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La infidelidad femenina, el último tabú: 3 de cada 4 mujeres aún creen que se considera más grave que la masculina

Gleeden, sitio de encuentros extraconyugales pensado por mujeres.

Según un informe de Gleeden, incluso el 30% de las españolas la considera más grave que la infidelidad en el hombre

Valencia, martes 11 de junio de 2019

informaValencia.com.- Las sociedades modernas están avanzando en muchos aspectos en cuanto a derechos, igualdad y empoderamiento de la mujer. Pero, sin embargo, hay un asunto que, sorprendentemente, parece ser el último verdadero tabú en nuestros tiempos: la infidelidad femenina. Así lo revela el último estudio realizado por Ifop para Gleeden –página web de encuentros extra conyugales para las personas casadas– a nivel europeo: el Observatorio Europeo de la Infidelidad.

Este informe, realizado en los cinco principales países de Europa, que incluye a España, Francia, Reino Unido, Alemania e Italia, revela muchas actitudes y percepciones que confirman que aún queda mucho para desestigmatizar el fenómeno de la infidelidad femenina, y equipararla a su equivalente, la infidelidad masculina.

¿Por qué, a pesar de movimientos como el #metoo o toda la ola de empoderamiento femenino, aún las sociedades occidentales piensan que el hombre infiel es un tipo envidiado, y la mujer infiel…poco menos que “una cualquiera”?

Esto es lo que el estudio de Gleeden trata de desvelar. Así, 3 de cada 4 mujeres creen que sigue existiendo el tabú. Para empezar, las propias mujeres encuestadas confirman esta percepción, puesto que el 77% de las encuestadas opinan que aún en nuestros días está peor vista la infidelidad femenina que la masculina. Se trata de una percepción muy evidente. Pero lo sorprendente es que se trata de una percepción reforzada, en muchos casos, por las propias mujeres, puesto que, a nivel europeo, un 40% de las encuestadas declaran que a ellas mismas les parece más grave la infidelidad femenina que la masculina. Por suerte, parece que en España estamos más avanzados que nuestros vecinos, ya que “sólo” un 30% de las mujeres españolas aún piensa así.

En cualquier caso, se trata de una actitud muy transversal en la sociedad, casi independiente de la edad, nivel educativo, sociocultural o económico de las mujeres encuestadas. Apenas en el caso de mujeres con altos niveles de ingresos (>3.000 euros / mes), este porcentaje baja al 21%. Sí influye en esta percepción las creencias religiosas (un 38% de las practicantes), y políticas: un 45% de las mujeres de extrema derecha, piensan que la infidelidad femenina es más grave que la masculina.

Hay situaciones en las que esta percepción negativa de la infidelidad femenina se ve agudizada entre las propias mujeres:

•un 61% le resulta chocante una infidelidad femenina cuando ha habido una separación de varios meses.

•un 70% cuando la pareja espera un bebé.

•un 63% cuando la pareja parece feliz.

•un 49% cuando el otro miembro no quiere tener relaciones sexuales.

•un 59% cuando el otro miembro ha engordado mucho.•un 61% incluso aunque la pareja ha sido, a su vez, infiel.

El tabú como freno: es muy difícil para una mujer hablar de una infidelidad. No se trata sólo de percepciones u opiniones: el tabú sobre la infidelidad femenina está tan interiorizado que las propias mujeres infieles declaran que les cuesta un mundo hablar sobre ello con cualquier persona, por muy cercana que sea: amigas, familiares… Y es que tan sólo un 31% de las mujeres le contarían una infidelidad a su mejor amiga en el momento de producirse. Pasado cierto tiempo, hasta un 28% se lo podrían contar. Pero un 41% de las mujeres no se lo contarían, jamás, ni siquiera a su mejor amiga. Aunque también parece depender de la edad: un 79% de las mujeres menores de 30 años sí serían capaces de contárselo a su mejor amiga. Ni siquiera en familia desaparece el tabú (incluso se amplía): el 64% de las mujeres jamás confiarían un secreto así ni a sus hermanos, hermanas o primos. El 77% jamás se lo contaría a sus padres.

