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‘Liberticida, adoctrinadora y estatista’. La ley Celaá afianza el ‘cortijo socialista’

La ley Celaá cierra todas las puertas de la libertad educativa: dificulta la oferta de iniciativa social, suprime la libertad de elección de centro de los padres, impone el adoctrinamiento ideológico e introduce a los políticos en el control de los centros

Viernes, 26 de junio de 2020

informaValencia.com.-  La pasada semana, con el estado de alarma todavía vigente, el Congreso de los Diputados rechazó las enmiendas a la totalidad contra la LOMLOE (Ley Orgánica de Modificación de la LOE), la nueva ley de Educación impulsada por Isabel Celaá, titular del correspondiente Ministerio en el Gobierno de Pedro Sánchez. La ley, que no ha intentado ni negociarse ni consensuarse y no ha pasado por el Consejo Escolar del Estado -que sí la examinó en la legislatura anterior-, entra ahora en una fase de enmiendas parciales. No se espera que sea modificada en los puntos que más inquietud despiertan en los padres y en los titulares de centros de iniciativa social.

En un reciente análisis del articulado de la ley remitido a ReL, Luis Zayas la caracteriza como “liberticida, adoctrinadora y estatista” y, ante la limitada oposición social -neutralizada por el Ejecutivo aprovechando el estado de alarma por la pandemia-, llama a la movilización: “Permitir la desaparición de la libertad de educación es dejar a nuestros hijos en manos del Estado y supondrá una gran limitación para la libertad de la Iglesia en su labor evangélica. ¿Nos preocupa?”.

LOMLOE o la Educación como cortijo socialista

Desde 1978, España ha conocido cinco leyes educativas: LODE (Ley Orgánica del Derecho a la Educación, 1985, PSOE), LOGSE (Ley Orgánica General del Sistema Educativo, 1990, PSOE), LOCE (Ley Orgánica de Calidad de la Educación, 2002, PP, no entró en vigor), LOE (Ley Orgánica de Educación, 2006, PSOE) y LOMCE (Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa, 2013, PP).

Todas las leyes que han entrado en vigor y que, por tanto, han configurado el sistema educativo español en los últimos 35 años han sido promulgadas por el partido socialista. Cuando, por fin, tras 35 años de democracia el Partido Popular promulga una ley educativa, lo hace sobre la base de la LOE (ley socialista), por tanto aceptando su marco conceptual y simplemente modificando aspectos de ésta. En definitiva, la educación en España ha sido, y es, cosa de los socialistas. Que lo consideran su cortijo lo demuestra el hecho de que no admiten ninguna ley educativa que no sea suya.

¿Por qué tanto empeño con la educación? Tener el monopolio de la educación es, de alguna manera, tener el control de las personas. Porque educar, digan lo que digan, es más que mera instrucción (adquisición de conocimientos técnicos o capacidades). Educar siempre presupone implícita y explícitamente una visión del hombre, del mundo, unos principios y unos valores. Por eso, frente a lo que nos quieren vender los políticos y pedagogos modernos, no es posible una educación neutral, una educación reducida a mera instrucción. En definitiva, si soy capaz de controlar el sistema educativo tengo en mi poder el mejor instrumento para controlar las mentes de los jóvenes de hoy, adultos del mañana.

Estudiantes de la Escuela Secundaria Básica Camilo Cienfuegos, en el municipio Cerro, La Habana, Cuba./Img. Juventud Rebelde

Una triple libertad

El control del sistema educativo por el Estado pasa por limitar al máximo, cuando no eliminar, la libertad de educación. Una libertad que se concreta en tres libertades: libertad de elección de centro (que los padres puedan elegir), libertad de creación de centro (variedad de oferta educativa) y libertad de currículum (referida al respeto al ideario del centro y al control e imposición de los contenidos docentes). Tres libertades que han sido cercenadas y prácticamente eliminadas en las sucesivas leyes educativas socialistas.

Este afán liberticida sigue presente en la ley LOMLOE (Ley Orgánica de Modificación de la LOE) que propone el gobierno de Pedro Sánchez.

