Parchis
Opinión

La importante rentabilidad social de la Iglesia

Manuel Huerta

31-05-2019

La Conferencia Episcopal Española (CEE) presentó esta mañana la Memoria anual de actividades de la Iglesia católica en España de 2017. Y lo hace por tres razones esenciales. El compromiso adquirido con la sociedad, por convicción en la oportunidad de la transparencia, y por su disposición a anunciar que sus puertas están abiertas, para servir y amar en todo momento.

La aportación de la sociedad española a la Iglesia Católica, a través de la Asignación Tributaria, creció en el ejercicio fiscal 2017 (campaña 2018) manifestando la alta valoración de la sociedad española hacia esta labor.

Tanto el número de declaraciones a favor de la Iglesia (+ 51.658) como el importe total asignado a este fin (+11.386.328 €) se vieron incrementados. El ritmo de crecimiento de esta cantidad se acelera, pasando de un aumento del 2,82% en 2016, a un 4,4% más en la última declaración de la renta.

Sin embargo, la “X” no es la principal vía de financiación de la Iglesia en España. Para las diócesis españolas, el dinero de la “X” supone de media únicamente una cuarta parte de los ingresos recibidos. Cada una de ellas completa sus ingresos, entre otras fuentes, con aportaciones directas de los fieles (35%) o ingresos por patrimonio (13%).

Del total de la cantidad recibida en la CEE por la Asignación Tributaria, -268 millones-, el 81,1% (más de 202 millones de euros) es enviado directamente a las diócesis españolas. El reparto se realiza según criterios de necesidades específicas de cada una de ellas, siempre atendiendo a la solidaridad y la comunicación de bienes entre las diócesis – españolas.

La Iglesia, como cuerpo, está en constante relación y dependencia entre todas sus diócesis y entidades. De tal manera que, sin la labor de cada uno de sus miembros, tanto consagrados como seglares, no sería posible completar este entramado de bienes y actividades al servicio de los demás.

Y en cuanto a rentabilidad social, según los datos presentados hoy por  Fernando Giménez Barriocanal, el impacto económico derivado de la actividad de las diócesis, parroquias y Cáritas es de 1.386 millones de €, lo que supone 5 veces más en relación a lo aportado por la asignación tributaria. Solo en la actividad asistencial, cada euro que reciben las diócesis españolas procedente de la Asignación Tributaria se multiplica por 2,5 euros cuando se retorna a la sociedad.

Comparando con el gasto que realizan las comunidades autónomas en empleo, familia, violencia de género, juventud, inclusión social, adicciones, inmigración o pobreza, el valor económico de la actividad asistencial de la Iglesia católica estaría por delante de la tercera autonomía de más peso en el ranking.

El ahorro que suponen los 2.452 centros católicos concertados al estado cada vez es mayor. En 2017 ese ahorro fue de 3.324 millones, 765 millones ahorrados más que en el anterior ejercicio, según los datos ofrecidos por el Ministerio de Educación. El impacto global estimado de los bienes de interés cultural y de las fiestas religiosas equivale a más 3% del PIB de España.

Además está la actividad asistencial. Son ya 8.052 centros de este tipo, que asisten a un total de 2.834.035 beneficiarios en toda España. En total, incluyendo los centros sociales, sanitarios y caritativo-asistenciales la memoria incluye 9.171 centros con 4.379.554 beneficiarios.

Entre ellos, hay 100 centros destinados a la mujer y víctimas de violencia (20.731 beneficiarias), 165 para inmigrantes y refugiados (120.925), 92 centros para drogodependientes (43.259 beneficiarios), 287 consultorios para familias y embarazadas (72.289 beneficiarios) o 384 centros para promover el trabajo (121.401 beneficiarios).

Destacan también por su volumen e importancia los 6.425 centros para mitigar la pobreza (comedores, albergues, etc.) donde recibieron atención 2.348.035 personas.

Cáritas y Manos Unidas son la cara de la Iglesia entre los pobres. Las dos organizaciones de la Iglesia para el desarrollo y la asistencia dentro y fuera de España destinaron en 2017 más de 401 millones de euros.

Con su actividad, Cáritas dio asistencia a 3.088.825 personas, más de 1 millón y medio de ellas en España, a través de las 5.828 Cáritas parroquiales. 83.951 voluntarios y 5.076 trabajadores contratados, hacen posible cada día esta misión.

Manos Unidas mantiene en total 894 proyectos de sensibilización y desarrollo en 59 países. Más de 6 millones de personas son beneficiarias indirectas de la acción de Manos Unidas.

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