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Una buena novela siempre es un regalo agradecido

Novelas recomendadas/Img. informaValencia.com
Novelas recomendadas/Img. informaValencia.com

Os dejamos una pequeña selección de obras de las que hemos venido hablando a lo largo de este 2019. Novela, novela histórica, ensayo y poesía

Lunes, 23 de diciembre de 2019

Antonio Casañ.- ¡Porque lo digo yo, que soy mamá! -Repertorio de una mamá molona-Como no podía ser de otra forma, comenzamos esta selección con el último trabajo de nuestra amiga y colaboradora en este diario, la escritora gallega Noemí Martínez Ferreiro, (ver en RELATOS) que muestra una visión real de la maternidad, repleta de humor, en un relato en primera persona que narra la experiencia de la autora tras haber sido madre de dos niños. Con su particular estilo humorístico, Noe cuenta, de una manera muy gráfica, multitud de situaciones de la vida cotidiana que son comunes en la mayoría de las madres. Madres que antes eran amigas, confidentes, novias, hijas o trabajadoras, que tenían tiempo para salir, arreglarse, ir de compras, ir al gimnasio o recrearse en todas sus actividades sin estrés, permitiéndose incluso el lujo de tener una pizca de caos e improvisación en sus vidas; y ahora tienen que dedicar las 24 horas del día, los 7 días de la semana y los 365 días a ser madres.

Sidi. Con su última novela, Arturo Pérez- Reverte nos muestra una Hispania inmediatamente posterior a los godos. Una historia de exilio y frontera, de lucha por sobrevivir en un territorio hostil, indeciso y de fuerzas encontradas. Narra la aventura de un guerrero, Rodrigo Díaz de Vivar que, obligado al destierro, cabalga para buscarse la vida con una hueste que lo respeta y lo sigue. Su carácter y sus hechos de armas lo convertirán en una auténtica leyenda viva. La novela plasma no tanto lo que el «Cantar de Mio Cid» decía sobre los leoneses y castellanos, sino la manera como un héroe puede construir su supervivencia y entenderla subsidiaria y contigua a la supervivencia de aquellos que le han seguido.

El manuscrito de Antioquía.- Un trabajo periodístico de divulgación evangélica, con entrevistas, crónicas y sucesos, de Miguel Ángel Velasco. «Él visita a los testigos, y los entrevista, y escribe crónicas de los lugares y los sucesos». Eso ha hecho que ya otros novelistas recurrieran a él como nuestra voz y nuestros ojos en aquellos sucesos. En «El manuscrito de Antioquía», el autor hace hablar a los personajes bíblicos, en su mayoría gente sencilla, de pueblo, con expresiones muy castellanas:“caían chuzos de punta”, “mi hija se levantó y estaba como una rosa”, “habréis estado de palique en la barca”, “el Bautista le canta las cuarenta al lucero del alba”… Eso le da una cercanía única al lector español y una viveza especial a los personajes.

Ricardo Moreno, “Los griegos y nosotros”/Img.Editorial

Los griegos y nosotros.- Son ya varios años en los que la Educación en España colorea la cara de los profesionales de la política, incapaces de llegar a un pacto que fortalezca el que debe ser el mayor valor patrimonial de la sociedad. Sólo hay que repasar los informes PISA, con continuos rapapolvos según los resultados en relación con los estudiantes españoles, o los ranking sobre las universidades, en los que muchas veces las nuestras aparecen en el furgón de cola. No se trata tanto de erudición o arqueología como de reinterpretación y relectura. Por eso es importante volver a estudiar a los griegos y romanos, porque perviven sugerentes y seductores y, como sucede con los clásicos, siempre tienen algo más que decirnos. En este ensayo, Ricardo Moreno Castillo elogia el valor educativo de la cultura y la lengua de Grecia y Roma, alertando sobre el suicidio que supone el olvido de los clásicos. Una apología razonada y al tiempo apasionada de los estudios del griego y el latín y las Humanidades de raigambre clásica que desde hace años están siendo marginados por los programas oficiales tanto en la Enseñanza Secundaria como en la Universidad.

