Educacion

Expulsados durante dos semanas los alumnos del tortazo como novatada

La novatada terminó en expulsión de ambos alumnos/Img.LV

La costumbre sigue practicándose pesar de estar prohibida y sancionada por la Universidad, colegios mayores y por el Código Penal

Viernes, 13 de viernes de 2019

informaValencia.com.- Los autores de la novatada a una alumna en el Colegio Mayor Diego de Covarrubias, perteneciente a la Universidad Complutense de Madrid (UCM), han sido expulsados durante dos semanas de la residencia como medida cautelar, para evitar y problemas de convivencia hasta que se esclarezcan los hechos.

La medida se toma como consecuencia del tortazo tremendo que recibió una joven alumna de manos de su compañero. Todo formaba parte de la novatada a la que ambos se sometieron voluntariamente: uno en calidad de verdugo; la otra, de víctima. Una costumbre que va en aumento este curso a pesar de ser una práctica prohibida y sancionada por la Universidad, colegios mayores y por el Código Penal.

La agresión,  –un concurso de bofetones con tarta incluida– fue grabada en vídeo por los testigos del hecho y como era de esperar, alguien la colgó en las redes y se hizo viral. Cuando el hecho llegó a conocimiento de los responsables académicos, se abrió de inmediato una investigación por parte de la Inspección de Servicios de la UCM.

Según declaró al diario ABC la vicerrectora de la Complutense, Rosa de la Fuente, «las novatadas obligan, humillan y vejan desde unos posicionamientos absurdos, desmontando mitos». A su juicio, hay que incidir en la educación, sensibilización y prevención para que no se normalicen estos casos.


«Hay una presión del grupo que aboca a que los nuevos se presten a ser sometidos a estas prácticas a fin de no ser excluidos. En el caso del colegio de Diego de Covarrubias los dos afectados se sienten fatal, ambos son víctimas; son conscientes de que sus acciones han tenido unas consecuencias graves e intolerables» (Mª Isabel Aránguez)

Por su parte, a Defensora Universitaria de la UCM, María Isabel Aránguez Alonso, manifestó a ABC que los propios directores de los colegios mayores le han expresado su preocupación porque han notado este curso un repunte de estos episodios denigrantes están aumentando. «Son difíciles de controlar ya que, además de en los colegios, se realizan en el campus o en otros lugares públicos, cuya vigilancia corresponde a la Policía y también en los pisos de los estudiantes», agregó.

Denuncias

Y lo peor es que no se denuncian. Las víctimas tienen miedo a las represalias y a que las dejen aisladas. «Hay que empoderarlas y animarlas a que tomen la iniciativa para que sean conscientes del abuso físico y psíquico que sufren y que les deja secuelas. A mí acuden los padres, pero sus hijos suelen negar los hechos. A veces, todo acaba con el cambio de centro».

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