Parchis
Opinión

Reflexión en torno a la vida después de la vida

A G-T/facebook

Antonio Gil-Terrón Puchades

15-08-2019

En el vientre de una madre había dos fetos. Lo que sigue a continuación es una conversación figurada entre ambos:

Feto 1º: – ¿Tú crees que hay vida después del parto?

Feto 2º: – Claro que sí. Tiene que haber algo. Tal vez estemos aquí solo para prepararnos para lo que vendrá más tarde.

Feto 1º: – ¡Tonterías! ¡No hay vida después del parto! ¡Qué clase de vida sería esa!

Feto 2º: – No lo sé, pero posiblemente habrá más luz de la que hay aquí… Tal vez en esa nueva vida podamos caminar con nuestras propias piernas y comer con nuestras bocas. Tal vez en ella tengamos otros sentidos que desconocemos porque no podríamos entenderlos ahora.

Feto 1º: – ¡Eso es un absurdo! ¡Caminar es imposible! ¿Y comer con la boca? ¡Ridículo! El cordón umbilical nos nutre y nos da todo lo demás que necesitamos. Además es demasiado corto para prolongarse más allá de la vida. ¡La existencia después del parto es imposible!

Feto 2º: – ¿Imposible…? Pienso que tras el parto existe un mundo mejor en el que ya no necesitaremos de un cordón umbilical para poder vivir.

Feto 1º: – ¡Estupideces! Además, de haber realmente vida después del parto, ¿por qué nadie ha regresado para contarlo? El parto es el fin de la vida y tras él no existe más que oscuridad, silencio y olvido.

Feto 2º: – No lo sé, pero creo que tras el parto vamos a encontrarnos con Mamá y su amor.

Feto 1º: – ¿Mamá? ¿Tú realmente crees en Mamá? Eso es ridículo. Porque si Mamá existe, ¿por qué no la podemos ver?

Feto 2º: – Ella está alrededor nuestro. Estamos rodeados por ella y vivimos en ella. De ella, nosotros somos. Es en ella que vivimos, y sin ella, nuestro mundo no existiría.

Feto 1º: – ¡Pamplinas! Yo no puedo verla ni oírla, luego no existe.

Feto 2º: – A veces si estás en silencio, te concentras y realmente escuchas, podrás sentir su voz, su amor y su presencia.

Feto 1º: – ¡Qué iluso eres! Mamá no existe. Nosotros somos porque somos, y existimos sin necesidad de ella

NOTA: El texto que antecede tiene su origen en otro atribuido al escritor húngaro Útmutató a Léleknek, texto este que ha alcanzado el rango de viral en las redes sociales, a pesar de tener una redacción nefasta, salpicada de faltas ortográficas y gramaticales.

Creo que el texto original debe de estar escrito en húngaro, polaco, o suajili, y que el que circula por internet en versión española, no es más que una pésima traducción del mismo, ya que de otro modo no se entendería como una reflexión tan profunda puede estar tan mal redactada.

En cuanto a la moraleja que el texto transmite, está más que clara, aunque siempre habrá quien no se entere o no se quiera entere o no se quiera enterar.

 

print

Agregar comentario

Haga clic aquí para publicar un comentario