Parchis
Opinión

García-Castellón ha de estar cabreado

Pablo Iglesias y Dina Bousselham/Cope
Pablo Iglesias y Dina Bousselham/Cope

Vicente Torres

27-06-2020

Que un tipo tan torpe como Iglesias intente tomarle el pelo a él, que está acostumbrado a ventilar asuntos muy difíciles, no puede haberle sentado bien. Pero conociendo al personaje se puede pensar que más que una tomadura de pelo es un acto de prepotencia. Como el juez no se trague el cuento, le organizo un escrache que se va a enterar.

La cronología de los hechos es la siguiente: El 1 de noviembre de 2015 le roban la tarjeta a Dina y puso la denuncia correspondiente. Las sospechas recayeron en personas de su entorno, gentes de Podemos y hasta en su marido, que entonces era novio, motivo por el que el juez lo llamó a declarar. La tarjeta del móvil fue a parar, sin que se sepa cómo, a la revista Interviú, que en algún momento se planteó la posibilidad de publicar las fotos de ella, pero finalmente decidió no hacerlo y se la devolvió a Iglesias, que estuvo contemplando el contenido, a solas, en el despacho de Antonio Asensio. Ocurrió en enero de 2016. Posteriormente, un directivo de la revista, que en distintos periodos ha tenido cargos de relevancia en el PSOE, aunque este dato no tenga nada que ver con el caso, entregó un pendrive a Villarejo, con toda la información que contenía la tarjeta. No ha trascendido que Villarejo hiciera uso de esta información.

La propia Dina hizo capturas de pantalla de chats en los que intervenía Iglesias y las distribuyó. Alguien de entre los receptores la hizo llegar a OKDiario, que la publicó. En estas fechas, Dina no sabía aún y tardaría en saberlo, que Iglesias tenía la tarjeta en su poder. Al recibirla, le explicó que ya estaba dañada y como prueba le mostró unos correos mantenidos con una empresa dedicada a la recuperación de archivos de tarjetas estropeadas. A partir de entonces, cada vez declara una cosa distinta al juez y siempre con la intención de salvarle la cara a Iglesias.

Pero todo el montaje se ha venido abajo y lo que ha quedado claro es que la presencia en el gobierno de este individuo es una vergüenza para España.

print

Agregar comentario

Haga clic aquí para publicar un comentario