Por su parte, la religión tampoco parece ser un refugio: el 77% de las mujeres tampoco confían demasiado en el secreto de confesión, y no lo contarían a su propio confesor, salvo las muy practicantes que, con cierta lógica, confiarían algo más este secreto a su confesor: hasta en un 56% de las ocasiones. Tampoco parece mucho…

Y, ¿a la propia pareja? Pues, sorprendentemente, las mujeres estarían más dispuestas a contarlo: hasta un 52% de las mujeres podrían llegar a contarlo en algún momento.

En cualquier caso, también parece que las tendencias sociopolíticas son un factor de apertura: hasta un 68% de las mujeres que se consideran de izquierdas compartirían una infidelidad con su mejor amiga. “Prefiero confesar que tengo un problema económico o de salud grave, a una infidelidad”

Está claro que, si acaso hay alguien a quien confiar un tabú como el de la infidelidad, es a tu mejor amiga (un 59% de las mujeres podrían llegar a hacerlo). Pero, aun así, muchas mujeres ven difícil hablar de ello:

•un 56% lo considera muy o bastante difícil

•más difícil hablar de una infidelidad que de problemas sexuales de pareja (48% de mujeres que les cuesta hablar de ellos)

•más difícil incluso que hablar de problemas financieros (apenas un 34%), de un despido (un 20%) o de una depresión (un 35%), o incluso que un cáncer (un 31%)

Es decir, es mucho más fácil, en nuestra sociedad actual, para una mujer hablar de tener una enfermedad grave como un cáncer o un trastorno psicológico que de haber tenido una infidelidad. Está claro que estamos ante uno de los últimos tabúes de las sociedades occidentales.

El sentimiento de culpabilidad: ¿origen del tabú?

Quizá el sentimiento de culpabilidad tenga mucho que ver con todo este tabú. Aún el 39% de las mujeres se arrepienten de haber sido infieles en algún momento. Un porcentaje que, sorprendentemente en España, ha crecido en los últimos cinco años (del 29% al 39%).

¿Las mujeres nos estamos volviendo aún más conservadoras en este aspecto?

Aun así, un 61% no se arrepiente de haberlo sido. Hemos visto que, en general, las personas de izquierdas son más abiertas respecto a la infidelidad, en cuanto a la percepción de lo que significa infidelidad, o de la posibilidad de hablar de ello con otras personas. Sin embargo, sorprende que el sentimiento de culpabilidad respecto a la infidelidad está más acentuado que en las personas de ideología conservadora (de derechas): un 52% de las mujeres de extrema izquierda se sienten culpables después de la última infidelidad, frente a un 33% y un 28% de las personas de centro y centro-derecha.

Este sentimiento de culpabilidad es muy alto dentro del primer año de relación (un 57%), pero decae drásticamente entre el primer y el tercer año (17%). También la culpa es menor cuanto menos satisfactorias son las relaciones sexuales habituales con la pareja (30%), o cuando la atención de la pareja habitual a su placer es escasa (19%).

El sentimiento de culpa es significativamente diferente entre las mujeres del País Vasco, Navarra (65%), y las andaluzas (apenas 29%). En Europa, las menos “culpables”son italianas y francesas (30%). Y las que más se arrepienten, las británicas (48%).

Hablando del tema, ¿qué consideran las mujeres realmente una infidelidad?

En cualquier caso, es interesante conocer qué es lo que realmente consideran las mujeres una infidelidad. En el caso de las españolas, son más tolerantes con la infidelidad psíquica, algo menos con la virtual, y poco con la física.

-física: el 87% de las españolas consideran el sexo oral o las relaciones sexuales completas una infidelidad.  Y el 70% de ellas, lo considera motivo de ruptura.

