar el cuello en harakiri en contrapicado y a contraluz entre las sombras de la madrugada. Tampoco hacía falta mucho para doblar la estatura de Pancho, pues se había arrodillado también por detrás obedientemente al ver insólitamente como lo hacía su amo.

Unas horas después en compañía del curioso recién llegado, los tres se elevarían 720 metros sobre el nivel del mar para dormir la última noche en un paraje de rocas esculpidas en forma de gigantes como el de los moais, donde otros tres durmieron la primera noche del viaje a Catalunya rematando así un fin de ciclo de ensueño.

El extraño era un guiri gay que se presentó como Galván, hijo y nieto de galvanes, cómicos de la legua que prefirieron el sur de Francia a la obsesión por la limpieza cuando se emigraba al grito de Vente a Alemania, Pepe.

Viéndose en la compañía de un titiritero Don Cipote, no espantado por la suciedad de quien parecía haber dormido también sus primeras noches al fresco, levantó rápidamente del mosaico el culo en pompa en dirección a la Meca de Cuenca, ciudad encantada, y cerciorándose de llevar abrochada la cremallera, vio a Pancho levantarse al unísono como a la orden al oír el acento francés por detrás estando los dos de rodillas. El guiri gay les puso en contexto del pasado de su familia reiterando su linaje de Galván, hijo y nieto de Galvanes que vive de recuerdos no vividos.

Celebró Pancho conocer por fin a alguien que no se llamará Juan mientras don Cipote ya había interiorizado su compromiso de compañía, al menos por una noche, al ver a Galván de los Galvanes interesado en las vicisitudes de los milagros y lo imposible.

Abducidos aceptaron el ofrecimiento del guiri, que se ofreció a transportarlos a 30 km a Monistrol de Montserrat y así se fueron al municipio situado bajo la montañas de Montserrat y formando parte de ellas en la comarca del Bagés.

La bandera del municipio es una variante de la alemana con idénticos colores pero con divergencias de grosor en las franjas horizontales. La capital de la comarca del Bagés es Manresa, a 16 km de Monistrol, y a su bandera le faltan sólo los colores blaugrana y el balón. En Manresa se acordaron en 1892 las Bases de Manresa, las primeras del catalanismo.

Antes de coger el primer tren de la línea que va de Barcelona a Manresa y luego el cremallera a la montaña de Montserrat para descansar, curiosear y respirar aire puro, vieron venir desde lejos hacia el paso de cebra del último cruce antes de la estación, un camión de reciclaje de la basura a toda velocidad que frenó de golpe ante ellos al ir a cruzar, exhibiendo con detenimiento el letrero: A cadascú la seva, no t’equivoques.

Apenas repuesto del shock vislumbró en flash en sus faros don Cipote, recuperando la respiración y saturado por el cúmulo de impresiones, los pases a larga distancia desde atrás de Koeman, que impactaban con tal precisión en su objetivo que hasta Vialli se tapaba cara y sudores antes del impacto en el minuto 111 de Wembley.

Al entrar en la estación y sacar el billete se dirigieron a las vías seguidos de un par de uniformes de la limpieza y, repartiendo el sentido de la vista entre atrás y delante en el tiempo y el espacio, esquivaron un patinete al ir a doblar el cantón para bajar las escaleras y, confiados en doblar ya la esquina pasado el peligro, no pudieron evitar chocar con un viajero de camiseta naranja fosforito que salió inmediatamente corriendo a toda prisa sin perder el tren pues se dirigía a la saluda habiendo bajado del convoy y subido las escaleras que ellos iban a bajar en su viaje al centro de la tierra.

Con la ansiedad por las nubes respiró don Cipote al ir llegando al monte serrado, a 720 metros sobre el nivel del mar, silbando para sus adentros tratando de coger aire para no ahogarse en el silencio : ” Y que le voy a hacer si yo nací en el Mediterráneo…”

Admiración les causó ver gigantes esculpidos en las rocas como los moais pero integrados en el paisaje rocoso de las montañas, como las casas colgantes de la ciudad encantada más que como torres gemelas como en el bosque encantado de Orrius. Los picos más altos de Montserrat tenían nombres tan curiosos como el del gigante encantado y Goethe relacionó Montserrat con el Grial y los ovnis en sus elucubraciones sobre los pactos con el diablo.

La filosofía de Galván creía en todo, sumando como si nada, y en nada, restando a todo, bajo la máxima de siempre positifo, nunca negatifo de la ufologia del Nada es imposible. Su estancia se debía al encuentro de ufólogos u ovnílogos que el 11 de cada mes se reunían a ver los ovnis y poltergeist, que aseguraban avistarse en las montañas mágicas de Montserrat y a ver si establecían contactos…

Desde 1977 acudían en congregación y la fecha del 11 se consolidó por el caso de Manises, en el aeropuerto de Valencia, pues en la noche de lunes 11 al martes 12 de noviembre de 1979 se produjo la vista de un ovni más famosa de España.

– 11 S. Contigo empezó todo, apostilló Galván.

No estaba para piques don Cipote, aún en vías de recuperar el habla, y manteniéndose en silencio lo único que se le ocurrió ovnuvilado fue asociar con recuerdos no vividos sus encontronazos en serie, antes de descender bajo tierra para ir a elevarse sobre el nivel del mar. Además de con el minuto 1111 de 1992, que planeaba sobre todo, con la camioneta bomba del viernes 26-2-1993 en el parking del World Trade Center de las torres gemelas, la bomba en el vuelo de Airlines el domingo 11-12-1994 y los 4 atentados del 11 S de 2001 sobre la gran manzana (Pentágono, vuelo de Airlines, World Trade Center y Torres Gemelas frustrándose el previsto al Capitolio).

Muerto de sueños y sin haber llegado todavía al enclave ya estaba decidido don Cipote, con la aprobación acrítica de Pancho, a prolongar una noche más la estancia y, ya que era gratis, dormir a todo riesgo, aunque con una mano delante y otra detrás y con un ojo abierto y dos cerrados como previno a Pancho no sólo por evitar contactos con las carteras, a ver si, si no de día, esa noche contactaban con algún extraterrestre…

La decisión con el beneplácito de Pancho fue en el momento en que este, también ovnuvilado – y por segunda vez pues también lo hizo en el tren en el cual iban antes de subir al cremallera-, avistó y se aprestó a leer en voz alta y con propiedad para que todos lo oyeran bien : Benvinguts al Bagés.

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