Rafael Pérez Contel, precursor en la enseñanza de las Artes Visuales en Valencia

Exposición de Pérez Contel en el MuVIM, febrero 2016/DivalExposición de Pérez Contel en el MuVIM, febrero 2016/Dival

Alejandro Macharowski

26-07-2020

alejandro.macharowski

Egresado de la escuela de Bellas Artes de San Carlos de Valencia, Pérez Contel es uno de los tres primeros valencianos en ganar las oposiciones convocadas por primera vez en España. Junto a Francisco Carreño y Antonio Ballester, en 1933 le es concedida por oposición una pensión de escultura para España y el extranjero, por parte de la Diputación de Valencia. También es becado por el gobierno francés, lo que le permite ampliar sus estudios en el extranjero como catedrático de Dibujo; reside temporalmente en Francia, Bélgica, Holanda, Italia y Portugal, donde conoce a los artistas y museos más importantes de estos países.

A su vuelta, participa en las Misiones Pedagógicas: un programa educativo que el gobierno republicano organiza para acercar el conocimiento a la sociedad en general, su presidente es Manuel B. Cossío y unos de sus integrantes es el poeta Antonio Machado. Estas jornadas consistían en enseñar el arte clásico, la literatura, el teatro y el cine por todos los rincones de la península. Una interesante iniciativa por medio de la cual el público podía acceder a la cultura, participando de actividades lúdicas, culturales, recreativas y artísticas.

Transporte de obras del museo ambulante. Patronato de Misiones Pedagógicas, 1931./Imágenes de A.Marcharowski

En la imagen, transporte de obras del museo ambulante. Patronato de Misiones Pedagógicas, 1931.

Pérez Contel describe su experiencia de la siguiente manera:

 “Cuando gocé de verdad y se me despertó un tremendo amor hacia la cultura popular, fue al participar en las Misiones Pedagógicas. García Lorca llevaba su teatro a los pueblos, y nosotros ofrecíamos sesiones de cine, conferencias, recitales. Durante dos años recorrí pueblos y aldeas de la más insólita España; y apenas tenía un rato me iba a charlar con los más viejos para que me contaran tradiciones, costumbres, leyendas… Así fui recopilando datos y más datos; por ejemplo, he comprobado ante un volumen de canciones de boda hispano-judeas que se publicó hace dos años que las mías son más antiguas y completas. La beca de Américo Castro que se me otorgó para esta labor no pude disfrutarla por la guerra…” (Pérez Contel, 1987: 46)

La Segunda República (1931-1939) prioriza la democratización del sistema educativo generando nuevas plazas docentes, ejercidas hasta el momento en exclusividad por las órdenes y congregaciones religiosas. La educación es para el gobierno republicano una prioridad de Estado, reforzar la plantilla docente democratiza el sistema educativo a la vez que realiza diversidad de acciones vinculadas a ella. La creación de los Institutos Obreros, la revista El Magisterio Español, o el Museo de Pedagogía son algunos de los proyectos educativos más importantes del gobierno republicano.

En la imagen, instalación de las obras de un museo en una escuela. Patronato de Misiones Pedagógicas, año 1931.

Tras acabar sus estudios de Bellas Artes, Pérez Contel se interesa por medio de su obra escultórica en renovar el panorama artístico valenciano exponiendo en las salas y galerías más modernas de la ciudad; a su vez, vislumbra la importancia que las enseñanzas artísticas tienen en los jóvenes. Valencia era una ciudad que en los años treinta se encontraba bajo la influencia exclusiva del Sorollismo, a pesar de que el gran pintor valenciano ya había fallecido, su fuerza pictórica lo impregnaba todo: en la escuela de Bellas Artes solo se hablaba de Sorolla. En aquellos años, los movimientos artísticos que estaban surgiendo en Europa como el Dadaísmo, el Surrealismo, el Futurismo o el Cubismo -que influyen en el pensamiento y la contemporaneidad del mundo occidental- estaban relegados, no se enseñaban.

