A CONTRACORRIENTE Opinión

Hartos de las noticias en la tele

Enrique Arias Vega / A CONTRACORRIENTE

08-07-2019

Una de las frases preferidas por muchos televidentes es “para qué ver dramas en la tele, cuando ya tengo demasiados en la realidad”.

Ésa sería una de las razones de la caída de audiencia de los programas informativos en todas las cadenas salvo Antena 3. Cuatro simplemente ha prescindido de ellos. Pero ese motivo no es el principal de la animadversión hacia las noticias, sino su sectarismo.

Resulta que los programas que en teoría relatan acontecimientos no se dedican a informar de ellos, sino a adoctrinar sobre ellos. Y eso sí que no hay quien lo aguante.

Los medios de comunicación españoles en general y la televisión en particular se han sumado a la moda de pensamiento único, que quiere decir de lo políticamente correcto, en la que pasan más tiempo opinando que narrando, haciendo más apología que análisis, imponiendo criterio en vez de ofrecer herramientas de interpretación.

Al final, esos medios se convierten en instrumentos para adeptos, para convencidos o en fase de convencimiento, En el fondo, son como el espejo de la madrasta de Blancanieves, al que ésta podía preguntar, conociendo de antemano la respuesta, “Espejito, espejito, ¿quién es la más hermosa de todas?”: pues lo son los que opinan como la televisión de turno.

Y no hablo a humo de pajas. En el último año, La Sexta ha perdido el 6,1% de sus espectadores, Telecinco un 3,1% y Cuatro el 23,6%. Y no olvidemos la otrora ponderada e independiente TVE, que en manos de Rosa María Mateo ha bajado un 18,4%.

Mientras el espectro ideológico dominante de izquierdas empieza a fatigar al espectador, la derecha residual hace tiempo que tiró la toalla, cuando las entonces todavía accesibles Intereconomía y Trece se dedicaron a destruirse una a la otra en vez de plantar batalla de ideas —y, sobre todo, de narración objetiva de hechos— a sus rivales ideológicos.

No me extraña, pues, que con tanto barullo doctrinal la gente prefiera ver los concursos o los programas deportivos ya que, al menos, permiten tener pluralidad de criterio al telespectador.

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1 Comment

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  • Enrique, buen día. Totalmente de acuerdo con Vd. En todos los sentidos. Todos los personajes que pululan por diversos canales de televisión, jovenzuelos ambiciosos que buscan el poder a toda costa, aburren. Y otro tanto digo de los medios de comunicación. Se ha llegado a unos extremos peligrosos y creo que habría que hacer algo con carácter de urgencia y tomar las medidas necesarias para que de una vez por todas, se solucionen las cosas y no tengamos, una vez más, que volver a depositar en la urna, ese voto. Es vergonzoso. Y le digo más. A los ciudadanos nos están faltando al respeto. ¡toreando, en el sentido más amplio de la palabra.
    No puedo concebir que esto siga así. ¡Es tantol lo que se podría decir! Cierto en cuanto a que ya te buscas el entretenimiento en programas que te hagan olvidar todo lo nefasto que está sucediendo. No sé si exagero la nota, pero habría que tomar medidas drásticas y severas. No podemos permitir que «ese grupo numeroso» de jovenzuelos ambiciosos y que solo quieren llegar a lo más alto de la noria, caiga quien caiga, sigan con su verborrea barata y agobiando a los que esperamos que de una vez por todas se solucienen los problemas que acucian al pais.
    Siento hondo pesar por mis hijos. Con mucho esfuerzo y compaginando estudios y trabajos, han podido salir adelante y conseguir su título universitario con la esperanza de poder vivir una vida, simplemente cómoda, sin lujos, pero tranquila. ¡No ha lugar a nada de eso! Paro, sueldos miserables que no están acordes con su trayectoria profesional ¿y qué más enumerar?
    Y aqui me bajo. Cuando me pongo nerviosa desbarro y no quiero darle a la tecla de borrado.
    Gracias, una vez más, por sus artículos.
    Un saludo cordial y pase un buen día.