Una ley que amenaza con eliminar la ya escasa libertad existente en el sistema educativo español, como se demuestra a continuación.

1. En materia de libertad de elección de centro:

· Discrimina la educación diferenciada, gran caballo de batalla del marxismo cultural, concediendo por ley atención preferente y prioritaria a los colegios que desarrollan el principio de coeducación frente a los de educación diferenciada en la concesión y mantenimientos de conciertos educativos (modificación Disposición adicional 25ª.1). Eliminando las referencias del art 84.3 que establecían que la educación diferenciada no podía, en línea con la Unesco, considerarse discriminatoria; ni suponer un trato menos favorable o ni una desventaja para las familias, centros o alumnos.

· Elimina la demanda social como criterio para la concesión o mantenimiento de los conciertos educativos (modificación art. 109.2). El diseño de la oferta educativa no atenderá a los deseos de los padres para sus hijos sino a las ideas de la administración de turno.

· Dificulta, bajo una falsa idea de inclusión, el sostenimiento y futuro de los centros de educación especial (disposición adicional 4ª LOMLOE). Colegios por los que apostaban muchos padres con hijos con discapacidad como la mejor forma de integrar en la sociedad a sus hijos y que hoy ven, con gran preocupación, cómo se cierne una amenaza de inviabilidad sobre ellos.

2. En materia de libertad de creación de centro:

· Establece legalmente la obligatoriedad de garantizar la existencia de plazas públicas en todas las zonas educativas (Art. 109.3), lo que supone crear una barrera de entrada para la iniciativa social, abandonar la complementariedad de ambas redes (pública y concertada) que reconoce nuestra normativa vigente y no reconocer el carácter subsidiario que corresponde al sistema público. La norma se coloca a distancia sideral de lo que sería la correcta comprensión y aplicación del principio de subsidiariedad y permite un control total de la administración educativa, al margen del sentir de la sociedad, sobre la oferta educativa.

· Impide a las Administraciones educativas convocar concursos públicos para la construcción y gestión de centros concertados sobre suelo público dotacional (supresión art. 116.8), instrumento que había demostrado su utilidad para apoyar el desarrollo de la iniciativa social.

La LOMLOE da el paso definitivo en la estatalización de la educación, estableciendo además barreras de entrada a la iniciativa social.

3. En materia de libertad de currículum (falta de respeto al ideario del centro, intento de adoctrinamiento)

· Nueva área de Valores Cívicos y Éticos en Primaria (art.18.3) y Secundaria (art.25.7), una nueva Educación para la Ciudadanía, que viene a ser un instrumento para el adoctrinamiento en la idea del gobierno de turno sobre el hombre y el mundo.

· Exigencia de transversalidad de la educación afectivo-sexual en todas las materias en Primaria (art. 19.2) y Secundaria (art. 24.5), verdadera intromisión en el derecho y deber de los padres a educar a sus hijos en sus convicciones morales, filosóficas, pedagógicas y religiosas.

· Inclusión de la perspectiva de género en Secundaria (art. 22.3), mantra del marxismo cultural.

· Reforzamiento del papel del Consejo Escolar frente a la titularidad y la dirección (art. 119.2).

· Inclusión de representantes de la administración en el Consejo Escolar (modificación art 56.1 LODE).

· Educación para el desarrollo sostenible y ciudadanía mundial en los procesos de formación del profesorado (Disposición adicional 6ª LOMLOE).

· Devaluación de la asignatura de Religión que: a) o se elimina de las áreas de conocimiento en Primaria (art.18.2) y en Secundaria (art. 24); no se exige, por tanto, cursar una asignatura alternativa a aquellos alumnos que no eligen religión; b) o pierde su carácter evaluable (modificación Disposición adicional 2ª apartado 3º), violando lo establecido en el Acuerdo entre el Estado español y la Santa Sede sobre enseñanza y asuntos culturales que exige que la asignatura de religión debe ofrecerse en condiciones equiparables al resto de asignaturas.