Imagen de Pérez Contel (arriba, izquierda) junto a tres de sus esculturas. La pieza Arlequín (arriba derecha) fue realizada con el “método etrusco” fue desarrollada en las oposiciones de 1933, Ángel Ferrant, miembro del tribunal, destaca este trabajo por su importante labor de renovación de la pedagogía del arte. La escultura Joven Miliciano (abajo derecha) fue enviada al Pabellón Español con motivo de la Exposición Internacional de Paris del año 1937. Fuente: La escultura Valenciana en la Segunda República, Juan Ángel Blasco Carrascosa, año 1988./Macharowski

En la imagen de Pérez Contel (arriba, izquierda) junto a tres de sus esculturas. La pieza Arlequín (arriba derecha) fue realizada con el “método etrusco” fue desarrollada en las oposiciones de 1933, Ángel Ferrant, miembro del tribunal, destaca este trabajo por su importante labor de renovación de la pedagogía del arte. La escultura Joven Miliciano (abajo derecha) fue enviada al Pabellón Español con motivo de la Exposición Internacional de Paris del año 1937. Fuente: La escultura Valenciana en la Segunda República, Juan Ángel Blasco Carrascosa, año 1988.

Su actividad escultórica y docente se ve interrumpida por la sublevación militar del 18 de julio de 1936. Pérez Contel -junto a otros destacados artistas como Josep Renau, Francisco Carreño, Manuela Ballester y Ramón Gaya- se pronuncia inmediatamente en contra del alzamiento liderado por el general Franco. Durante los tres años que el gobierno legítimo intenta mantenerse en el ejercicio de su mandato en ningún momento deja de denunciar la barbarie fascista: realiza carteles, ilustra revistas, publica libros, escribe textos y se pronuncia en contra del ataque a las instituciones democráticas.

Estas actividades -como le sucede a tantos cientos de miles de maestros y profesores que ejercieron sus cargos durante el período republicano- le trae serios problemas. El franquismo destina a estas personas a sufrir la condena en la cárcel, el exilio o la pena de muerte por haber defendido la democracia como ciudadanos responsables, comprometidos y libres. La llamada Causa General creada por el régimen franquista -lejos de la reconciliación- fue un juicio colectivo que produjo un duro golpe a las personas que, fieles a la república, sobrevivieron a la guerra y se quedaron en el país. Para la dictadura, defender la democracia entre los años 1931-1939 se consideró una actividad ilegítima que debía castigarse. Esta actitud produjo graves consecuencias personales, familiares y profesionales a los defensores del estado de derecho, quienes vivieron en los años de la Segunda República Española.

Detalle de la portada del libro Artistas de Valencia 1936-1939. Año 1986/A.Macharowski

Detalle de la portada del libro Artistas de Valencia 1936-1939. Año 1986/A.Macharowski

En 1942, Pérez Contel cumple su condena en la cárcel modelo de Valencia, pendiente de juicio queda en libertad provisional. Durante su confinamiento se le permite desarrollar un taller de escultura para los presos, lo que les permite mejorar la calidad de su confinamiento, aunque algunos de ellos -con condena firme- más tarde serán fusilados en Paterna. A sus treinta y tres años, acepta su nueva realidad, aunque en libertad, busca rehacer su vida al lado de Amelia, la mujer que había conocido cuando estudiaba Bellas Artes. Amelia Pérez Zarapico, junto a Manuela Ballester -quien más tarde fuera mujer de Josep Renau- es una de las primeras mujeres en realizar estudios superiores de Bellas Artes en los años treinta, su padre la acompañaba cada día hasta el edificio donde se impartían las clases.

En la imagen, presos republicanos en el taller de escultura de la cárcel modelo de Valencia. En primer plano Enrique Gomis, junto a él, al fondo tallando un Cristo Tonico Ballester; en el centro, sentado y de perfil, Alfredo Torán y sentado a la derecha y dibujando el director de San Carlos Vicente Beltrán. Imagen: «La escultura Valenciana en la Segunda República», de Juan Ángel Blasco Carrascosa, año 1988.

