DEPORTES Salud

Los podólogos valencianos aconsejan reducir recorrido cuando aparecen ampollas, tendinitis o dolores musculares

Los podólogos valencianos aconsejan reducir recorrido cuando aparecen ampollas en los pies, tendinitis o dolores musculares

Las zapatillas de trekking y calcetines transpirables son los principales aliados para la protección de los pies para hacer el Camino de Santiago

Valencia, jueves 27 de junio de 2019

M.Cañardo.- Al caminar una media de 25 kilómetros diarios durante varios días consecutivos y, además cargando con una mochila de un peso considerable, es común que aparezcan ampollas en los pies, así como tendinitis o dolores musculares. Cuando aparecen estas lesiones, los podólogos inciden en la necesidad de que los caminantes adapten la ruta a sus capacidades físicas y recorran menos kilómetros en cada etapa.


«Si la lesión persiste durante varios días se recomienda abandonar la actividad y acudir a un podólogo para la valoración de la lesión y el posterior tratamiento indicado por el profesional»

Los meses de verano son la época del año en el que más personas se animan a realizar el Camino de Santiago. El Ilustre Colegio Oficial de Podólogos de la Comunidad Valenciana (ICOPCV) aconseja en un comunicado que es fundamental tener en cuenta algunos aspectos para proteger la salud de los pies y evitar dolencias y lesiones que podrían aparecer durante la ruta.

Los podólogos de la Comunidad Valenciana aconsejan llevar un calzado cómodo y, a ser posible, llevar más de un par para ir intercambiando. Recomiendan utilizar zapatillas de trekking, con suela amortiguadora y más altura en el talón que en el antepié para evitar sobrecargas en la musculatura de la parte posterior de las piernas, muy común tras estar varias horas caminando.

Además, señalan que las zapatillas deben tener suficiente holgura y altura en la zona del antepié para que los dedos se puedan mover de manera totalmente libre y que no se produzcan heridas en las uñas. También se ha advertido que no se deben estrenar zapatillas el mismo día en que se inicia el Camino y es preferible que estén algo usadas para que se puedan adaptar fácilmente a los pies.

En cuanto a los calcetines, los podólogos recomiendan que sean transpirables y sin costuras para que los pies tengan una correcta transpiración y se mantengan secos. De esta forma, han explicado que si tenemos los calcetines mojados, los pies estarán húmedos y esto afectará a la circulación de la sangre, por lo que se recomienda llevar varios pares para cambiarlos en el momento en el que se note cierta humedad.

Otro objeto importante para largas caminatas es el bastón plegable. Los podólogos indican que puede ayudar a repartir la carga en los tramos del Camino con pendientes más acusadas y además proporciona estabilidad y apoyo a la persona.

Consejos pre-ruta

-Hidratar convenientemente la piel. Es preferible hacerlo por la noche en el momento antes de acostarse, con cremas mejor que lociones o pomadas.

-Usar productos secantes específicos para los pies (tipo polvo), entre el pie-calcetín y el calcetín-calzado. Es necesario si se padece hiperdrosis o para evitar el exceso de sudoración.

-El corte de uñas debe hacerse de forma recta y también es aconsejable usar cremas curtidoras de piel para evitar ampollas.

-En caso de helomas, hongos o papilomas se debe acudir al podólogo para que nos diagnostique el tratamiento adecuado para su cura.

-La carga máxima total, incluyendo la mochila, no debe sobrepasar el 10% del peso corporal.

Consejos post-ruta

-Lavar los pies con agua jabonosa templada.

-Realizar baños de contrastes con agua fría templada, porque el frío reduce la inflamación o edema y la templada relaja.

-Estirar minuciosamente toda la musculatura del pie.

Sea un ciclista amateur o profesional el que se lanza a la ruta jacobea, los expertos destacan que este deporte suele provocar adormecimiento o dolor en los pies, sobre todo, en la zona plantar, debido a la presión ejercida durante el pedaleo.

Camino de Santiago en bicicleta

Cada vez son más los peregrinos que llegan a Compostela pedaleando. Sea un ciclista amateur o profesional el que se lanza a la ruta jacobea, los expertos destacan que este deporte suele provocar adormecimiento o dolor en los pies, sobre todo, en la zona plantar, debido a la presión ejercida durante el pedaleo.


Los podólogos señalan que la solución a estas dolencias asociadas a la práctica del ciclismo pasa por la recomendación del uso de plantillas personalizadas de acomodación y el empleo de un calzado deportivo lo más adecuado posible

Según han explicado los podólogos, las causantes de las molestias son las zapatillas utilizadas, que pueden ser demasiado estrechas o cortas y ejercer un exceso de presión en el pie del ciclista, y el uso de plantillas estándar que no modifican las desviaciones que pueda tener cada pie. Otra de las posibles causas que indican es la posición de la cala, una especie de chapa adherida a la suela del calzado para facilitar su acople al pedal de la bicicleta, debido de nuevo a la presión o a la intolerancia de la planta del pie a llevarla en una zona concreta.

 

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