Poesía SOLILOQUIOS DE UN JAMELGO

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En el diván del Jamelgo

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Cuando no aparecen las musas
los ojos se fijan en cualquier cosa:
en los garabatos en el aire del vuelo de las moscas;
en el hueco entre los adoquines
en busca de una hierba intrusa;
en el tic-tac de unos tacones sobre la acera;
en los vacíos de blanco invierno
que trae la verde primavera;
en los ojos del mendigo:cansados y llorosos.

En un mundo-que no es mío-,
de alacranes con dos piernas,
de apóstoles de miserias:
fábricas infames de rencor y de despojos.

En los colores primarios del huerto,
en las bolsas de luto de los higos,
en el amarillo gritón del limonero,
en las esferas naranjas en el naranjo
que las sostiene…
que asemejas en tu mente
a una reunión de amaneceres.

Pedro Hermosilla Zamora

ALMA LIBRE

En mis paseos por adentro
encuentro la libertad que no hallo fuera.
Le doy color y sentido a mis infiernos
y aromo de buenos recuerdos mis primaveras.

Mis caminos allí van todos en línea recta,
no encuentro recodos ni mentiras.
Olores que mezclan monte y oliva;
raíces agarradas a las lomas parturientas.

Dialogo con la paz de mis difuntos,
recuento los talentos que me dieran
y proyecto su energía hacia esos mundos.

Dentro de mí no entra cualquiera;
siembro de rock y versos mis latifundios
y ensancho el alma que me puebla.

Pedro Hermosilla Zamora

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