Cayetana y Cuca deben callar

Cuca Gamarra este lunes en rueda de prensa/Img. PP

Vicente Torres

28-08-2020

Debería tomarse como una apuesta, que le salió mal, el hecho de haber aceptado la propuesta de Casado de ser la portavoz del partido y darse cuenta de que igual que le habían dado el cargo se lo podían quitar.

Cayetana pensó que podía echarse el partido a la espalda y que sus compañeros tendrían que seguirla, sin tener en cuenta que está por encima de la media y que es difícil que los demás puedan ir a su ritmo. Además, hacía las cosas como pensaba que se tenían que hacer, sin tener en cuenta las estrategias del partido.

Su brillantez inducía a pensar a muchos que la presidenta del partido debería ser ella y esto podría haber influido en su destitución.

Tampoco está demostrado que haya estado bien asesorada, en el caso de que lo haya estado. Por otro lado, cabe la posibilidad de que Vox le haya ofrecido ser la candidata a la presidencia del gobierno en la moción de censura, y que ella, dejándose llevar por los prejuicios, se haya negado. Con lo cual queda claro que el talento no vacuna contra todo y que, por mucho que se tenga, la humildad es absolutamente necesaria. La oferta de Vox podría haber sido muy generosa.

Casado también perdió la apuesta, ya que si eligió a alguien con más preparación y mejor bagaje cultural debió haber seguido demostrando generosidad: eligió a la mejor en beneficio de España, no de sí mismo, como hacen otros guaperas. Pero no ha sido capaz de resistir el envite. Se nos ha roto. Habida cuenta de lo que tenemos en la presidencia del gobierno, esa es una mala noticia.

Cuca está mandando callar a Cayetana, cuando esa no es su función como portavoz. Lo hace recurriendo a lugares comunes y fórmulas manidas y si se atreve a enfrentarse con ella es porque se cree respaldada por el partido.

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