La carta de la opositora indignada que arrasa en las redes

La Conselleria de Justicia y Administración Pública suspende todas las pruebas de las oposiciones mientras dure la alerta sanitariaLa Conselleria de Justicia y Administración Pública suspende todas las pruebas de las oposiciones mientras dure la alerta sanitaria/Img. archivo

Isabel Remohí

12-07-2019 (Post de la web Pizarra y tiza.com, publicado el 11-07-19).-

A mi tribunal (V1) de Disseny Gràfic, a mi escuela (Escuela de Arte y Diseño), a Consellería, al señor Conseller Marzá, a los políticos/as y sindicatos al frente de estos procesos, a la prensa y los medios y a mi familia y amigos:

No es este un escrito de pataleta, aunque sí, podría serlo. Pero las pataletas son fruto de actos espontáneos contrarios a la voluntad, en general de un niño. Esto es fruto de la reflexión. Reflexión rumiada después de algunos días, de algunos resultados evaluados en otros tribunales y sobretodo después de la “masacre” a la que hemos sido sometidos en el nuestro en particular.

Comentaba con compañeros/as que “parece” que hay un patrón común en muchos tribunales, alguno se ha salido de ese patrón, pero son los menos, y bien analizados los datos que hasta el momento dispongo (pues no todos los tribunales han finalizado el proceso), es seguro que algo que no conocemos se ha ”cocido” en los resultados de estas oposiciones.

Hablaré de mi caso concreto, porque no me resulta ético hablar de otros tribunales que no he vivido, los datos están ahí y hablan por sí solos, pero sí puedo explicar qué ha sucedido, bajo mi punto de vista y la experiencia de esta semana de pruebas interminables:

– Datos de mi tribunal: 66 aspirantes, 18 plazas ofertadas, (lo que suponía una buena ratio, y motivo por el cual muchos nos decidimos a esforzarnos hasta el extremo para intentar conseguir una plaza).

– De las 66 personas, 10 no presentadas al proceso, quedan 56 (mejora la ratio).

– De las 56 personas suspenden la 1a parte 50. Sólo 6 aprueban. Hablamos de un 10,7%. Todas ellas con una nota no superior a 5,9.

– De las 50 suspendidas, a 33 personas no les hace media la nota obtenida en el ejercicio 1o y el 2o o práctico, siendo este mínimo de un 2,5 para hacer media sobre 10.
o El resto de suspendidos oscilan entre el 2 y el 3, (7 personas en el rango del 3, 8 en el rango del 2, y una única con un 4,4), cosa que deja muy complicadas las alegaciones por nota.

– Alegaciones no sé cuántas habían a las 14:00 h, a las 13:00 h habrían unas 15 aproximadamente.

Con estos datos, alguien ajeno a la prueba podría pensar varias cosas:
– No hay nivel suficiente entre los aspirantes, no hemos sabido responder a las preguntas que planteaba el tribunal y hay un 89% de ineptos en estas pruebas.
– La mayoría de los aspirantes no se habrán preparado convenientemente las pruebas, pues trabajarán y no podrán, con lo que habrán patinado.
– El “jurado” ha sido duro y ha seleccionado lo mejor, sacrificando las plazas por el bien de la escuela y de los alumnos/as. Han dejado fuera lo que no servía.
– Ellos han hecho su trabajo, nosotros no.

Se me ocurren algunas ideas más a este respecto, pero comenzaré diciendo que no me creo que nuestro tribunal haya calificado así sin ninguna presión. No puedo creerlo. No quiero quitar la responsabilidad que tiene ponerse al frente de un tribunal, pero veo una situación tan injusta que no puedo entender cómo lo han hecho sin que exista algo que no sabemos.

Con estos resultados nos están llamando ineptos a muchas personas que llevamos mucho tiempo en las escuelas, muchos como profesionales del diseño gráfico en el ámbito privado; cuando se valora en la parte práctica y no se consigue más que un 2,5 en ejercicios de diseño, estas personas, yo incluida se sienten insultadas.

Nosotros, que no valemos en este proceso, somos los mismos que estamos cubriendo las bajas en las escuelas cuando los que tienen plaza se ponen enfermos, tienen hijos o no pueden ir a clase, haciendo y asumiendo labores de docencia, jefatura de estudios, proyectos de TFT etc… con profesionalidad y solvencia, trabajando codo con codo con algunos/as de los que han sido nuestro tribunal. Porque sí, en las escuelas sólo hay un tribunal, y hay pocas escuelas y todos son compañeros de todos y la privacidad y esa historia que se vende en el proceso es irreal, nunca lo será mientras no cambien muchas cosas.

Y digo yo, que de todo habrá entre nuestro grupo opositor, pero pondría la mano por algún/a compañero/a y por mí misma que sí había más gente que daba el nivel y muy sobradamente.

El tribunal podía haber adoptado la actitud de “pasar” con una nota decente a aquellos que estuviesen para pasar, o como hace dos años (y ya nos pareció que hubo cosas raras entonces) que pasasen un no de personas concreto para cubrir las plazas más o menos. Pero que en casi todos los tribunales de esta escuela (también en secundaria) se haya optado por no llegar ni a cubrir el 40% de las plazas ofertadas, y en nuestro caso ni el 30%, pues llama mucho la atención. También que las notas sean tan insultantes, tan drásticas y llamativas. Decenas de compañeros/as con un 0 o menos de un 1 en alguna parte, con temas argumentados y trabajados previamente, o con prácticos coherentes y creativos, adecuados a los criterios y correctos, pues sencillamente no lo entiendo.

