Cultura TECNOLOGÍA

La digitalización de fondos bibliográficos dispara la consulta de investigadores

Mesa redonda sobre la digitalización de fondos bibliográficos

La Societat Bibliogràfica Valenciana Jerònima Galés analiza en una mesa redonda el mundo de la bibliofilia en la era digital

Martes, 19 de noviembre de 2019

M.Cañardo.- La apuesta por la digitalización de fondos bibliográficos por parte de instituciones públicas y fundaciones de diferente índole ha facilitado sobremanera el trabajo de historiadores e investigadores sobre los asuntos más dispares poniendo a su alcance una ingente cantidad de obras literarias y otros objetos (folletos, documentos…) que se han incorporado a internet y se ofrecen con acceso libre.

La Societat Bibliogràfica Valenciana Jerònima Galés ha celebrado este martes una mesa redonda donde se ha analizado el mundo de bibliofilia en la era digital, un encuentro enmarcado en la programación de sus II Jornada de Bibliofilia que está celebrando en el Centro Cultural La Nau con motivo de su XXV aniversario. En ella han participado el historiador e hispanista Jean-Luis Guereña, la directora técnica de la Biblioteca Valenciana Nicolau Primitiu, Everilda Ferriols, y Patricia Juez, de la Fundación Ignacio Hernando de Larramendi.

La conversación ha versado sobre la digitalización de los fondos bibliográficos de entre el siglo XVI y el siglo XX que se está llevando a cabo por parte de diferentes instituciones y fundaciones con la colaboración también de bibliófilos y coleccionistas que ponen a disposición sus ejemplares originales para que sean digitalizados. La ventaja del proceso, como han señalado los ponentes, es la visibilidad y la accesibilidad de ejemplares, obras y documentos que, de otra forma, sería muy complicado consultar.


La digitalización de los fondos bibliográficos provoca una mayor difusión de esta obra histórica que ha permitido a investigadores e historiadores acceder a documentos de otra forma inalcanzables

Las consecuencias de esa accesibilidad es que las consultas de investigadores de los fondos digitalizados se han incrementado notablemente, así como las visitas a Vivaldi, su biblioteca virtual. También el uso de las redes sociales y otras herramientas como Wikipedia han conseguido que los fondos bibliográficos se difundan entre un público más joven.

Y es que la posibilidad de digitalizar las obras no sólo facilita sus accesos sino también la búsqueda y la relación entre obras relacionadas. Es lo que consigue, por ejemplo, la Fundación Larramendi con su biblioteca virtual donde hace uso de la web semántica: sus fichas de autores se relacionan con autores por los que han sido influidos y otros posteriores a los que ellos mismos han influido tejiendo una completa red de consulta que es de vital importancia para los investigadores.

Dificultades técnicas

Sin embargo, la digitalización de obras no está exenta de problemas. Para empezar, si la digitalización no cumple los parámetros de estandarización puede provocar la pérdida del documento. Y es que la tecnología cambia a una velocidad mucho mayor que los soportes analógicos lo que implica, como ha reconocido Ferriols, que se tengan que dedicar ya fondos específicos a la preservación de elementos ya digitalizados y su adaptación a nuevas tecnologías. En la Biblioteca Valenciana Nicolau Primitiu se han digitalizado más de 8.000 obras.


La pérdida de la información digital es una amenaza real por cuestiones como las tormentas solares, los virus informáticos, etc. En ese sentido, se ha destacado la importancia de combinar ambos formatos: papel y digital. Además de intentar incorporar medidas de seguridad informáticas

Una evolución natural de la bibliografía para intentar alargar su conservación que provocará, también, un cambio radical en el uso de las bibliotecas de investigación, que ya se están vaciando de usuarios presenciales.

II Jornadas de Bibliofilia

Con esta mesa redonda se ha dado inicio a las II Jornadas de Bibliofilia que la Jerònima Galés celebra con motivo de su XXV aniversario y que esta mañana han inaugurado el presidente de la Societat Bibliogràfica, Rafa Solaz, y el vicerrector de la UV, Vicente Ariño.

Solaz ha destacado que la Jerònima Galés es la primera sociedad bibliográfica valenciana que alcanza el cuarto de siglo de vida y ha asegurado que lo hace «con la pasión por los libros de sus socios intacta, pasión que servirá de combustible para seguir adelante con su labor divulgadora».


Ariño ha considerado una obligación de las instituciones académicas «cuidar de los libros y contribuir a su divulgación y a la divulgación de su relevancia como tecnología social, como instrumento para difundir el conocimiento y la sabiduría»

En ese sentido, ha destacado la programación de exposiciones con los libros como elemento común que desde hace años lleva a cabo la UV a través del Centre Cultural La Nau. Ha aprovechado Ariño para alejar los temores que puedan surgir entre los amantes del libro por la irrupción de internet: “ninguna nueva tecnología ha acabado con los beneficios que han aportado las tecnologías anteriores”. Así, ha augurado que en la ‘Galaxia internet’, el libro encontrará una mejor redefinición: “es una oportunidad para libros mejores porque ahora no todo se publicará en papel”.

Ariño ha felicitado a la Societat por su XXV aniversario y ha dado la enhorabuena a una entidad cultural que ya hace un cuarto de siglo tuvo el arrojo de dedicar su fundación a una mujer, a la impresora valenciana Jerònima Galés.

Las jornadas continúan esta tarde con las comunicaciones del libro Pasiones bibliográficas 4, editado por la Jerònima Galés con trabajos de investigación de los socios de la Societat Bibliogràfica.

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