Poesía SOLILOQUIOS DE UN JAMELGO

Caperucita y Don Juan

En el diván del Jamelgo

1 de enero de 2019

CAPERUCITA Y DON JUAN

Era una Caperucita buscando lobos. 
Era una bomba mundial de racimo. 
Era una diosa griega de la noche
de las calles del lugar donde te digo.

Era un don Juan de pacotilla. 
Era una tormenta de fogueo: un calabobos. 
Era un medio-Adán sin su costilla. 
Era un soñador venido a poco.

Se cruzaron en su barrio ennegrecido:
Ella con fuego en los ojos
consciente de que con chasquido
podría meterse a él en el bolsillo.

Él huidizo y despistado 
sin cruzar la mirada
no dijo nada…
y se echó a un lado.

Ella humillada y herida 
por no ser la llama de sus ojos
correspondida. 
Le gritó iracunda y dolorida:
“Nunca podrás tenerme”.

Él se volvió hacia ese grito:
“ Á ti te han tenido y te han usado… 
pero nadie te ha querido”. 
“ Yo podría quererte y no quiero… 
así que dime:”Quién ha perdido
… o quién pierde?”. 
Dio la espalda y siguió 
a su propia sombra 
bajo el ala del sombrero.

Blanca de nieve quedó la fiera;
callada y pensativa y rechazada. 
Los ojos de tonos rojos de ira
les sirvieron de comida
al brillo de sus pupilas 
que estaban enamoradas.

Pedro Hermosilla Zamora

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