VALENCIA CF 100

El nuevo estadio del Valencia puede ser una realidad 15 años después

Nuevo estadio del VCF

El balón podría empezar a rodar en el estadio de Les Corts Valencianes en la campaña 2022-23, tras el acuerdo alcanzado por el club con la cooperativa ADU Mediterráneo para la adquisición del solar del viejo Mestalla

Valencia, miércoles 17 de abril de 2019

Antonio Casañ (@informavalencia).- El nuevo estadio, que ahora es poco más que un esqueleto y con las obras paralizadas desde 2009 en una de las zonas de crecimiento urbano de la ciudad, no ha sido durante este tiempo más que una mole de cemento destinada a afear uno de los accesos a Valencia.

Después de diez años con las obras paralizadas por falta de liquidez, el anuncio del acuerdo convierte un proceso que siempre había generado dudas en un paso adelante que parece definitivo para acabar el campo tras muchos debates, promesas e incumplimientos.

Durante esta década, la posibilidad de reanudar las obras se han ido frustrando por los constantes anuncios realizados al respecto. El objetivo inicial fue acoger la final de la Liga de Campeones de 2011. Poco a poco se pospusieron fechas de reanudación y del posible traslado al nuevo campo al ritmo de los cambios en la cúpula de la entidad con presidentes como Vicente Soriano, Manuel Llorente o Amadeo Salvo y su «mirlo blanco», Peter Lim.

Todos ellos acompañaron su llegada al club de promesas y declaraciones propagandísticas de que las máquinas podían volver pronto al futuro estadio, aunque a medida que pasaba el tiempo se expresaba cada vez con más frecuencia que sin financiación, es decir, sin la venta del viejo campo, no habría movimiento.

De entre todas las posibilidades barajadas, la que se mantuvo más tiempo en el candelero fue la de la coincidencia de la inauguración con el centenario del club, celebrado hace un mes con la única novedad de que el requisito imprescindible de la venta del viejo recinto había empezado a avanzar.

Durante esta década, el debate recurrente ha estado condicionado por vicisitudes políticas, negociaciones con las instituciones, deterioro material de lo ya construido e incapacidad económica para afrontar los trabajos, además de la incorporación al paisaje urbano de una construcción tan abandonada como antiestética.

A todo ello, se ha unido otro debate, este de carácter sentimental y entre los valencianistas, sobre la conveniencia de abandonar el actual campo, el más antiguo de los que este año acoge partidos de Primera División y que cumplirá un siglo precisamente en 2023, año en el que posiblemente ya habrá sido demolido.

Muchos seguidores, algunos incluso desde antes del 2007, habrían deseado que el Valencia se quedara para siempre en su actual casa, pero con el paso dado esta semana ya saben que en un futuro no demasiado lejano verán a su equipo en una instalación más funcional y capaz de generar recursos económicos.

Con todos los flecos, matices o detalles que el proceso tendrá a partir de ahora, la de la cooperativa es una propuesta sobre la que hasta ahora apenas se había hablado, sin las urgencias de las promotoras, con la opción de los compradores de pisos ahorren y, de momento, con la bendición del Ayuntamiento de la ciudad.

 

print

Agregar comentario

Haga clic aquí para publicar un comentario