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Sindicatos y patronal critican la falta de consenso del protocolo de Celaá para la vuelta al colegio

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La propuesta que la ministra hace este jueves a las Comunidades Autónomas carece de acuerdos con la comunidad educativa

Jueves, 11 de junio de 2020

A.C.-  El borrador del Ministerio de Educación para el retorno de los alumnos a clase en el inicio del curso 2020-2021 y que el Gobierno traslada este jueves a las comunidades autónomas en la Conferencia Sectorial de Educación, está siendo objeto de duras críticas por parte de sindicatos, patronal y profesores, que califican el protocolo como una «propuesta unilateral» . Por ello, sindicatos de profesores, padres de alumnos o incluso la patronal de la educación concertada católica, que aglutina el 25 por ciento del alumnado, echan una vez más en falta la negociación y el diálogo.

Se trata de las “Medidas de prevención, higiene y promoción de la salud frente a Covid-19 para centros educativos en el curso 2020–2021” ha sido presentado a todos los responsables de las Comunidades Autónomas. Un documento que incluye varios puntos enfocados a los alumnos o al personal y cuyo objetivo es garantizar “una vuelta al colegio en septiembre con seguridad, de forma saludable y sostenible”.

La propuesta que la ministra Celaá pone encima de la mesa de la reunión con las autonomías, establece entre otras cuestiones que los centros fijen desde Infantil hasta 4º curso de Primaria «grupos de convivencia estable idealmente de hasta 15 alumnos», pero con la posibilidad de ampliarlo hasta 20. Estos niños no tendrán obligación de usar mascarillas y ni de mantener «la distancia interpersonal de forma estricta».

A partir de 5º de Primaria y hasta el Bachillerato, los espacios donde se impartirán las clases «se deberán reorganizar de forma que se cuente con una separación de al menos 1,5 metros» entre los alumnos. El Ministerio ha relajado esta distancia dentro de las escuelas de los dos metros previstos inicialmente a solo 1,5, según recoge el decreto que regula la «nueva normalidad», publicado en el BOE el miércoles.

«Absoluta desconsideración»

Para el presidente de CSIF-Educación, Mario Gutiérrez, el protocolo «es una más de las muchas ocurrencias de la ministra, que hoy se va reunir con las comunidades autónomas para presentar un documento pactado con nadie», se lamentó. Para este sindicato docente, Celaá «vuelve a cambiar las reglas de juego de forma unilateral». «Es una absoluta desconsideración por parte de la ministra hacia la labor docente y una muestra más de su continua improvisación y falta de un verdadero plan de contingencia», afirmó Gutiérrez, quien recordó que los docentes «son en última instancia los responsables de poner en marcha las medidas en los centros». Tanto CSIF como la patronal de la escuela concertada —Escuelas Católicas— recordaron además a Celaá que su intención de mantener entre 15 o 20 alumnos por aula supone «aumentar la plantilla» de profesores. «Esa medida no se puede llevar a cabo sin inversión educativa», indicó Gutiérrez.

Por su parte, el secretario general adjunto de Escuelas Católicas, Luis Centeno, consideró necesario «reconsiderar la propuesta y ver la posibilidad de aumentar el número de alumnos por aula a 25». «Con 20 alumnos por aula, se quedarían cinco fuera o habría que desdoblar el aula en dos grupos de 12 y eso obligaría a ampliar el profesorado. El propio Ministerio ha dicho que no hay presupuesto para duplicar la plantilla», recordó Centeno, quien aseguró que si bien «se están dando pasos en el buen sentido» aún es necesario «aclarar muchas dudas sobre conceptos indefinidos».

Sobre estas imprecisiones del plan, Centeno citó por ejemplo las indicaciones sobre el uso de mascarilla en Infantil y hasta 4º de Primaria. «La nota es confusa en cuanto si los niños van a tener que usar mascarilla, por ejemplo, cuando salgan al patio en el recreo o en qué circunstancias concretas va a ser necesaria su utilización», subrayó.

«Claro y asumible»

El sindicato Anpe también reclamó este miércoles al Gobierno «dejar de dar bandazos» y plantear «un plan de contigencia claro y asumible» por los centros educativos. Para que la propuesta del Ministerio no quede en «una mera declaración de intenciones», el presidente de Anpe, Nicolás Fernández Guisado, pidió al Gobierno que tenga en cuenta en su plan «la necesidad de remodelación de los espacios en los centros educativos, la ampliación de la plantilla de profesores y un plan de digitalización, que permita a los colegios contar con una plataforma online, ordenadores y material pedagógico adaptado para que el profesor pueda trabajar de forma telemática con el alumno en caso de un rebrote del virus».

Los padres de los alumnos también hicieron escuchar su voz. El presidente de la Confederación Católica de Padres de Alumnos (Concapa), Pedro Caballero, lamentó el «descontrol» del Gobierno sobre la gestión de la epidemia y recordó que «los test masivos y regulares al personal de los centros educativos podría ayudar a evitar rebrotes».

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