Educacion

La tasa de graduación en Secundaria crece en España en un 21 por ciento en 14 años

Bachillerato/Img archivo iV.com

En el informe anual sobre Educación de la OCDE se alaba la obtención de una titulación en Educación Secundaria como requisito necesario para el acceso al mercado laboral

Martes, 10 de septiembre de 2019

Antonio Casañ.- Varios años antes de la crisis, en el año 2005, el porcentaje de graduados en España era del 56 por ciento en Educación Secundaria (Bachillerato); en el año 2017 se encuentra en el 81 por ciento, lo que significa un sensible avance ya que, como recuerda el informe, “obtener una titulación de segunda etapa de Educación Secundaria es uno de los requisitos necesarios para el acceso al mercado laboral en la mayoría de países de la OCDE”, según la última edición del informe anual ‘Panorama de la educación’.

Sin embargo, todavía nos encontramos lejos de la media, que se encuentra en un 86 por ciento, tanto en la Unión Europea como en los países desarrollados. Cuando la necesidad arrecia, las promesas de trabajo para todos se desvanecen.


La diferencia entre el sueldo de un graduado y un trabajador con Bachillerato es del 52%, aún más amplia que en el resto de países de la Unión (38%)

A diferencia de lo que ocurrió el año pasado, cuando la OCDE fue particularmente dura con nuestro país al destacar la escasa movilidad ascendente, la última edición del informe anual ‘Panorama de la educación’, que acaba de publicarse, es más benigna. Hasta el punto de que, casi, casi, parece felicitarnos por un dato en el que hemos conseguido ponernos a la altura del resto de países desarrollados: la tasa de graduación en segunda etapa de Educación Secundaria (Bachillerato) ha aumentado de tal forma que ya casi estamos en la media europea.

Diferencias

La diferencia entre el sueldo de un graduado y un trabajador con Bachillerato es del 52 por ciento, aún más amplia que en el resto de países de la Unión (38%). Una diferencia clave, ya que el nuestro es un país con altos niveles de paro donde el impacto de este se mitiga a medida que se asciende de nivel educativo.

En España, aquellos que disponen de estudios terciarios ganan un 57 por ciento más que los que tan solo disponen de Bachillerato, una cifra semejante al resto de países de la Unión. No hace falta ni siquiera tener un máster o un doctorado: la diferencia entre un trabajador que ha concluido un grado y otro que no dispone de él es hasta de un 52 por ciento, una brecha aún mayor que en los países de la OCDE (44%) y la Unión Europea (38%).

La formación también suaviza el riesgo de desempleo. El nivel de paro entre la población activa con formación inferior al Bachillerato se encuentra en el 21 por ciento, un 14 por ciento entre los que cuentan con Bachillerato y un 8 por ciento entre aquellos con educación terciaria. También en el desempleo de larga duración, donde tener estudios universitarios reduce en un 8 por ciento la posibilidad de sufrirlo. Cifras, no obstante, muy lejanas al resto de países desarrollados, donde el nivel de paro llega a reducirse a la mitad.

Img. Stock

Una de las reivindicaciones de la comunidad educativa durante los últimos años ha sido aumentar la inversión, que sigue situándose por debajo de la media europea, con un gasto del 4,3 por ciento del PIB. La gran diferencia se encuentra ante todo en la educación Primaria y Secundaria. Un 3,1 por ciento, frente al 3,5 por ciento de la media de la OCDE. Como recuerda la organización, “en cada nivel educativo, el gasto directo en España fue similar a la media de la UE23, aunque inferior a la media de los países de la OCDE”.

‘Panorama de la educación’

El estudio ‘Panorama de la educación’ pone de manifiesto una de las grandes paradojas de la educación de nuestro país: cómo es posible que el gasto por estudiante sea bajo mientras que los costes salariales del profesorado por estudiante sean “relativamente altos”. Hay dos razones que lo explican. Por un lado, que el tamaño estimado de la clase en España es menor que en el resto de la OCDE, lo cual se traduce en que hay más profesores por cada alumno.

Por otro, que el salario inicial del profesorado en España es “considerablemente más elevado que en la media de la OCDE”, lo cual dispara el gasto total. La diferencia respecto al resto de países analizados se encuentra en que después de 15 años, el docente español ha visto cómo su retribución aumentaba mucho menos que en el resto de países. En datos: el profesor de Bachillerato gana de entrada al año alrededor de 8.770 euros más que la media de la OCDE, y solo 2.442 15 años después.


Las mujeres estudian más para cobrar menos, pero en España la brecha salarial es más pequeña

Educación infantil

España se encuentra en el exclusivo club que comparten Bélgica, Dinamarca, Francia, Hungría, Islandia, Israel, Noruega y Reino Unido, que son, junto el nuestro, los países donde el nivel de niños matriculados en Educación Infantil a los tres años supera el 95 por ciento. Una tendencia de futuro en que España lleva varios años siendo pionera.

“La escolarización de los menores de seis años en Educación Infantil es notablemente más alta en España que en la media de la mayoría de los países de la OCDE”, recuerda el informe. “En 2017, el 97 por ciento de los niños de tres a cinco años estaban matriculados en programas EAPI, frente al 87 por ciento de la media de países de la OCDE”. El crecimiento ha sido constante desde el año 2005, un salto de 21 puntos porcentuales entre el 15 por ciento y el 36 por ciento, que nos ha convertido en referencia europea.


España ha avanzado sensiblemente en el apoyo a la Educación Infantil desde el año 2005, con un salto de 21 puntos porcentuales

Un avance imposible sin la inversión pública, clave a la hora de desarrollar estos programas. Con sus luces y sus sombras, ya que aunque ha aumentado un 0,8 por ciento del PIB en el último año, el gasto por niño en España (6.518 euros) es aún inferior a la media de la OCDE (7.785). Eso sí, al igual que ocurre con el resto de niveles, la ratio niños/personal se encuentra por debajo de la media, con 14 alumnos por profesor frente a los 16 de la OCDE y los 15 de la Unión Europea.

Las mujeres en la educación

Al igual que ocurre en el resto de países de la OCDE, ellas estudian más que los hombres para cobrar menos. En España, un 50 por ciento de las mujeres tiene al menos un estudio de grado por un 38 por ciento de los hombres, pero su sueldo es más bajo. Sin embargo, ellas sufren mucho más el paro. La tasa de empleo entre las mujeres es de un 76 por ciento, mientras que entre los hombres es del 81 por ciento.

Y aunque las mujeres también cobran menos que los hombres en España, la brecha es menos amplia que en otros países de nuestro entorno. Concretamente, las mujeres de entre 25 y 54 años reciben un 82 por ciento del sueldo de los hombres, y el porcentaje desciende al 75 por ciento en el resto de países desarrollados. La tendencia apunta a que son cada vez más las mujeres que estudian y que, poco a poco, comenzarán a recibir retribuciones semejantes a las de los hombres.

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