El clan de los cómplices

Img. Rosa Muriel

Rosa Muriel / ASÍ ES LA VIDA

16-10-2019

La familia siempre está ahí para apoyarte y ayudarte incluso en tus peores momentos. Aunque no decidimos nacer en una u otra familia, la verdad es que los lazos afectivos que se crean con nuestros hermanos, padres, madres… son prácticamente irrompibles.

No siempre las relaciones entre familiares son perfectas, pero si somos capaces de mantener la armonía, nuestros familiares son personas con las que podemos contar pase lo que pase.

Mi familia es mi mayor tesoro y mi lugar en el mundo. Nosotros somos reales, cometemos errores, pedimos perdón, nos peleamos, damos oportunidades, hacemos ruido, tenemos paciencia y nos queremos. Ellos son mi hogar, un rincón inmenso al que sé que siempre puedo acudir.

Entre sus abrazos y sus besos se encuentran todas las respuestas a mis qué, por qué, cómo y dónde. Mi familia es el calor con el que se forjan mis valores cada día y con el que se moldea mi sentir.

Ellos son personas que huelen a todo aquello que es indescriptible y a ellos les pertenece todo aquello que no se puede contar. A ellos les debo mis más preciados secretos, mis mayores desvelos y mis mejores sonrisas.

Puede que haya momentos en los que se hayan roto ciertas cosas, pero mi familia siempre es mi origen y mi destino. Un grupo de aliados, de personas imperfectas, que pueden luchar juntos contra lo que venga, sea viento o sea marea.

Porque uno de los mayores valores de la familia es la incondicionalidad, el cariño y el amor que en ella se respira. Es la atmósfera suave de los abrazos a los que acudimos y de los corazones que intentamos proteger.

Esa es mi familia.

https://youtu.be/VbMI4imWFzY

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