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Opinión

¿Quién dirige la campaña contra el Valencia Club de Fútbol?

Antonio Silvestre

11-08-2020

La campaña contra nuestro Valencia CF por parte de la prensa deportiva de la ciudad se está recrudeciendo estos días por la profunda y necesaria renovación de la plantilla que está llevando a cabo el Club, con el objetivo de armar un equipo que sea capaz de alcanzar el objetivo primordial de clasificarse para jugar Champions. Ya quieren implicar también al nuevo entrenador, Javi Gracia.

Nada nuevo bajo el sol. Desde que en septiembre del año pasado Peter Lim decidiera echar a Marcelino por contestatario y a Mateu Alemany por corporativismo con el asturiano, los periodistas locales, muy cabreados por el hermetismo informativo general de toda la estructura de la sociedad y por dejar de disponer de las filtraciones de ambos responsables deportivos, decidieron emprender una acción de desgaste contra el máximo accionista, algunos de ellos con amplificación en Madrid, lo que contribuye gravemente a la pérdida de respeto hacia la entidad y la afición.

En función del desarrollo de la temporada, los informadores han estado más o menos beligerantes y lejos de señalar el bajo rendimiento de algunos futbolistas, no han dejado de poner el foco de sus críticas en la figura de Lim y sus directivos en el Valencia. Siempre minando el prestigio del club, con una clara intención de provocar la reventa, han generado el malestar de los aficionados hasta más allá de lo razonable y simplemente por una cuestión de intereses particulares, ligados a su comodidad para informar.

Y cuidado porque si se produce un desastre en tipo desinversión de Meriton, venta a un tercero, etc,, tal y como he repetido desde estas líneas en varias ocasiones con respecto a los culpables de haber llegado a la venta, estos hombretones de la prensa serán también responsables de lo que ocurra, de haber provocado quedadas inútiles, de la división de la afición, de encrespar a la familia valencianista un día sí y el otro también, es decir, todo lo contrario de lo que sucede en cualquier otra ciudad con sus equipos más representativos, que es la unión para arropar a técnico y jugadores, al club.

A ver si empezamos a ser un poquito conscientes. El asunto es claro y diáfano. Lim es el dueño de una Sociedad Anónima Deportiva que tiene en juego el cumplimiento de un presupuesto, en un mundo, el del fútbol, que no se diferencia en nada de cualquier gestión de empresa, una experiencia que en su caso tiene más que demostrada por su participación de éxito en otros varios proyectos empresariales, y de la que además, es un enamorado. Que se olviden del “sentiment” porque lo que importan son los “cacaos”.

Es normal que en Valencia quememos la falla a las primeras de cambio; ha ocurrido hasta con Jaume Ortí, el presidente más laureado de la historia. El fútbol es esto, discrepancia, sentimiento, pasión, discusión y admiración, todo mezclado para hacer del espectáculo más seguido del mundo una válvula de escape a la rutina laboral y familiar del día a día, una forma de vivir para muchos (demasiados), un buen o mal negocio en función de los resultados.

Otra cosa distinta es intentar arrebatar lo que no es nuestro a su legítimo propietario. Porque detrás de esta campaña bien orquestada y feroz contra el Club, con participación de algunas personas de dudosa moral y sobre todo, de dudoso valencianismo, solo hay intereses personales, amiguismo, bareteo inconsciente y muchas ganas de medrar, de volver a ganar dinero con el Valencia, de aparentar ser los salvadores de no se sabe qué, y desde luego, no de la situación económica, a la que Meriton hace frente a pesar de los marrones que le dejaron los vendedores por no presentar en su momento el concurso de acreedores.

Si el que está detrás de todo esto tiene cojones, que coga el primer avión a Singapur, se plante en el despacho de Peter Lim y haga una oferta decente, porque seguramente, con Bankia y el Ayuntamiento ya se habrá sentado; pero además que diga de que capital dispone, si el señor Parejo debería haber seguido en el equipo, con quiénes lo va a reforzar y que objetivo deportivo tiene. No salgamos de Málaga (nunca mejor dicho) y nos volvamos a meter en malagón. Hay que ser más responsables, queridos niños.

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