En esos primeros años de libertad, Rafael Pérez Contel recibe encargos de publicidad, realiza esculturas de imaginería religiosa, imparte clases particulares y desarrolla piezas cerámicas para comercializar. En el año 1950, se presenta nuevamente a unas oposiciones con el fin de obtener una plaza como profesor de Dibujo en el Instituto Josep de Ribera de la ciudad de Xàtiva, cargo docente que obtiene con la máxima puntuación. En este centro, desarrolla su actividad durante más de veinticinco años, llegando a ser director del mismo. Su labor pedagógica promueve el conocimiento del arte, la cultura, el patrimonio y la investigación. Considera que la educación por el arte es una herramienta fundamental en la formación de las personas, su convicción le permite no abandonar estos principios en los duros años del franquismo, conviviendo con un sistema educativo antidemocrático. Pese a ello, logra desarrollar un método didáctico humanista, creativo e innovador. En reconocimiento a su labor pedagógica, el 6 de noviembre de 1983, el Ayuntamiento de la ciudad de Xàtiva lo nombra “Hijo Ilustre de la Ciudad”.

Fachada de la antigua sede del Instituto Josep de Ribera de Xàtiva. Cortesía de hermanos Pérez García

En la imagen, fachada de la antigua sede del Instituto Josep de Ribera de Xàtiva. Cortesía de hermanos Pérez García

Pérez Contel considera las técnicas gráficas como un importante medio de expresión y comunicación. El grabado es un lenguaje idóneo para que su alumnado obtenga una experiencia enriquecedora con la manipulación de sus elementos: las gubias, las tintas, el tórculo o el linóleo son parte del proceso para obtener una estampa, un grabado original. El alumnado debe dominar estas herramientas para poder expresarse a través de este versátil y generoso lenguaje gráfico. Su asignatura, dibujo técnico, no incluye esta actividad en el currículo docente franquista, por lo que adapta este conocimiento incorpora a sus clases. Promover estas acciones creativas es una labor revolucionaria que sienta un precedente en secundaria. Un legado que Pérez Contel transmite a las generaciones futuras. En la actualidad, el profesorado continúa desarrollando el grabado en el instituto Josep de Ribera, una disciplina introducida por este profesor de dibujo hace setenta años.

Qué tipo de profesor se involucraría con su alumnado de tal modo que publicara sus trabajos escolares en libros, catálogos y revistas o realizara intercambios expositivos con otros centros educativos como Alemania, Chile, Uruguay o Japón… en un contexto político adverso, este hecho inédito le permite ubicar su trabajo docente “en el mundo”. Como pedagogo y padre -tuvo cinco hijos-, también valora la etapa de la niñez, un período fundamental de las vidas de las personas. Reconoce la importancia del aprendizaje por medio de lo lúdico, la posibilidad de la recreación del mundo de las niñas y los niños a través del juego, y publica diversos libros sobre este tema.

Toda esta acción docente le permite desarrollar una Educación por el Arte, sin claudicar ante el currículo nulo que le había impuesto el régimen franquista. Una actividad que facilita a su alumnado desarrollar su imaginación y plasmar en imágenes su mundo cotidiano, como vemos en los temas desarrollados en las revistas y los libros escolares publicados. Unas ideas creativas que están en contra del pensamiento único, la uniformidad y el rigor franquista en contraposición a la historia moderna que el estado desarrolla pocos años antes bajo el período republicano, promoviendo una educación activa, a través de la Institución Libre de Enseñanza (ILE) y la Educación por el Arte actividad pedagógica que genera un precedente educativo en el país.

Un reciente trabajo -que puede considerarse unos de los primeros estudios sobre la Historia de la Educación Artística en España- titulado «Rafael Pérez Contel, precursor de la educación en artes visuales. Estudio de caso sobre su acción docente en centros valencianos», fue presentado hace escasos meses en la Facultad de Magisterio de la Universitat de Valencia. Una tesis doctoral que analiza la trayectoria de la actividad pedagógica de este profesor de dibujo represaliado. Un trabajo que estudia su actividad educativa en el período que desarrolló docencia. La tesis indaga en la memoria de su alumnado -a través de entrevistas personales- y se analizan los textos escritos por el propio docente, donde se encuentran definidas sus ideas pedagógicas, situándolas en el contexto histórico-social para que puedan ser valoradas y comprendidas de acuerdo a los años en que suceden los hechos.

Para construir su itinerario pedagógico, el autor consultó durante años diversa y variada documentación de distintos centros educativos, bibliotecas, museos, archivos personales, artículos científicos, tesis y repositorios digitales. Su familia le facilitó documentación, fotografías y datos de su vida. Una inédita investigación que indaga en la trayectoria pedagógica de Rafael Pérez Contel, un reconocido escultor valenciano nacido en Villar del Arzobispo en el año 1909.

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