Opinión

La cursilería del coletas

Vicente Torres

22-12-2019

Como su propio nombre indica, el coletas es un cursi. Si no lo fuera, usaría otro peinado, otras maneras, otras actitudes. Su felicitación a Brad Pitt no es la primera prueba de esta característica suya, ni seguramente será la última. Sirve, además, como premonición de lo que nos espera, en el caso de acabe formando gobierno con Pedro Sánchez, otro guapo que quizá se haya puesto celoso al enterarse de esta felicitación. Habrá que ver cómo se lo montan los dos y si ‘el presidente’, como le gusta ser llamado, tiene habilidad para peinar al coletas, u opta, también en esto, por el plagio.

De la observación de las actividades de los podemitas, he obtenido unas conclusiones que expondré a continuación, sin que con ello pretenda otra cosa que dar información por si le fuera útil a alguien. Son las siguientes, expuestas en un orden improvisado:

1) Quien no sea cursi no tiene nada que hacer en el partido y, por tanto, no puede acceder a los puestos de mando.

2) Hay que estar siempre de acuerdo con Pablo Iglesias.

3) Es necesario ser cruel y que se note. Que no sea una característica oculta o disimulada.

4) No hay que haber hecho nunca nada de provecho, ni estar dispuesto a hacerlo.

5) Hay que estar dispuesto, o dispuesta, a acosar al prójimo en manada y disfrutar haciéndolo, esto último es importante. La habilidad para señalar a alguien como jabalí, que es el paso previo para que la jauría emprenda la caza, es muy importante.

6) La guillotina es muy importante en el mundo de los podemitas, aunque todo hace pensar que, en realidad, desearían matanzas más crueles.

7) Es necesario sentir odio hacia quienes sí hacen cosas de provecho, y si el interesado es un triunfador muy meritorio sobre miles de competidores, como es el caso de Amancio Ortega, no hay que perder ocasión de vilipendiarlo y denostarlo.

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