Opinión

Ternura

Img. Rosa Muriel
Img. Rosa Muriel

Rosa Muriel / ASÍ ES LA VIDA

06-12-2019

La ternura es la expresión serena del amor, que brinda respeto, afecto y reconocimiento a otro ser vivo. Es un sentimiento generador de fuerza en los vínculos, teje el entramado de sostén emocional para los niños – y los adultos-, siendo una señal visible del profundo deseo del bienestar del otro.

La expresión de la ternura es suave, en contacto con el otro: una mirada, una caricia, un abrazo, una palabra. Es transmitir con todo nuestro ser (me refiero que a la inclusión del lenguaje corporal) que: estoy aquí para tí, con mi mirada te doy existencia en mi vida.

La ternura se hace presente en pequeños detalles, no necesita de grandes algarabías ni enormes despliegues, más el mensaje que envía es profundo, crea raíces es un acto de entrega. Y curiosamente, a mi modo de comprender este sentimiento, acontece lo que pasa con muchos otros actos humanos, ambas partes se ven mutuamente beneficiadas. No sólo es un acto de entrega sino que al mismo tiempo se reciben sutiles bondades que emanan de la propia ternura.

Es bastante frecuente en los seres humanos que dejemos asomar la ternura ante situaciones difíciles de otra persona u otro ser vivo; ahí nos surge el acompañar, consolar, escuchar, … entrar en contacto con ese otro ser, estar presentes, ofrecer ese abrazo o palabra que va impregnada de este sentimiento.

Es una gran medicina pues el contacto cura, el encuentro cura y me refiero a que la sola presencia de un otro que realmente está ahí para mí, produce un profundo bienestar aún en una situación de dolor. Muchas veces no necesitamos que nos hablen o nos aconsejen, sino que estén presentes, a nuestro lado, en respetuoso silencio; esto también es ternura.

¿Hemos de esperar a que acontezca una situación de sufrimiento, un padecer, para mostrar la bondad que nos habita?

La ternura es saber estar, bondad, entender, mimar, mirar, abrazar, acariciar, sonreír, besar…

La Ternura
-Alberto Cortez-

La ternura es una mano que se extiende en el vacío
donde a veces nos hundimos por aquello de vivir,
convirtiendo en mariposas, la rutina y el hastío
y sembrándonos de rosas, los caminos a seguir.

La ternura es la pintura de un chiquillo y un
anciano,
comentándose la vida, de su tiempo, cada cual…

Uno lleno de experiencia por las cosas que ha pasado
y otro lleno de impaciencia, por las cosas que
vendrán.

Es la abuela que entreteje
¡sabe Dios, cuántas vivencias!
mientras mece que te mece,
punto a punto su existencia…

Es la voz de los amantes,
cuando se hablan en silencio,
mientras flotan por el aire,
en el aire de sus sueños…
la ternura…
simple y clara…
llana y pura…
la ternura.

Cuántas veces abrumados por el peso de la prisa,
en el circo cotidiano, nos dejamos atrapar…
nos hacemos desertores del calor de una sonrisa
y alteramos los valores, de vivir por perdurar.

Y seguimos avanzando
por la cuerda de la vida
y olvidada, mientras tanto,
va quedándose dormida…
la ternura…

Como tregua en el desierto,
como fuente de agua fresca,
como faro y como puerto
cuando arrecia la tormenta…
la ternura…
simple y clara…
llana y pura…
la ternura.

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