Manhattan Beach.- Jennifer Egan (Chicago, 1956) ganó el premio Pulitzer en 2011 con la novela «El tiempo es un canalla». Ahora, en Manhattan Beach, engancha al lector desde la primera frase con la historia de una chica, Anna Kerrigan, que se «empodera» el día en que consigue ser una de las primeras mujeres, pioneras, que trabaja como buzo en los astilleros de Brooklyn. Qué duda cabe de que nos situamos en una Nueva York que ha sufrido en sus propias carnes las consecuencias de la contienda y ve cómo la mano de obra masculina escasea. Esos puestos, antes destinados a los hombres, ahora no tienen más remedio que asumirlos las mujeres. No obstante, en el caso de Anna (que comparte nombre, no de una manera casual, con la también heroína de Tolstói, Anna Karenina) no es solo por necesidad, sino que también lleva implícito un sueño de lucha personal.

Las diosas de Hollywood.- El libro de Cristina Morató profundiza en las historias de Ava Gardner, Grace Kelly, Rita Hayworth y Elizabeth Taylor, las cuatro, grandes estrellas de cine. Nos traslada a la época dorada de Hollywood. Lo hace con una prosa llena de recovecos -datos, citas, detalles…- que engancha al lector desde la primera página. Tenían el mundo a sus pies, contaban con una legión de admiradores y protagonizaron sonados romances con los galanes más atractivos. Verdaderas diosas a los ojos del público, fueron las más deseadas y fotografiadas del mundo.

Insurrección.- La novela de José Ovejero, expresa y toma posición ante ciertos problemas casi irresolubles que deja a la mitad de la juventud española al borde del abismo. Nada más lejos de la intención de Ovejero que adoptar esta actitud para engrosar la lista de lectores que podrían sentirse concernidos; nada más lejos, asimismo, en esta novela de Ovejero que ofrecer un retrato realista de la situación de estos jóvenes representados aquí por Ana, una chica de 17 años que abandona su hogar de clase media para irse a una casa «okupada» en el barrio de Lavapiés. Por contra, el autor huye de los tópicos al uso, tanto de los tópicos ideológicos como de los literarios, lo que viene a significar que desde luego no tiene en cuenta las cómodas soluciones que suelen darse a este tipo de conflictos, donde lo utópico esconde pereza y comodidad precisamente por irrealizable cuando no sirve de mera excusa.

Mujeres.- Henry Chinaski, reconocido por ser el alter ego de este autor, es quien protagoniza esta aclamada historia de Charles Bukowski. Reconocido por ser un viejo indecente, Chinaski está en sus 50 años y cuenta con tres cosas: una creciente reputación literaria, dinero y por supuesto las mujeres. Su relación con el sexo femenino siempre fue bastante sencillo, se le ofrecían durante los recitales, le escribían cartas y hasta lo llamaban incesantemente, y él por su parte, las deseaba a todas. Su obsesión por las mujeres y la tremenda pasión sexual que siente por ellas, es el resultado de la abstinencia a la que se vio forzado durante unos cuantos años atrás, considerándolo incluso parte de su aprendizaje. A pesar de parecer una novela sobre sexo, Bukowski busca transmitir ideas sobre el amor y el dolor.

