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Encuentran muerta a Blanca Fernández Ochoa

El cuerpo de Blanca fue encontrado este miércoles sin vida en la sierra de Guadarrama.

En torno a la una de la tarde, un perro de la Guardia Civil encontró el cuerpo que, minutos después, se confirmó que correspondía a la ex esquiadora

Miércoles, 04 de septiembre de 2019 / ACTUALIZADO 18.55 h.

informaValencia.com/medios/agencias.- Blanca Fernández Ochoa ha sido hallada muerta más de una semana después de que se produjera su desaparición. En torno a la una de la tarde, la Guardia Civil encontró el cuerpo de una mujer sin identificar que, minutos después, se confirmó que correspondía a la exesquiadora.

En torno a la una de la tarde, agentes de la Guardia Civil siguieron la alerta de uno de sus perros. Fue el animal el que encontró el cadáver de Fernández Ochoa en una zona próxima al Pico de La Peñota, entre Los Minos (Madrid) y Los Ángeles de San Rafael (Segovia). Fue ahí donde un vecino afirmó haberla visto el pasado día 24. El testimonio, a la postre, habría resultado fundamental para el éxito de la operación, pues fue gracias a él que las labores de búsqueda se centraron en la zona.

Blanca Fernández Ochoa (Madrid, 1963) fue la primera mujer española en conseguir una medalla olímpica en unos Juegos Olímpicos de Invierno, concretamente la de bronce en el eslalon en los Juegos Olímpicos de Albertville 1992. Premio Reina Sofía a la mejor deportista española en 1983 y 1988, otorgado por el CSD y Medalla de Oro de la Real Orden del Mérito Deportivo, otorgada por el Consejo Superior de Deportes (1994).

Familia de deportistas

Blanca, de 56 años, que sigue siendo la única mujer española que ha ganado una medalla en unos Juegos de Invierno, galardón que obtuvo veinte años después de que su hermano Francisco –popularmente conocido como ‘Paquito’ y fallecido en 2006- sorprendiese al mundo entero al proclamarse, en los Juegos de Sapporo (Japón), campeón olímpico de eslalon de esquí alpino. El deporte rey invernal. En el que también fueron olímpicos sus hermanos Juan Manuel, Lola y Luis.

Los Fernández Ochoa no sólo son la saga más importante de toda la historia del deporte invernal español y, en concreto, del esquí. Lo son, también, en cuanto a hermanos se refiere, de todo el olimpismo hispano; Blanca fue la que con más éxito siguió los pasos de ‘Paquito’, elevado al rango de héroe nacional cuando, en 1972 y contra todo pronóstico, ganó el eslalon disputado en el monte Taine (Taineyama).
La campeona olímpica ya rozó la gloria en sus terceros Juegos, los de Calgary’88 (Canadá), en los que se cayó en la bajada decisiva, después de haber sido la mejor en la primera manga de la prueba disputada en Nakiska (Alberta).

«Lo de Calgary fue un auténtico jarro de agua fría para mí. Llegué a esos Juegos con la sensación de que pillaba medalla fijo. Caerme en la segunda manga cuando iba primera fue una decepción absoluta», comentaba Blanca en otra entrevista con Efe, en 2017, con motivo del vigésimo quinto aniversario de su medalla. Que ganaría cuatro años después, en el eslalon de Albertville.

En Meribel, Paco -al igual que ella, cuatro veces olímpico- también capturó bronce en el eslalon de los Mundiales de St. Moritz’74, en Suiza; y, al anotarse ese año el eslalon de Zakopane (Polonia), se convirtió en el primer español en ganar una prueba de la Copa del Mundo de esquí alpino. Competición en la que fue claramente mejorado por Blanca, que ganó el gigante de Vail (EEUU), en 1985; antes de subir a lo alto del podio en tres pruebas de eslalon: las de Sestriere’88 (Italia), Morzine’91 (Francia) y Lech’92 (Austria).

Esas cuatro victorias fueron constitutivas del récord histórico español en la competición de la regularidad hasta que, catorce años después, lo elevó a seis la andaluza María José Rienda, actual Secretaria de Estado para el Deporte. Nadie iguala, sin embargo, los veinte podios en Copa del Mundo de Blanca, que coincidió en los Juegos de Sarajevo’84 con sus dos hermanos menores, Dolores -conocida como Lola-, de 53 años; y Luis, de 54.

En 1984, Lola participó en eslalon y en gigante; idénticas pruebas que disputó Luis. Juan Manuel, de 68 años, había disputado, junto a Paco, los Juegos Olímpicos de Innsbruck’76, en el Tirol austriaco, en los que afrontó el descenso, el eslalon y el gigante, prueba en la que logró su mejor resultado, al acabar en una notable decimosexta posición.

A Luis se le recordó de nuevo este año al convertirse el vizcaíno Juan del Campo, en Schladming (Austria), en el primer español en clasificarse para una segunda manga de un eslalon de Copa del Mundo, 33 años después de que lo hiciese por última vez él. En el de Heavenly Valley, en California (EEUU), donde acabó decimotercero y fue el último hombre español en puntuar en esa competición.

El menor de los tres varones también compitió en los Juegos de Calgary’88, donde no tuvo suerte ni en el gigante, ni en el ‘súper’; pero acabó en un meritorio decimoctavo puesto el eslalon. En esos Juegos, Luis coincidió en la selección de alpino con Blanca. Y se encontraba en la cabina de TVE en la que ‘Paquito’ comentó una prueba cuya segunda manga -por la diferencia horaria con la Alberta canadiense- se disputó en la tarde-noche española,  convirtiéndose en el momento televisivo más impactante del esquí hispano; y el que más gente siguió en directo. 

Blanca había sido la mejor en la primera manga. Y cuando se deslizaba hacia el oro olímpico, se cayó. Pensaba retirarse después de Calgary, pero la convencieron para seguir… cuatro años más. Y cuatro años después, hizo realidad su sueño.

«La medalla de Albertville fue un pago a la persistencia, al sacrificio. El trabajo siempre paga», indicaba a Efe en la citada entrevista Blanca; recordando el día en el que se convirtió en la segunda medallista olímpica invernal de toda la historia española. Una gesta que sólo lograron emular -26 años después- la pasada temporada, en los Juegos de PyeongChang (Corea del Sur) el ceutí de la federación andaluza Regino Hernández y el madrileño Javier Fernández, que capturaron sendos bronces en el ‘boardercross’ de snowboard y en patinaje artístico, respectivamente. Elevando a cuatro la exigua lista de medallas olímpicas invernales de España.

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