Parchis
Opinión

Recordar no es malo

Img. Rosa Muriel
Img. Rosa Muriel

Rosa Muriel / ASÍ ES LA VIDA

30-01-2020

Las personas estamos hechas de recuerdos, de experiencias y vivencias que edifican lo que somos en la actualidad. Dejar que la nostalgia nos acaricie de vez en cuando con su aire tibio y evocador no tiene por qué ser algo negativo.

En ocasiones, dejamos de lado el momento presente para experimentar un pasado que parece que nunca se va. Nos da miedo soltar los recuerdos que una vez fueron tan importantes para nosotros, esto puede hacernos mucho daño y evita que podamos disfrutar del ahora y seguir hacia delante.

Una de las facultades que nos propicia el mundo emocional es sin duda la sensación de nostalgia. Se trata de evocar un recuerdo, pero no un recuerdo cualquiera, sino uno querido, uno añorado de ese nuestro álbum particular del pasado.

Sin saber cómo, nos vemos de pronto arropados por multitud de imágenes, sensaciones, palabras y sonidos de ese ayer que nuestra memoria ha guardado con sigilo y ternura en una parte especial del arcón de nuestra memoria.

Los recuerdos tejen lo que somos. Y la mayoría del tiempo, las personas somos nostalgia, somos recuerdos.

Evocar situaciones, emociones, acontecimientos y personas se convierte en un acto que sumerge en un estado de alegría y reflexión al mismo tiempo, cuando la nostalgia hace acto de presencia corremos el riesgo de aferrarnos a ella y dejar de prestar atención a nuestro presente.

Sin embargo, tenemos cada día la oportunidad de crear nuevos y preciosos momentos.

 

print

Agregar comentario

Haga clic aquí para publicar un comentario