La ruta infinita.- Se cumplen 500 años de la gesta Magallanes-Elcano, (V Centenario de la primera vuelta al mundo)  de la que dimos una extensa cobertura en éstas páginas y entre las obras más rigurosas destaca sin duda la de Jose Calvo Poyato. La expedición tenía el propósito de abrir una ruta comercial con las islas de las especias por occidente, buscando un paso entre el océano Atlántico y el océano Pacífico. Estaba formada por cinco naves que partieron de Sanlúcar de Barrameda el 20 de septiembre de 1519. La escuadra, después de haber explorado durante meses el litoral americano al sur de Brasil, logró cruzar el estrecho de Magallanes el 21 de noviembre de 1520. En su travesía por el Pacífico llegó a las islas Filipinas, donde, el 27 de abril de 1521, muere Fernando de Magallanes en la batalla de Mactán. Los expedicionarios continuaron la navegación hasta las islas Molucas, objetivo de su viaje, donde eligieron a Juan Sebastián Elcano para capitanear el viaje de regreso. Navegando hacia el oeste por el océano Índico y dando la vuelta a África, el 6 de septiembre de 1522 la Victoria, única nave que quedaba en la expedición, retornó a Sanlúcar de Barrameda con su carga de especias, convirtiéndose en la primera embarcación de la historia en dar la vuelta al mundo. Calvo Poyato llevará al lector a Lisboa, donde se están construyendo la Torre de Belém y el monasterio de los Jerónimos, y en la cual Magallanes da forma a sus sospechas. También viajará a Sevilla, una ciudad en la que se siguen con pasión los viajes a las Indias, y a la corte de un jovencísimo Carlos I, donde se multiplican las intrigas cortesanas y los intentos de frustrar la expedición que protagonizará la gran aventura de viajar alrededor de la Tierra a través de mares desconocidos y hacer frente a los peligros en tierra firme. Un hecho tan grandioso como poco conocido, en sus más jugosos detalles y secretos, que merece la pena recordar.

Img. Comisión Nacional del V Centenario

Lluvia fina.- Novela familiar de Luis Landero donde los afectos apenas logran ocultar los rencores, mucho más fuertes y duraderos. Es ese rencor el que sirve como pegamento para unir a los tres hermanos protagonistas y a su madre, pues es lo único que tienen en común. Las dos hermanas, Sonia y Andrea, sienten que fueron tratadas injustamente por su madre, una mujer severa y carente de sentimientos. Y esos mismos reproches se dirigen también hacia su hermano Gabriel, el beneficiado de ese trato injusto. La familia ha conseguido mantener un frágil equilibrio construido a base de no verse, de quererse desde lejos. Por eso, cuando Gabriel propone hacer una fiesta para celebrar el ochenta cumpleaños de su madre, todo explota. Una novela que da gusto leer, que hace que el lector se detenga de vez en cuando para admirar cómo está escrita. La prosa de Landero, elegante y eficaz,envuelve y hace que el lector avance sin enterarse, como si alguien querido le estuviera contando algo que le concierne. Landero conmueve y sacude, y lo hace sin que se note: el escritor queda oculto para revelarse sólo al final, cuando al acabar la novela aflora el talento de quien la ha escrito. El resultado es una novela espléndida, hermosa y melancólica, como esa lluvia fina que le da título.

La batalla de occidente.- Éric Vuillard (Lyon, 1968) ha merecido el premio Franz Hessel 2012 y el Valery-Larbaud 2013 por La batalla de Occidente y Congo, y el premio Joseph Kessel 2015 por Tristeza de la tierra. En 14 de julio (premio Alexandre-Vialatte 2017) narró con pasión el día de la toma de la Bastilla, y El orden del día, Premio Goncourt 2017, ha merecido el aplauso de los lectores y de la crítica. El conflicto con que Europa inauguró el siglo XX, la Primera Guerra Mundial, fue una masacre sin justificación alguna y cuyas causas se nos antojan carentes de sentido. Desencadenó la caída de varios imperios, una gran revolución y una carnicería sin precedentes. Todo eso provocado por unos tiros de revólver… Éric Vuillard, a su personalísima manera histórica, política y polémica, elige puntos de vista inéditos para narrar episodios de esa Gran Guerra que desde 1914 a 1918 desangró a Europa, para poner el foco en el atentado de Sarajevo, en las estrategias alemanas y francesas, en las alianzas inexorables, en las ideas de pensadores «bélicos» como Schlieffen, Clausevitz y Carnot, y seguir el trazo de los dólares de la guerra, así como las huellas de algunos asesinos. Sin olvidar a los muertos, los prisioneros, los deportados y los mutilados una vez acabada la contienda. Quizá hicieron falta más de diez millones de muertos para que, por primera vez, todas sus tumbas se parezcan.

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