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La historia completa del hijo valenciano de Julio Iglesias

El juez aprecia como indicios de la paternidad la negativa del artista a “posibilitar la prueba biológica”, el “evidentísimo parecido físico” y el testimonio de la madre

Valencia, miércoles, 10 de julio de 2019

informaValencia.com.- El titular del Juzgado de Primera Instancia número 13 de Valencia ha estimado la demanda interpuesta por un valenciano de 43 años, Javier Sánchez Santos y ha declarado que es hijo biológico del cantante Julio Iglesias. La sentencia no es firme y puede ser recurrida en el plazo de veinte días hábiles ante la Audiencia Provincial, según un comunicado del CGPJ hecho público este miércoles.

Su señoría ha sentenciado que el cantante Julio Iglesias es padre de Javier Sánchez Santos, de 42 años

El juicio por la supuesta paternidad de Julio Iglesias quedó visto para sentencia el pasado 4 de julio tras la celebración de una vista en la que únicamente declaró como testigo la madre de Sánchez Santos, la exbailarina María Edite.

El juez considera que los indicios que concurren en este caso “son suficientes” para apreciar esa paternidad. Entre ellos cita la negativa del demandado “a posibilitar la práctica de la prueba biológica”, pese a “haber constancia en las actuaciones de que, en la época aproximada de la concepción del demandante, existieron ciertos contactos y trato entre la madre de éste y aquel demandado”.

Esos contactos se produjeron en julio de 1975, en una sala de fiestas ubicada en la localidad de San Feliu de Guixols, y “hacen que no sea inverosímil ni descabellada la posibilidad de haber existido relaciones sexuales entre ellos”, argumenta el magistrado.

Además, otros indicios son el propio testimonio de la madre del demandante, quien aportó durante el juicio “datos muy concretos sobre la pertenencia, ubicación y distribución interior del chalet” donde Julio Iglesias se alojaba esos días, y el “evidentísimo parecido físico” entre el cantante y el propio demandante.

La historia completa

Javier fue concebido pues, el 19 de julio de 1975 en Sant Feliú de Guíxols(Girona) y nació en abril del año siguiente. Así lo aseguraba la bailarina portuguesa María Edite Santos hacia 1992, cuando se concoció su historia.

La propia Edite, en una rueda de prensa, hacía público su relato: se acostó con Julio Iglesias y de aquella noche de pasión –cuenta que fueron, en realidad, diez noches– nació su hijo, Javier. El joven, de 16 años entonces y estudiante de 2º de BUP, la acompañaba con gesto serio. El marido de Edite, Rafael, cocinero de profesión, no abrió la boca. Edite acudió a los tribunales y le dieron la razón en primera instancia, en 1992, pero el recurso de apelación hizo que la Justicia se inclinase finalmente a favor deJulio Iglesias. Así lo dictaminó el Supremo en 1999.

Ahora la situación es la contraria: será el cantante quien deba recurrir a la segunda instancia, ante la Audiencia Provincial de Valencia, si pretende continuar negando que Javier es hijo suyo. ¿Qué ha ocurrido desde aquella primera vez? Que en esta ocasión Javier contaba con una baza que los jueces tienen muy en cuenta: una prueba de ADN creíble obtenida al margen de la negativa contumaz del supuesto padre a realizársela a solicitud de la justicia.

Fernando Osuna, abogado de Javier Sánchez Santos, ha explicado que en primer lugar, Javier tiene “el derecho a usar el apellido Iglesias. Y si cayese en ruina económica o incapacidad, a ser alimentado y atendido económicamente por su padre. Naturalmente, cuando el artista fallezca, le tocaría su parte de porcentaje obligatorio que es el 33 % de la masa hereditaria, es decir la 27 parte del total”. A cuánto asciende la fortuna de Julio Iglesias es un asunto de difícil determinación. “No hemos tenido interés en hacer ese cálculo porque ahora no nos incumbe. Pero imaginamos que es una cifra abultada: cada tres segundos en el mundo se oye una canción de Julio Iglesias. Solo eso, en derechos de autor –cuya vigencia es de 70 años–, supone una cantidad muy importante”.

¿Puede perder Javier en segunda instancia? “Lo que prevalece es la prueba científica; jurídicamente no tiene efecto si mi cliente nació de una relación larga o de un encuentro de una noche. Solo sirve la prueba y esta arroja un resultado de un 99,9 %. Esto animó a mi cliente a presentar esta nueva demanda de filiación. Y es que la Ciencia y el Derecho tienen que ir de la mano”, explica Osuna. “No sería lógico que habiendo quedado demostrado que Javier es su hijo biológico, por una cuestión de forma procesal se sentenciase finalmente que no lo es. La otra parte está en su derecho de recurrir, obviamente, pero un empecinamiento en ello podría pasarle factura en cuanto a índices de popularidad. Le ocurrió a El Cordobés: todo el mundo volvió sus simpatías a Manuel Díaz”.

Osuna logró mediante el mismo método una sentencia favorable a Manuel Díaz ‘el Cordobés’, quien ya es oficialmente hijo de Manuel Benítez, primero de su título taurino. Un detective contratado por el bufete se hizo con material genético del diestro –en aquella ocasión fue una servilleta– y el juez dictó sentencia

Acceso a la herencia

Es previsible que el cantante presente recurso, pero si en segunda instancia la sentencia también resulta favorable, asunto que nos llevaría a 2020, Javier se convertiría en el noveno hijo legal de Julio y tendría los mismos derechos que Chabeli, Julio José y Enrique, nacidos de su matrimonio con Isabel Preysler, y que Miguel Alejandro, Rodrigo, Victoria, Cristina y Guillermo, los cinco nacidos de su actual pareja Miranda Rijnsburger

Javier ya intentó hace años ser reconocido como hijo del cantante pero su demanda y el posterior recurso de Julio empantanó el asunto durante años. El Tribunal Supremo dio entonces la razón al cantante, en 1999, y aunque María Edite volvió a la carga en 2008 con un libro titulado ‘Un hijo con Julio Iglesias’, conocida la historia, no levantó especial interés.

 

 

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