Parchis
SOCIEDAD Valencia

Cáritas Valencia acompañó a cerca de 50.000 personas en 2019 y a 11.528 familias durante el confinamiento

Cáritasas Diocesana de Valencia, Monseñor Ros, Fani Raga y Grande /Alberto Sáiz
Cáritasas Diocesana de Valencia, Monseñor Ros, Fani Raga y Grande /Alberto Sáiz

El incremento se debió, fundamentalmente, a la pérdida del empleo por causa de los despidos o los ERTES generados por la pandemia

Miércoles, 17 de junio de 2020

informaValencia.com.-  Cáritas Diocesana de Valencia atendió en 2019 a un total de 49.523 personas, a las que se suman 11.528 familias durante los meses de confinamiento por el estado de alarma por la COVID-19, de las que una de cada tres no había solicitado ayuda con anterioridad a la pandemia, según los datos presentados ayer por la entidad.

Las peticiones en el confinamiento han sido, fundamentalmente, para necesidades básicas de alimentación y vivienda -alquileres y suministros-, y los perfiles más comunes en las atenciones de las Cáritas parroquiales son familias con hijos (80%); personas que han perdido su empleo o afectadas por ERTE (60%); extranjeros en situación administrativa irregular (más de la mitad); y mujer sola con hijos (42%).

Este tiempo de confinamiento “lo hemos vivido en Cáritas con un deseo inmenso de servir, curar, acompañar y escuchar porque nuestro fin único es buscar el bien de la persona siempre, sea quien sea, venga de donde venga, sin distinción, y luchar por la justicia, conforme aprendemos en el Evangelio, para que todas las personas puedan vivir con dignidad, ésa es nuestra misión”, ha destacado monseñor Arturo Ros, obispo auxiliar y responsable de la Vicaría para el Laicado y la Acción Caritativa y Social.

Ignacio Grande: “El empleo digno no es un privilegio sino un derecho”

El director de Cáritas Diocesana, Ignacio Grande, ha agradecido “al pueblo valenciano la generosidad en este tiempo tan complejo, las muestras de apoyo recibidas y el compromiso social con los que más sufren” y ha deseado “que esto no sea un espejismo y podamos seguir trabajando juntos porque las instituciones tenemos la obligación de abrir caminos de esperanza y la obligación de dar respuesta conjunta a las personas que hoy, más que nunca, nos necesitan”.

Fani Raga e Ignacio Grande./Img. Alberto Sáiz
Monseñor Ros, Fani Raga e Ignacio Grande./Img. Alberto Sáiz

Sobre la necesidad del empleo para las familias que acuden a Cáritas, Grande ha recordado que “la diócesis de Valencia ha creado una comisión de lucha contra el paro y por el empleo digno, de ahí la importancia de trabajar juntos, los agentes sociales y las empresas, apostar por la formación para el empleo, reactivar la economía local y las pequeñas empresas, entre otras muchas medidas que tienen que implantarse desde la unidad y entendiendo que el empleo digno no es un privilegio sino un derecho”.

Grande ha mostrado su preocupación por las personas que ya integraban la denominada sociedad frágil, “familias que van a requerir mucha atención durante mucho tiempo por su situación previa y posterior a esta crisis sanitaria; y por la sociedad insegura, que son familias que han pasado de la vulnerabilidad a la exclusión”.

Por ello, ha citado como reto “revincularnos como sociedad y caminar de forma conjunta entidades, Administraciones y sociedad, para poder seguir garantizando el derecho de acceso a los derechos fundamentales como la alimentación, la vivienda y el empleo dignos que vertebran las vidas de las personas y las familias”.

Exclusión cronificada

A lo largo de estos meses de confinamiento, las Cáritas parroquiales “han realizado acciones de acompañamiento, orientación e información, de forma telefónica o telemática; atención a necesidades básicas, con reparto de alimentos y productos de higiene básicos, de vales de compra para supermercados e hipermercados o tarjetas solidarias; y han incrementado el habitual trabajo de coordinación con instituciones públicas y privadas”.

A lo largo de 2019 y aunque el número de personas atendidas disminuye (45.672 personas beneficiarias), “los casos se cronifican y necesitamos invertir en cada una de ellas más recursos. año tras año, porque las situaciones que viven estas personas son más graves, complicadas y duran más, y en muchos casos, afectan a un gran número de menores”, explicó Fani Raga, secretaria general de Cáritas Diocesana, que añadió que los datos de la Memoria Anual apuntan que el 76 por ciento de las atenciones las reciben mujeres y el 37 por ciento, menores.

print

Agregar comentario

Haga clic aquí para publicar un comentario