-virtual: 1 de cada 3 españolas considera que flirtear en redes o mensajes, es una infidelidad, y de hecho, lo considera motivo de ruptura.

-psíquica: la mitad de las españolas piensa que hacer el amor pensando en otra persona es una infidelidad, y un 20% que es motivo de ruptura.

En Europa, en general, parece que las italianas destacan como las más celosas. Casi el 70% considera una infidelidad hacer el amor pensando en otra, y cerca de un 80%, flirtear en redes sociales. Por su lado, las anglosajonas parecen más tolerantes: a la hora de considerar una infidelidad, el típico beso sin pasar a mayores, las alemanas (68%), y las británicas (72%), están por debajo de francesas (79%), españolas (80%), e italianas (83%).

Actitudes, hábitos, momentos

El informe de Gleeden analiza muchos otros aspectos sobre la infidelidad femenina, para conocer actitudes y evolución. Entre ellos, resultan interesantes algunas conclusiones. España es uno de los países más avanzados de Europa en la aceptación y práctica de nuevas formas de relación,como el poliamor: un 26% admite haber tenido relaciones sexuales con varias parejas sin ocultarlo, frente a un 16% en Europa.

Motivaciones de la infidelidad femenina

Un mito que se cae. Históricamente ha habido ciertos mitos sobre los motivos por los que las mujeres son infieles. Pero, según el estudio, la mayoría de ellas (52%) lo son por la atracción física o sexual por otra persona, más que volver a encontrar la magia de los primeros momentos (38%) o para alimentar el ego (31%). Aquí las italianas destacan sobre la media europea: hasta un 44% declara que la necesidad de comprobar que aún sigue siendo atractiva es uno de los principales motivos para ser infiel.

En el rango de edad de 35 a 49 años, la atracción física es el motivo fundamental para la infidelidad en el 65% de las mujeres.

¿Cuándo se es más infiel?

La mayoría, superado el primer año. Un 32% declara haber sido infiel entre el primero y el tercer año de relación. Apenas un 8% en torno a los 7-10 años. Y vuelve a aumentar a partir de los 10 años de relación (un 28%). Un patrón muy similar en todos los países analizados. La media, en Europa, son los 8 años, aunque las más precoces son las españolas: 7 años en España, y 10 en Italia.

Y, ¿dónde? La oficina y el trabajo, el lugar más habitual. Un 28% de las encuestadas declara que este fue el lugar donde surgió la infidelidad, ya sea en la propia oficina (19%), o en una actividad relacionada (viajes de trabajo, congresos, ferias…: 9%). Los lugares de fiesta (bares, discotecas…), son el otro foco de infidelidad (18%). Y, un 6% de los casos, a través de una web de encuentros, ya sean generalistas o extraconyugales.

Las españolas, por encima de la media en Europa, han encontrado amantes en el trabajo: un 32%.¿Cuánto y cómo? Un 38% de las encuestadas declaran haber sido infieles alguna vez (infidelidad física: encuentros sexuales). Además, la mayoría de las españolas consultadas (61%) confiesan haber tenido algún tipo de infidelidad psíquica; un dato muy superior a la media europea (50%).

También, a nivel “virtual”, las mujeres españolas son más infieles que la media europea: un 39% declara haber sido infiel en redes sociales, frente a un 30% general. Y es que, después de estar en pareja, el 46% de las mujeres confiesa haberse sentido atraída por otra persona en algún momento, y un 22% haber flirteado con otra persona.

Conclusiones

La infidelidad femenina es el último tabú de las sociedades modernas. El estudio de Gleeden, el primer sitio de encuentros extraconyugales pensado por mujeres, arroja muchos datos, pero la principal conclusión es que nos encontramos verdaderamente ante el último gran tabú. La infidelidad femenina versus la masculina. Quizás el derecho a no ser juzgadas por una infidelidad sea una de las conquistas pendientes del movimiento femenino.

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