Podríamos hablar de muchas cosas que mejorar en este proceso, después enumeraré algunas que he recogido mías y de compañeros/as opositores, pero la fundamental es saber a qué te enfrentas. Lo principal es planificar tu objetivo, como hacemos cuando nos planteamos si nos presentamos o no. Si pretendían no dar todas las plazas este año no deberían haberlas publicado, muchos nos hubiéramos ahorrado esfuerzos, horas de sueño y dedicación a la familia perdidas, nervios, dinero, esperas y enfados. Si hay 5 ó 6 plazas no es lo mismo que si ofertan 18. ¿Hay quizá algún motivo político detrás?, ¿Están haciendo propaganda con los procesos de oposición, quizá? ¿los están utilizando para colgarse medallas?, ¿O es realmente que hay tanto interino con un nivel deficiente, pero que luego sí que lo buscan para cubrir esas plazas que no concedieron?, ¿Acaso se plantea como un medio de favorecer a los interinos?, pero si es así algo no ha salido bien, porque un alto porcentaje de los suspendidos lo somos, y prefiero sinceramente que no me insulten oficialmente de esta manera. ¿O tal vez nos ha “tocado” a todos los tribunales más exigentes del planeta?…

Muchas son las cuestiones, que sé que nadie me responderá, ni siquiera sé si llegarán donde corresponde y si llega si habrá algún mecanismo para poder cambiar algo, pero por eso precisamente lo hago. Creyendo firmemente que nos están tomando el pelo, que se están riendo de nosotros, que están jugando con nuestra profesión, nuestro salario, nuestras familias en definitiva…

Algunas de las opiniones que recojo de compañeros/as inmersos en este proceso y que apoyo son:

– Falta de transparencia en todo el proceso, más en la Escuela. No plantees oposiciones si no lo haces bien, y no es correcto que te “juzguen” compañeros/as, para bien o para mal. No existe una garantía de un tribunal imparcial en ningún caso, y en las escuelas clama el cielo.

– Falta de transparencia en los criterios de evaluación: son tan abiertos y no están relacionados con una rúbrica, al menos que nos enseñen a los opositores, cuando sí es necesaria en nuestras programaciones y para trabajar con nuestros alumnos/as. De esta manera siempre están respaldados, siempre van a poder justificar su calificación. Por eso las alegaciones sirven para muy poco cuando hay suspensos a conciencia.

– Falta de claridad en el planteamiento de los ejercicios: en nuestro caso, las prácticas presentaban enunciados también ambiguos, que podían ser interpretados de varias formas, dejando al evaluador la posibilidad de evaluar como le venga en gana, siempre se puede encontrar la vuelta para que te digan que no te has ajustado a enunciado. No podemos ser 50 personas faltas de comprensión lectora de los enunciados, cuando lo que se evalúa es nuestro saber hacer en el diseño…

– Falta de anonimato y por tanto de objetividad. Pensado supongo que para secundaria, pero no para nuestras pruebas en la escuela. Podría funcionar la pegatina en la prueba escrita, pero cuando las pruebas prácticas son 4 ó 5 días de trabajo, en las que los tribunales se pasean viendo qué haces, cómo te vistes y quién eres, y acabas la parte exponiendo un trabajo personalmente, pues no pueden venderte la prueba ni a ellos mismos como garantes de la confidencialidad. Todo eso da risa.

– Falta de ecuanimidad también entre los aspirantes, me explico, nosotros debíamos llevar nuestro equipo para poder diseñar, no era obligatorio, pero a ver cómo hacías un vídeo sin ordenador (hasta ahí la incoherencia de la convocatoria). Cada uno/a había recopilado los recursos que creía oportuno, que en un ordenador son infinitos… Pero creo que se crea agravio comparativo, no todos partimos de las mismas herramientas ni de los mismos recursos, por mucho que te hayas podido preparar…

– Falta de recursos legales en alegaciones. Adjunto mi alegación, basada en todos los criterios prueba por prueba. Pues bien, pese a estar fundamentada, y sin saber el resultado de la misma, pues saldrá mañana, sé que no va a variar mi calificación. Están respaldados, bajo todos los puntos oscuros que he citado anteriormente. Nunca podremos ganar demasiado con este planteamiento.

Añadiría alguno más que seguro se me ha quedado en el tintero, pero es más que suficiente para comenzar.

Mi sensación de haber sido insultada, de haber gastado mi tiempo en preparar algo que ya estaba muerto antes de comenzar, en haber chafoteado la ilusión que sentía por haberme enfrentado a las pruebas y haberlas realizado de manera más que solvente.
Mi posición en la lista es la 14, por orden de nota, había 17-18 plazas (diversidad funcional), creo que hubiera tenido opciones si no se hubiese recortado de esta manera.
No sé los motivos, ni de quién o quiénes vienen las “indicaciones” si es que las hubiera. Mi impresión al entregar las alegaciones al tribunal es que ellos no podían hacer nada, que nosotros teníamos que protestar, que se sentían “atados”. Hablo de impresiones, esas que tantas veces me han dado la razón…

Seguiremos peleando en los tribunales lo que en las aulas no hemos conseguido, sobretodo para cambiar los procesos el curso que viene, que me volveré a presentar, aunque con bastante escepticismo de que esto vaya a llegar a alguna persona consciente y eficiente.
Sinceramente, necesitamos una revisión profunda del sistema de acceso a la docencia.

Muchísimas gracias.

Isabel Remohí

*Artículo publicado por Pizarra y tiza.com, 11 -07-2019

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