Parchis
Opinión

¿Dónde queda el perdón de los muertos?

Img. A G-T P /facebook

Antonio Gil-Terrón Puchades

24-05-2020

¡No vamos a dejar a nadie atrás!, repite con cara de muñeco de cartón piedra, Pedro el sepulturero, coreado por el siniestro jorobado de Galapagar… A nadie vivo, digo yo.

No nos toca a nosotros perdonar; tan solo no olvidar, no callar, algo que ni con todas las “paguitas” del mundo se pude comprar. ¿Aló Presidente?

Perdonamos, o no, a quién nos hiere, a quien nos ofende, a quien nos arrebata lo que es nuestro; pero lo que no podemos perdonar es a quien nos ha robado la vida, entre otras cosas porque ya estamos muertos.

Así, los familiares de la víctima podrán perdonar o no, al culpable, pero lo único que estarán exculpando será el daño emocional y material que les afecte a ellos, nunca la muerte producida, porque no son ellos los muertos.

Perdón; perdón; perdón… Perdonará en el nombre de Dios el cura en el confesionario. ¡Pero dónde queda el perdón de los muertos!

Y qué decir cuando son los gobiernos los que graciosa y generosamente perdonan mediante indultos, amnistías, borrones y cuentas nuevas, gracias especiales, y demás blanqueos, unas muertes que nunca fueron suyas, porque no fueron ellos los muertos…

¿Dónde queda el perdón de los muertos?

print

Agregar comentario

Haga clic aquí para publicar un comentario