MÚSICA Música Finde

‘Ojos de gata’ vs. ‘Y nos dieron las diez’, la historia de unos apuntes en la servilleta

Los Secretos, 1992.

Con un mismo inicio literal, los temas de Enrique Urquijo y Joaquín Sabina no se versionan mutuamente

Valencia, viernes 12 de julio de 2019

Salva Miralles.- ¿Quién habrá copiado a quién? Enrique Urquijo explicó una vez en televisión que  habían empezado a escribirla juntos, pero al no ponerse de acuerdo en cómo terminarla, decidieron finalizarla por separado y sacar su propia versión. Hablamos de Ojos de gata (1992, Adiós Tristeza) e Y nos dieron las diez (1992, Física y Química, de Enrique Urquijo (Los Secretos) y Joaquín Sabina, respectivamente.

«Fue en un pueblo con mar
una noche después de un concierto;
tú reinabas detrás
de la barra del único bar que vimos abierto…»

Y no, no son versiones la una de la otra. Tienen un mismo inicio literal pero con un desenlace impregnado del estilo propio de cada autor.

Urquijo y Sabina eran amigos y coincidían en numerosas fiestas, iban a casa el uno del otro y compartían el mismo espíritu festero. Parece ser que en una de esas salidas a principios de 1991, en un bar madrileño, Enrique le preguntó a Joaquín si tenía alguna idea para una canción, ya que estaba inmerso en el proyecto de su nuevo disco y se encontraba seco de inspiración. Joaquín le mostró un par de estrofas que tenía escritas en un trozo de papel y Enrique las copió en una servilleta. Y ahí quedó la cosa, en teoría. El manager de Los Secretos dice que el propio Enrique terminó su versión de la canción en el taxi de vuelta a casa. El jienense por su parte, sin conocimiento de lo que hacía el madrileño, hizo su Y nos dieron las diez.

Cuando descubrieron que cada uno había afinado su inspiración y le había dado su forma personal a esas líneas de trozos de papel y servilletas de bar, tuvieron sus más y sus menos. En principio acordaron que Joaquín no sacaría la canción como single de su disco Física y Química ya que Los Secretos sí que utilizarían Ojos de gata como canción principal del álbum Adiós tristeza que estaba ya a punto de ver la luz. Cambios de opinión, presiones de discográficas o rifirrafes personales hicieron que finalmente ambos sacaran sus canciones como singles principales de sus respectivos discos.

Otras versiones especulan acerca de si Sabina copió la música tras escucharla por primera vez (en una maqueta que Álvaro Urquijo mostró a Sabina y a Pancho Varona o en un concierto en Gran Canaria). O que si casi llegan a perder la amistad por autorías ( en Adiós tristeza los autores son Enrique y Joaquín, mientras que en Física y Química el único autor es Joaquín).  O que si la música que copió Sabina a su vez Enrique la tomó del tema Drug store truck driving man  interpretada por Parson, músico seguido por el de Los Secretos. Aspectos en todo caso, basados en conjeturas y suposiciones deben de ser obviados y no tienen que ensombrecer la historia de estas dos hermosas canciones.

En el tema de Enrique Urquijo el protagonista de la canción, además de la tristeza, es él mismo. Tras las estrofas iniciales, pasa a hablar de la dueña de los ojos de gata en tercera persona, relegándola a un segundo plano. Sin embargo, en la versión de Sabina, la protagonista es ella, la camarera, hablándole directamente en segunda persona durante todo el tema. Esto le ha permitido realizar fantásticos dúos con la canción como el que hizo con Rocío Dúrcal (DEP).

De cualquier forma, se trata de dos obras maestras para ser cantadas al piano del amanecer… eternamente.

Ojos de gata

Fue en un pueblo con mar una noche después de un concierto,
tú reinabas detrás de la barra del único bar que vimos abierto.
Cántame una canción al oído te sirvo y no pagas.
Sólo canto si tú me demuestras que es verde la luz de tus ojos de gata.

Loco por que me diera la llave de su dormitorio
esa noche canté al piano del amanecer todo mi repertorio.
Con el «Quiero beber» el alcohol me acunó entre sus mantas
y soñé con sus ojos de gata pero no recordé que de mí algo esperaba.

Desperté con resaca y busqué pero allí ya no estaba.
Me dijeron que se mosqueó porque me emborraché y la usé como almohada.
Comentó por ahí que yo era un chaval ordinario,
pero cómo explicar que me vuelvo vulgar al bajarme de cada escenario.
Pero cómo explicar que me vuelvo vulgar al bajarme de cada escenario.

Y nos dieron las diez

Fue en un pueblo con mar, una noche después de un concierto
Tú reinabas detrás de la barra del único bar que vimos abierto
Cántame una canción al oído y te pongo un cubata
Con una condición, que me dejes abierto el balcón de tus ojos de gata
Loco por conocer los secretos de tu dormitorio
Esa noche canté al piano del amanecer todo mi repertorio
Los clientes del bar, uno a uno se fueron marchando
Tú saliste a cerrar, yo me dije «Cuidado, chaval, te estás enamorando»
Luego todo pasó, de repente, tu dedo en mi espalda
Dibujó un corazón y mi mano le correspondió debajo de tu falda
Caminito al hostal nos besamos en cada farola
Era un pueblo con mar yo quería dormir contigo y tú no querías dormir sola
Y nos dieron las diez y las once
Las doce
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