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Opinión

Estamos en el sprint final

Img. VCF

Antonio Silvestre

13-02-2020

Una vez calmadas las aguas, el Arca de Noé vuelve a navegar. No es que el mar esté muy calmado tras el diluvio de Getafe pero tanto Noé como sus especímenes deben remar con fuerza y sacar el barco de la tormenta para, primero vislumbrar y más tarde alcanzar, la Tierra prometida, aquella «tierra santa» conquistada no hace más que unos cuantos meses.

La semana, cargada de mal rollito por las dudas tremendas que el equipo de Celades genera en las citas que serán claves en el balance de final de temporada, ha sido aprovechada además por los voceras desestabilizadores de Marcelino, sus amiguetes que tanto le siguen añorando y que suspiran porque el asturiano respondón y chulesco acabe firmando por algún equipo con nombre. Lo que viene diciéndose hacer leña del árbol caído.

Pero estupideces al margen, la plantilla, que ha hecho piña de mantel este pasado martes, ha de concienciarse de que ya estamos en la recta final de temporada y la «tierra prometida» sigue estando a la vista en dos de las cuatro rutas que habían hace apenas mes y medio. La clasificación para Champions, objetivo número uno para todos, está al alcance de la mano, incluso con bastantes más posibilidades que el año pasado por varias razones.

Esta temporada, tanto la tercera como la cuarta plaza son metas alcanzables, no así como ocurría en la 2018-19 en la que el Madrid y Atlético copaban las posiciones segunda y tercera, lejos del resto. Además, el Valencia suma seis puntos más a estas alturas de competición que con el «super-mega» equipo de García Toral. Y encima, en octavos de final de la Liga de Campeones, con razones suficientes para soñar con los cuartos, no como en el ejercicio anterior.

Y no sólo es vital ganar al Atlético este viernes, sino que hay que aprovechar la semana sin partido intermedio para recapacitar sobre los motivos del bajón y superarlos. Han sido muchos partidos, con mucho desgaste, muchos lesionados y el VAR desmoralizador. Y ojo: todos los equipos que aspiran a cosas grandes han tenido bajones excepto el Getafe. Lo han tenido el Barça, Real Sociedad, Athletic y lo tiene el Sevilla.

Son bajones de desgaste físico y moral. No es lo mismo que te meta tres el Sevilla que el Getafe. No es lo mismo jugar en Mestalla que fuera y esas desconexiones desesperantes es lo que han de solucionar entrenador y plantilla. No es lo mismo correr -menos- para empatar como ocurría con el asturiano que para ganar como exige Celades. Y son presiones que siempre salen a la luz de forma intermitente, como algunas declaraciones puntuales realizadas tras la Supercopa, ante la Cultural o ante los de Bordalás, pero no que no hicieron tras los partidos ante el Barcelona o el Celta. Curioso.

En consecuencia, desde ahora y hasta finales de mayo, el equipo ha de demostrar músculo y solidaridad. La actitud sobre el césped es algo que no se entrena, se inculca y estos futbolistas nuestros deberían tenerla interiorizada porque están en el Valencia Club de Fútbol. Pero también el entrenador, con una labor casi más importante que los aspectos de estrategia técnica y planteamiento de los partidos, tiene que insistir en ese aspecto. Es muy fiable el once de Mestalla pero no se puede caer de la forma que lo ha hecho cuando viaja.

No es hora, como hacen algunos, de buscar -y vocear- porquerías en asuntos personales. Para eso están el club y el técnico. Es hora de hacer piña y arropar a estos jugadores que nos pueden dar todavía alegrías y satisfacciones muy grandes. Y vuelvo a recordar que el tema lesiones está mermando también al equipo. Me preocupa el asunto de los centrales y la lentitud de la propiedad para solucionarlo. Así que todos, club, plantilla, aficionados y prensa, pongámonos a la faena de ayudar a llegar a tierra santa de nuevo.

 

 

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