· Instrumentalización ideológica: al exigir a los centros educativos que fomenten la presencia de alumnas en el ámbito de ciencias, tecnología, ingeniería, artes y matemáticas y formación profesional (Disposición adicional 25º).

La LOMLOE profundiza hasta niveles desconocidos la instrumentalización del sistema educativo con un objetivo adoctrinador en el marxismo cultural.

Cohesión nacional

Junto a su carácter liberticida, la LOMLOE renuncia a la función integradora y vertebradora de la nación que todo sistema educativo debe jugar. La LOMLOE, a través de la modificación de la disposición adicional 37ª, impide que el castellano se convierta en un elemento de integración nacional al:

· Eliminar el deber de la administración educativa de garantizar una oferta docente sostenida con fondos públicos en la que el castellano sea utilizado como lengua vehicular en una proporción razonable. Es decir, el gobierno renuncia a garantizar la existencia de una oferta pública o concertada con el español como lengua vehicular.

· Eliminar el deber del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, cuando la programación anual de la Administración educativa competente no garantizase oferta docente razonable sostenida con fondos públicos en la que el castellano sea utilizado como lengua vehicular (algo muy habitual en Cataluña y Vascongadas), de asumir íntegramente, por cuenta de la Administración educativa correspondiente, los gastos efectivos de escolarización de los alumnos en centros privados en los que exista dicha oferta con las condiciones y el procedimiento que se determine reglamentariamente, gastos que repercutirá a dicha Administración educativa.

Estudiantes de la Escuela Secundaria Básica Camilo Cienfuegos, en el municipio Cerro, La Habana, Cuba./Img. Juventud Rebelde

Esta modificación supone un abandono a aquellas familias españolas que quieren que sus hijos se eduquen en la lengua común de todos y una conculcación de sus derechos fundamentales.

La LOMLOE permite que un español no pueda educarse, si es su deseo, en su lengua en su propia nación.

Típicamente socialista

Estamos, por tanto, ante una legislación educativa típicamente socialista: liberticida, adoctrinadora, estatista y debilitadora de la cohesión nacional. Una nueva vuelta de tuerca -quizás ya no hagan falta más- en la supresión de la libertad de educación.

Merma de calidad

En las sociedades actuales el gran elemento de cohesión y promoción social es la educación. Una educación de calidad es un verdadero elemento de ascenso y motor social. Sin embargo, en relación con la calidad, todas las leyes educativas socialistas han ido provocando un deterioro del sistema educativo, del nivel académico de los estudiantes y del respeto y valoración a la figura del profesor. Así lo demuestras las malas valoraciones que obtiene nuestro sistema educativo en los informes internacionales.

Esto no ha sido impedimento para que los socialistas, de nuevo el poder, busquen profundizar en un modelo que ha demostrado ser un auténtico fracaso. Botón de muestra de que para los socialistas lo fundamental no es el funcionamiento del sistema sino el control de éste y, a través de él, de la población.

Álvaro d’Ors señalaba en La violencia y el orden que la España postfranquista se construyó sobre la siguiente fórmula: “Los negocios –el dinero– para los capitalistas internacionales, y las personas para los marxistas”. Esta declaración realizada en 1987 puede resultar exagerada a los oídos del español del siglo XXI.

Sin embargo, cuando nos acercamos al ámbito de la educación uno no puede negar que ésta ha sido el cortijo del socialismo desde la Transición. Quizás ahí tengamos una de las claves de cómo ha sido posible la rápida, y silenciosa, transformación cultural que se ha producido en la sociedad española desde 1970.

Movilización

Jugar con la educación es jugar con el futuro de todos. ¿Somos conscientes? Permitir la desaparición de la libertad de educación es dejar a nuestros hijos en manos del Estado y supondrá una gran limitación para la libertad de la Iglesia en su labor evangélica. ¿Nos preocupa?

El nivel de movilización de las familias e instituciones sociales y religiosas en defensa de una verdadera libertad de educación demuestra un alto nivel de inconsciencia y despreocupación en la sociedad española. ¿Seremos capaces de cambiar? Hay mucho en juego.

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