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Paradores: Lerma

Parador de Lerma en Burgos/informaValencia.com
Parador de Lerma en Burgos/informaValencia.com

El impresionante Palacio Ducal de Lerma, convertido en Parador, se ubica en la parte alta de la villa burgalesa

Viernes, 07 de agosto de 2020

M.H.-  Vacaciones entre cultura, naturaleza y gastronomía españolas. En el siglo XVII, Francisco Gómez de Sandoval y Rojas, duque de Lerma y valido de Felipe III, ordenó construir Lerma a su capricho, para convertirla en la corte de recreo donde celebrar numerosas fiestas barrocas y tener entretenido al rey, y así poder gobernar Castilla desde esta noble villa.

Gracias a esta transformación urbanística, hoy se conservan el Palacio Ducal, la Colegiata, cinco conventos, la Plaza Mayor (una de las más grandes de España), el mirador de los Arcos, pasadizos, un humilladero, etc. Pero también quedan construcciones de origen medieval, como el Arco de la Cárcel y el puente sobre el río Arlanza.

El impresionante Palacio Ducal de Lerma, convertido en Parador, se ubica en la parte alta de la villa. El hotel cuenta con un patio central rodeado de bellas galerías de columnatas. La elegancia y majestuosidad de este palacio de la época de los Austrias, y sus preciosos interiores de cuidada iluminación y decoración, consiguen que la estancia en él se convierta en una experiencia especial.

Frente a la fachada principal del Palacio se extiende un espacio de planta rectangular, la señorial Plaza Mayor, que por las noches, con las luces del Palacio, se ve todavía más esplendorosa. La zona medieval, con sus encantadoras casas, el arco, y el puente de la cárcel, el convento de San Blas, o el de Santo Domingo, el Pasadizo del Duque o la Ex-Colegiata de San Pedro son algunas joyas que no se puede dejar de visitar.

Vale la pena hacer una ruta por el entorno de Lerma. A 22 kilómetros se ubica Covarrubias, un hermoso pueblo donde la Colegiata de San Cosme y San Damián o las plazas de Doña Sancha y Doña Urraca invitan a una visita pausada y a imaginar que el tiempo se ha parado en el medievo, y que pocas cosas han cambiado allí desde aquel año 987, cuando el conde Fernán González fundó la villa.

A escasa media hora en coche se encuentra otro tesoro, el monasterio Santo Domingo de Silos, joya universal del románico que en la actualidad se ha convertido en centro de peregrinación espiritual y artística. A poca distancia también, la bella Aranda de Duero, ciudad de vino, monumentos, historia y saber hacer en los fogones.

Monasterio de Silos

El Monasterio de Silos es un edificio benedictino que tuvo sus orígenes en el siglo XII, en honor a su Abad Domingo, fallecido en 1073. Quince años después de su muerte se construyó un templo semejante al de San Pedro de Arlanza, que fue sustituido por el actual de estilo neoclásico (1751-1792).

Es uno de los monumentos capitales para la historia del románico, único en Europa por la importancia de la escultura de sus capiteles, compuestos de elementos decorativos vegetales y animales, y los ocho relieves en los machones angulares, de temática bíblica: la Ascensión, la venida del Espíritu Santo, sepultura y resurrección, descendimiento de la Cruz, la Asunción de María y el Árbol de Jessé.

Patio del Parador

La iglesia, levantada aprovechando parte de un templo mozárabe del siglo X, del que queda algún resto, fue sustituida en el XVIII por la actual, de corte neoclásico.

Gastronomía

Cocina tradicional de mercado y temporada. Ubicado junto al Patio de Bolaños, en la parte que correspondía al primitivo castillo, ocupando una maravillosa estancia abovedada se encuentra el restaurante Mayorazgo del Parador de Lerma. Un espacio gastronómico que ofrece sabrosos platos basados en productos naturales propios de la tierra como el lechazo asado, el queso de Burgos o la morcilla.

En conjunto, una apetitosa carta para toda la familia, con Lomo de bacalao ajo arriero, asado de lechazo churro IGP, cochinillo al estilo de Segovia, carnes rojas a la piedra y pastelería propia de autor.

La Bodeguita, Parador de Lerma

Además e pueden degustar ricos embutidos y carnes, sin olvidar los guisos tradicionales como las Migas del Pastor o la Sopa de Ajo Castellana, todo ello acompañado de un pan tradicional como es la Torta de Aranda. De obligada degustación son los asados de lechazo, elaborados con paciencia y cariño, además de los postres de recetario palaciego como las Natillas Ribereñas con Hojuelas o el Queso de Burgos con Membrillo.

El lechazo de la cocina del parador

Arlanza, ruta del vino

Más allá de la Lerma para contemplar, hay una Lerma para vivirla, con la naturaleza de sus espacios protegidos (LIC Ribera del Arlanza y afluentes y ZEPA Sabinares del Arlanza), y su deliciosa gastronomía: el lechazo asado, la morcilla de Burgos y el vino Arlanza.

Naturaleza y vino son conceptos que van inexcusablemente unidos y que configuran los 2.000 kilómetros cuadrados de paisaje de esta señera Ruta del Vino. Un paisaje que transcurre siguiendo la ribera del río Arlanza, desde los pinares de Quintanar de la Sierra, donde sus aguas corren de este a oeste, hasta el límite con Palencia donde desemboca en el Pisuerga a la altura de Torquemada.

Fuente Sanza, ribera del rio Arlanza, rutas de senderismo.

La Comarca del Arlanza está vertebrada por ríos y arroyos cuyas riberas serpenteantes son germen de amplios y extensos bosques de encina, roble o sabina. Lugares donde poder gozar de un paisaje puro donde la erosión y el tiempo han generado relieves plegados, cuevas modeladas en al roca, cascadas y ásperos cortados.

Es una experiencia única la de atravesar el Desfiladero de la Yecla. Recorre este exclusivo Espacio Natural a través de puentes y pasarelas suspendidas sobre una profunda y estrecha garganta en la que se localizan los más extensos y mejor conservados sabinares del planeta.

Desfiladero de la Yecla

Ya en el sudeste de la provincia de Burgos, la Sierra de la Demanda, que atraviesa Covarrubias y Santo Domingo de Silos. Allí se puede contemplar la singularidad de las aves que surcan los cielos de esta ruta pues junto a los Sabinares del Arlanza y los Páramos de Torquemada, es Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA).

La naturaleza se vive y se disfruta en la Ruta del Vino Arlanza, con numerosos enclaves clasificados como Lugar de Importancia Comunitaria (LIC): las riberas del río Arlanza y sus afluentes, los sabinares del Arlanza, los Montes del Cerrato, las riberas del río Pisuerga y sus afluentes, los Páramos de Torquemada y las riberas del río Arlanzón y afluentes. Enclaves, todos ellos, idóneos para practicar senderismo y aficiones al aire libre.

 

Parador de Lerma: Plaza Mayor, 1 09340 Lerma, Burgos // +34 947177110

Más información: lerma@parador.es

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