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Los enfermos de COVID-19 con hipertensión deben continuar con el tratamiento

Los pacientes con enfermedades subyacentes como hipertensión, insuficiencia cardíaca y enfermedad renal crónica tienen un mayor riesgo de padecer una enfermedad grave por COVID-19

Miércoles, 01 de abril de 2020

A.Casañ.- Los pacientes con enfermedades subyacentes como hipertensión, insuficiencia cardíaca y enfermedad renal crónica tienen un mayor riesgo de padecer una enfermedad grave por COVID-19. Médicos, profesionales de la salud, investigadores y pacientes han estado debatiendo activamente sobre la influencia potencial del uso de los inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina (IECA) y los bloqueadores de los receptores de angiotensina II (ARAII) durante el brote de COVID-19.

El estudio, que acaba de publicarse en Mayo Clinic Proceedings con el título Angiotensin-Converting Enzyme 2 and Anti-Hypertensives (Angiotensin Receptor Blockers and Angiotensin Converting Enzyme Inhibitors) in Coronavirus Disease 2019 (COVID-19), trata de explicar el nivel de evidencia clínica sobre este tema. Mayo Clinic Proceedings se encuentra entre las publicaciones científicas médicas más leídas y más citadas, con una circulación aproximada de 125.000 ejemplares.

Una de las formas en las que virus penetra es a través de la enzima convertidor de la angiotensina (ECA) 2, la enzima que convierte la angiotensina I en angiotensina II a nivel pulmonar y en otros tejidos y órganos, lo que puede sugerir que los medicamentos pueden aumentar la susceptibilidad al virus y la gravedad de la enfermedad.«De acuerdo con las pautas actuales, recomendamos a los pacientes con hipertensión que continúen tomando los medicamentos antihipertensivos sin interrupción», dice el autor principal, Fabián Sanchis-Gomar, MD, PhD, del Departamento de Fisiología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Valencia; el Grupo de Investigación de Fisiopatología Celular y Orgánica del Estrés Oxidativo del Instituto de Investigación Sanitaria INCLIVA, del Hospital Clínico de Valencia; y la Division of Cardiovascular Medicine, Stanford University School of Medicine of Stanford, CA (USA).

Tras realizar una profunda revisión de más de 60 estudios publicados, el doctor Sanchis-Gomar y sus coautores concluyen que lo más importante es que, hasta el momento, ningún estudio ha reportado un aumento en los niveles circulantes o en la expresión de ECA2 y, aún siendo así, una mayor expresión no implicaría necesariamente un mayor riesgo de infección o gravedad de la enfermedad.

Su investigación incluyó estudios que sugieren que niveles elevados de angiotensina II, diana de los inhibidores del sistema renina-angiotensina-aldosterona (SRAA), como son los IECA y los ARAII, pueden fomentar el síndrome de dificultad respiratoria aguda (SDRA) en pacientes con COVID-19. Otra investigación sugiere que los inhibidores del SRAA pueden incluso desempeñar un papel en el tratamiento del COVID-19. Los autores señalan, sin embargo, que se necesitan más investigaciones y evidencias científicas.

Las evidencias actuales indican que los inhibidores del SRAA reducen significativamente la mortalidad en enfermedades cardiovasculares, reducen la progresión de la enfermedad renal crónica y son la piedra angular del tratamiento para la insuficiencia cardíaca y la hipertensión. «La terapia con IECAs o ARAII debería mantenerse o iniciarse en pacientes, según indicación, independientemente del COVID-19», señala Sanchis-Gomar.

 

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